La preparación para uno de los partidos más importantes del Mundial de 2026 ha dado un giro inesperado después de que la FIFA recibiera una queja formal sobre el comportamiento de los hinchas mexicanos antes del encuentro de octavos de final del domingo contra Inglaterra en el emblemático Estadio Ciudad de México.
Con un lugar en cuartos de final en juego, la atención debería centrarse en el partido entre una invicta selección mexicana y la selección inglesa de Thomas Tuchel. Sin embargo, han surgido preocupaciones sobre la conducta de los hinchas luego de que Ecuador acusara a hinchas mexicanos de intentar perturbar a sus jugadores antes de su partido de eliminación directa a principios de esta semana.
Según informes, la delegación ecuatoriana presentó una queja ante la FIFA después de que los hinchas se congregaran frente al hotel del equipo en Ciudad de México durante la madrugada previa al partido de dieciseisavos de final del miércoles. Supuestamente, los hinchas utilizaron bocinas de autos, motocicletas y altavoces desde la medianoche hasta la madrugada en un intento por impedir que los jugadores ecuatorianos descansaran adecuadamente.
México derrotó a Ecuador y avanzó a octavos de final, pero el incidente se ha convertido en tema de conversación previo al importante encuentro del domingo contra Inglaterra. La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) condenó los hechos en un comunicado contundente, instando a la FIFA y a las autoridades locales a tomar medidas para prevenir situaciones similares durante el resto del torneo.
"Tal conducta contrasta fuertemente con los principios de juego limpio, equidad y unidad que debe encarnar una Copa del Mundo", declaró la federación. La FEF también pidió a los organizadores del torneo que refuercen las medidas de seguridad en torno a los equipos participantes.
"La FEF solicita respetuosamente a las autoridades competentes que presten mayor atención a estos sucesos y que adopten las medidas necesarias para salvaguardar la seguridad de nuestros jugadores, cuerpo técnico y aficionados". La FIFA recibió la queja y sus funcionarios monitorean la situación antes de otro partido de alto perfil de la fase eliminatoria que involucra al país anfitrión del torneo.
Inglaterra parece decidida a evitar que se repita la misma situación. La selección inglesa tiene previsto llegar a Ciudad de México el viernes y pasará dos noches en la capital antes del partido del domingo. Sin embargo, según informes, las autoridades han intentado mantener en secreto la ubicación del hotel del equipo por temor a que los hinchas mexicanos intenten realizar manifestaciones nocturnas similares.
Aún está por verse si estas precauciones serán suficientes, pero el equipo inglés espera eliminar cualquier distracción innecesaria antes de enfrentarse a uno de los equipos más en forma del torneo. Aun sin preocupaciones relacionadas con la actividad de los aficionados, Inglaterra llega al partido con un obstáculo importante.
El seleccionador Thomas Tuchel ha señalado repetidamente la altitud del Estadio de Ciudad de México como una de las mayores ventajas de México. Situado a aproximadamente 2200 metros sobre el nivel del mar, el estadio representa un desafío físico considerable para los equipos visitantes, ya que la menor densidad del aire reduce la cantidad de oxígeno disponible durante el ejercicio intenso.
El conjunto mexicano se ha beneficiado de condiciones familiares a lo largo del torneo. El Tri ha disputado sus cuatro partidos del Mundial a gran altitud, incluyendo tres en el Estadio de la Ciudad de México y otro en Guadalajara, que se encuentra a unos 1500 metros sobre el nivel del mar. Inglaterra, por su parte, tiene poco tiempo para prepararse.
