EEUU
Video insólito: pánico por falla de fuegos artificiales en un estadio de Los Ángeles durante el aniversario 250 de EE. UU.
Un espectáculo de fuegos artificiales en el BMO Stadium de Los Ángeles falló la noche del viernes después del partido de Angel City y lanzó varios morteros hacia las gradas.
La secuencia desató pánico entre los asistentes durante la celebración del fin de semana del 4 de julio por el aniversario 250 de la Independencia de Estados Unidos, aunque los primeros informes indicaron que no hubo heridos graves.
El incidente ocurrió apenas minutos después de la victoria de Angel City por 2 a 0 sobre Orlando Pride. De acuerdo con el texto citado por California Post, los fuegos no subieron al cielo como estaba previsto y varios proyectiles salieron en dirección lateral, atravesaron el campo y se dirigieron hacia sectores con público.
El club llegó a ese encuentro con una campaña de cinco-seis-uno y, con el triunfo del viernes, mejoró su registro en la NWSL, cuando ya se disputó cerca del 40% de la temporada 2026. El episodio alteró una noche que también formaba parte de una de las fechas del calendario estadounidense.
Los testimonios sobre el pánico en las tribunas

Los asistentes describieron una salida precipitada en las tribunas
Los testimonios de aficionados retrataron una escena de miedo en las tribunas. Un usuario de Reddit escribió que “El final es realmente lo peor. Vi varias llamas que se extendían entre la multitud. ¡Fue aterrador!”.
Otro espectador escribió: “Dos horas después, sigo temblando. El padre que estaba a mi lado se tiró al suelo para proteger a sus hijos. Fue aterrador y tendré estrés postraumático al escuchar fuegos artificiales en el futuro".
Según los informes, uno de los artefactos se dirigió hacia la zona donde estaban sentados Julie Uhrman, cofundadora de Angel City, junto con personal del equipo e invitados familiares. Otro petardo desviado impactó, también según la información disponible, a un guardia de seguridad que se encontraba sobre el campo.
Un asistente señaló que en la sección 117 las personas parecían estar bien en términos físicos, pero muy alteradas por lo sucedido. Su relato añadió que uno de los fuegos artificiales estuvo cerca de alcanzar a un guardia y terminó estrellándose contra un panel publicitario.
En los comentarios de quienes estaban en el estadio, el momento fue la aparente falta de trayectoria vertical del material pirotécnico. En lugar de elevarse, describieron una dinámica lateral y a baja altura que obligó a muchos a reaccionar sin margen: agacharse, cubrir a otros y buscar una salida.
Ese cambio de dirección —siempre según los relatos difundidos— marcó el pasaje de un cierre festivo a un episodio percibido como peligroso por el público.
La escena incluyó, de acuerdo con esas descripciones, una mezcla de gritos, corridas y gente que intentó refugiarse detrás de las filas de asientos o en los pasillos.
Varios asistentes coincidieron en que, aun cuando no observaron personas lesionadas en su entorno inmediato, la tensión se sostuvo durante varios minutos y se extendió después, ya fuera del estadio, mientras intentaban confirmar qué había ocurrido y si había afectados.
El episodio reavivó una preocupación previa entre parte de la afición

Entre las reacciones también apareció una crítica que, según un aficionado, no era nueva. “Odio cuando las hacemos porque asustan muchísimo a mi hijo pequeño. Intentamos quedarnos en nuestros asientos hasta tarde cuando creemos que las van a poner ahora por este motivo”, escribió.
Esa queja apuntó a una inquietud previa sobre los fuegos artificiales que el club lanza después de algunos partidos. El fallo del viernes convirtió esa preocupación en una emergencia dentro del estadio.
California Post indicó que buscó comentarios del club sobre lo ocurrido. Hasta el momento consignado en el texto, los primeros informes señalaban que todos habían salido ilesos y que no se registraron lesiones de gravedad.
El incidente también volvió a poner en primer plano el debate interno que algunos hinchas venían expresando: la pertinencia de incluir pirotecnia en un evento deportivo con público familiar.
En ese marco, el temor no se limitó a la posibilidad de una quemadura o un impacto, sino también al efecto que el estruendo puede causar en niños pequeños. Para ese sector de la afición, el accidente del viernes mostró que un error técnico puede transformar una rutina prevista del espectáculo en un riesgo difícil de manejar en un estadio lleno.
Lo sucedido expuso el alcance que tienen los testimonios en redes sociales cuando ocurre un episodio de seguridad frente a miles de personas.
Los mensajes citados se multiplicaron con rapidez, con descripciones que enfatizaron la cercanía del material pirotécnico con las gradas y el desconcierto que siguió a la primera desviación. En ausencia de un parte oficial incorporado al texto, esas publicaciones funcionaron como el principal registro narrativo de lo ocurrido en distintos sectores.
El contexto del estadio y de Angel City
El BMO Stadium está situado en Exposition Park, junto al Los Angeles Memorial Coliseum y el campus de la Universidad del Sur de California. Angel City, pese a ubicarse en la mitad de la tabla en este tramo de la temporada, mantiene el mayor peso comercial de la liga: lidera en asistencia, ingresos por patrocinio y ventas de mercancía, además de haber construido una base global de seguidores impulsada por la proyección de sus propietarios de Hollywood.
En el BMO Stadium, tras el partido de Angel City, varios proyectiles volaron hacia las tribunas y generaron temor entre las familias presentes
