Estuvieron a punto de lograrlo. Al enfrentarse cara a cara con los vigentes campeones, el equipo que se ganó el cariño del mundo como el favorito de los menos favorecidos plantó cara durante los 120 minutos de juego. Sin embargo, al final, Argentina logró resistir y seguir adelante en el torneo, eliminando a Cabo Verde en un desenlace emocionante.
El Hard Rock Stadium estaba abarrotado de miles de argentinos apasionados. Los asistentes vivieron una auténtica montaña rusa de emociones. No obstante, al fin y al cabo, esto es solo un deporte. Y, a pesar de tener una reputación algo negativa, la afición argentina demostró su señorío tras el pitido final.
Mientras los jugadores de Cabo Verde abandonaban el terreno de juego, los hinchas argentinos les demostraron cuánto valoraban su actuación. La afición argentina aplaudió a Cabo Verde, posiblemente el equipo que más simpatías despertó a lo largo del torneo.
Fue un gesto magnífico para una actuación memorable. Cabo Verde llevó a Argentina al límite, logrando remontar un marcador adverso en dos ocasiones distintas. Finalmente, Argentina demostró por qué ostenta el título de campeona al ganar el partido con un tercer gol; sin embargo, Cabo Verde les obligó a esforzarse más que cualquier otra selección en los últimos años.
Los aficionados argentinos saben perfectamente lo que significa que un equipo se deje el alma en el campo. Han visto a su propia selección hacerlo en numerosas ocasiones, pero el viernes por la noche, en el Hard Rock Stadium, fue Cabo Verde quien se ganó sus corazones.
