EEUU
Más de 185 millones de personas en alerta por calor extremo durante el 4 de julio en Estados Unidos y las recomendaciones para ahorrar energía sin pasar calor

Durante el fin de semana del 4 de julio, más de 185 millones de personas en Estados Unidos estuvieron bajo alerta por calor extremo, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el Servicio Meteorológico Nacional (NWS). La demanda eléctrica alcanzó niveles récord en el este, sur y medio oeste del país, lo que llevó a autoridades federales y estatales a activar medidas de conservación de energía para evitar apagones y proteger la salud pública.
El NWS reportó que temperaturas de entre 35 y 40,5 grados Celsius (95-105 °F) y altos índices de humedad elevaron el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor. El operador de red PJM Interconnection, que abastece a 67 millones de personas en la región del Atlántico medio y sur, solicitó a los usuarios inscritos en programas de emergencia reducir el consumo eléctrico para contener fallas en generadores y líneas de transmisión. Por su parte, la empresa Con Edison informó que 17.000 clientes en Nueva York y Westchester estuvieron sin energía el 3 de julio por la presión sobre la red, según datos oficiales.
El fenómeno coincidió con la celebración del Día de la Independencia y obligó a suspender o modificar eventos masivos, alterar el transporte ferroviario y reforzar la atención en centros de enfriamiento. Las recomendaciones y respuestas institucionales reflejaron la coordinación entre agencias federales, estatales y locales para mitigar el impacto del calor en la infraestructura y la población.
¿Qué recomendaciones oficiales emitieron las autoridades federales y estatales?
El NWS y la NOAA advirtieron que las olas de calor prolongadas representan uno de los riesgos climáticos más letales en el país, con consecuencias acumulativas para la salud, especialmente en adultos mayores, niños y grupos vulnerables. El organismo recomendó evitar actividades físicas al aire libre durante las horas más cálidas, hidratarse frecuentemente, buscar sombra y permanecer en espacios con aire acondicionado o en centros de enfriamiento designados.
En cuanto al uso de la energía, el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), a través de versiones archivadas de su portal oficial, aconseja mantener la temperatura interna entre 24 y 26 °C (75-78 °F) durante el día y subir la temperatura del termostato cuando la vivienda esté vacía. “El DOE y ENERGY STAR recomiendan encontrar una temperatura cómoda y aumentarla en 4 °C (7 °F) si nadie está en casa”, indica la guía federal, que también sugiere la utilización de temporizadores y termostatos programables para optimizar el consumo. Esta página fue accesible hasta fines de junio y principios de julio.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, pidió a la población “conservar voluntariamente energía ajustando el aire acondicionado entre 24 y 26 °C (75-78 °F), evitando el uso innecesario de electrodomésticos y apagando luces y aparatos electrónicos cuando no sean imprescindibles”. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, instó a los ciudadanos a seguir el “reglamento de los 26 °C en edificios públicos” y a reducir el uso de equipos no esenciales en horas críticas.

¿Cuáles son los riesgos para la salud y la infraestructura según los organismos oficiales?
El NWS destacó que los índices de calor superiores a 43 °C (110 °F) incrementan el peligro de deshidratación, golpes de calor y complicaciones médicas. La agencia recomienda beber agua incluso sin sentir sed, evitar el consumo de alcohol, utilizar ropa ligera y de colores claros, y monitorear el bienestar de adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Los síntomas de alerta incluyen calambres, pulso acelerado, sudoración excesiva, piel enrojecida y caliente, mareos, confusión, náuseas y vómito.
En el ámbito de la infraestructura, el Departamento de Transporte de Illinois advirtió sobre el riesgo de deformaciones y fallas en el pavimento por las altas temperaturas. El operador PJM Interconnection informó que la red eléctrica estuvo sometida a una presión sin precedentes por el uso masivo de sistemas de climatización. El NWS recordó que los cortes de energía pueden aumentar los riesgos para quienes dependen de equipos médicos eléctricos o requieren refrigeración especial.
¿Qué medidas de apoyo se desplegaron en las ciudades afectadas?
Las autoridades locales, en coordinación con agencias federales, habilitaron cientos de centros de enfriamiento en edificios públicos, bibliotecas y espacios comunitarios. Equipos de trabajadores sociales y voluntarios realizaron controles a personas en situación de calle y grupos sensibles, distribuyendo agua, protección solar y facilitando el acceso a refugios temporales. Además, se desplegaron unidades móviles de atención y se extendieron horarios en piscinas y parques acuáticos en ciudades como Providence, Boston y Nueva York.
El NWS recomendó a quienes asistan a eventos multitudinarios, como celebraciones del 4 de julio, que “se mantengan hidratados, busquen sombra y tomen descansos frecuentes en lugares frescos o bajo aire acondicionado”. Las autoridades sanitarias pidieron a la población estar atenta a los signos de agotamiento por calor y actuar de inmediato ante los primeros síntomas.

¿Qué cambios en la vida cotidiana generó la ola de calor según las instituciones?
El calor extremo forzó la suspensión de desfiles y actividades en exteriores, la cancelación temporal de servicios de trenes como Amtrak y la adaptación de festivales y conciertos para reducir la exposición al sol. El operador de red PJM mantuvo la alerta federal y solicitó a millones de usuarios reducir el consumo en horarios pico.
El impacto también se reflejó en la movilidad urbana, con la apertura gratuita de museos con aire acondicionado, la extensión de horarios en piscinas públicas y la promoción de transporte hacia los centros de enfriamiento. El NWS reiteró la importancia de seguir actualizaciones oficiales y no subestimar los efectos de la exposición prolongada al calor.
¿Cómo afecta esto a la población y qué se espera en los próximos días?
La combinación de temperaturas inusuales, alta humedad y presión sobre la red eléctrica obliga a la población a adoptar hábitos de consumo responsables, ajustando el uso de sistemas de climatización y electrodomésticos según los lineamientos oficiales. Las agencias federales y estatales mantienen activos los protocolos de emergencia y advierten que las condiciones extremas persistirán durante el fin de semana, por lo que se mantiene la vigilancia sobre la infraestructura y la salud pública.
Las autoridades federales y estatales activaron medidas de emergencia ante temperaturas inusuales que afectan a gran parte del territorio estadounidense durante el feriado nacional
