Connect with us

Ciencia y Tecnología

El nuevo fichaje estrella de la IA no es un ingeniero ni un científico de datos, pero domina el estoicismo: los filósofos

Published

on

El nuevo fichaje estrella de la IA no es un ingeniero ni un científico de datos, pero domina el estoicismo: los filósofos

Hace poco menos de una década, estudiar filosofía traía implícita una pregunta: "¿Y de qué vas a vivir?". Como muchas otras carreras de la rama de Humanidades, la filosofía registraba una baja tasa de inserción laboral. Según datos publicados en 2023 por EuropaPress, la tasa de paro de los graduados en Filosofía era 20 veces superior a la de los egresados en Ingeniería electrónica.

Sin embargo, en pleno auge de la IA, las empresas que la están entrenando y evolucionando se han dado cuenta de algo: no necesitan ingenieros para programar, lo que necesitan es fichar filósofos que definan cómo debe pensar un modelo y cómo debe comportarse una IA que habla con millones de personas cada día. La demanda ha alcanzado un nivel que sus sueldos compiten con los de cualquier ingeniero senior.

De Sócrates a definir la IA. Estudiar filosofía era una apuesta arriesgada por sus pocas salidas profesionales (principalmente docentes) y unos salarios precarios. Pero algo ha cambiado en el sector que menos se esperaba: el de la tecnología de vanguardia que estaba desarrollando la AGI.

Según se recogía en un artículo publicado en The Atlantic, en 2013 apenas el 1% de las ofertas publicadas en PhilJobs, el portal de empleo académico, mencionaban la inteligencia artificial en la descripción de sus ofertas. En 2025, esa cifra ya rozaba el 16%. Y buena parte de esas plazas eran puestos junior. Es decir, se incorporan a empresas tecnológicas incluso con perfiles con poca experiencia.

Por qué una empresa de IA necesita un filósofo. La razón de este cambio es que las empresas han conseguido que la IA sea capaz de procesar datos emulando el funcionamiento de una red neural humana, pero sus interacciones son con humanos, por lo que sus respuestas y decisiones deben ir en sintonía a los valores éticos y morales de la humanidad. Los filósofos llevan siglos estudiando precisamente eso.

Anthropic es quizá el caso más claro. Su filósofa Amanda Askell lidera el equipo que da forma al carácter del modelo, y en enero de 2026 publicó lo que la propia compañía llama la constitución de Claude, un documento de más de veinte mil palabras que fija los valores que debe seguir el sistema. Según explica la propia empresa, ese texto se usa directamente en el entrenamiento del modelo. Askell contó a la revista Time que su forma de abordar este trabajo es como si tratara con un niño de altas capacidades: "hay que ser honesto, porque un niño listo detecta enseguida cuándo alguien le está mintiendo".

Google abrió la veda para fichar a pensadores. Anthropic no es la única que ha incorporado a filósofos en su plantilla. Google DeepMind dio un paso similar en abril de 2026.

Tal y como recogía el diario universitario Varsity, la compañía anunció la incorporación de Henry Shevlin, filósofo de la mente de la Universidad de Cambridge, para un puesto que la propia empresa bautizó, literalmente, como "Philosopher". Su labor en DeepMind iba a constar en el pulido de cuestiones de conciencia artificial, relaciones entre humanos e IA y preparación para la AGI.

OpenAI también ha tomado nota. OpenAI ha seguido un camino parecido, aunque menos transparente en los detalles. Sam Altman ha llegado a afirmar que las respuestas actuales de ChatGPT "son el resultado de una consulta a 'cientos de expertos'", especificando que se trataba de filósofos que han reflexionado sobre la ética de la tecnología y los sistemas.

De hecho, hasta las universidades se han subido al carro y la Asociación Filosófica Americana (APA) entrega desde 2024 dos premios anuales de 10.000 dólares para investigaciones filosóficas sobre IA.

Profesión de futuro, pero un futuro demasiado veloz. No todo son buenas noticias para el gremio. Daniel Fogal, profesor de bioética en la Universidad de Nueva York, avisó a The Atlantic de que este boom tiene un efecto distorsionador real sobre la disciplina. Según Fogal, hay filósofos que en el fondo no quieren dedicarse a la IA, pero sienten que no les queda otra si quieren entrar en el mercado laboral. El riesgo, avisa, es que se publique mucho trabajo mediocre solo por encajar en una moda pasajera.

La buena filosofía necesita tiempo, resume Fogal, y rara vez surge como respuesta directa al mercado. Las empresas de IA, en cambio, lanzan modelos nuevos cada pocos meses. Puede que el filósofo sea el fichaje estrella del sector, pero seguirá siendo la persona menos cómoda con la prisa. Y quizás por eso mismo es la que más falta hace en ese desarrollo.

En Xataka | Pensábamos que salir de la universidad y ponerse a trabajar "de lo tuyo" era imposible: la clave es saber qué estudiar

Imagen | Unsplash (Sarah Sheedy)


La noticia

El nuevo fichaje estrella de la IA no es un ingeniero ni un científico de datos, pero domina el estoicismo: los filósofos

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Rubén Andrés

.

 Hace poco menos de una década, estudiar filosofía traía implícita una pregunta: "¿Y de qué vas a vivir?". Como muchas otras carreras de la rama de Humanidades, la filosofía registraba una baja tasa de inserción laboral. Según datos publicados en 2023 por EuropaPress, la tasa de paro de los graduados en Filosofía era 20 veces superior a la de los egresados en Ingeniería electrónica.
Sin embargo, en pleno auge de la IA, las empresas que la están entrenando y evolucionando se han dado cuenta de algo: no necesitan ingenieros para programar, lo que necesitan es fichar filósofos que definan cómo debe pensar un modelo y cómo debe comportarse una IA que habla con millones de personas cada día. La demanda ha alcanzado un nivel que sus sueldos compiten con los de cualquier ingeniero senior.
De Sócrates a definir la IA. Estudiar filosofía era una apuesta arriesgada por sus pocas salidas profesionales (principalmente docentes) y unos salarios precarios. Pero algo ha cambiado en el sector que menos se esperaba: el de la tecnología de vanguardia que estaba desarrollando la AGI.
Según se recogía en un artículo publicado en The Atlantic, en 2013 apenas el 1% de las ofertas publicadas en PhilJobs, el portal de empleo académico, mencionaban la inteligencia artificial en la descripción de sus ofertas. En 2025, esa cifra ya rozaba el 16%. Y buena parte de esas plazas eran puestos junior. Es decir, se incorporan a empresas tecnológicas incluso con perfiles con poca experiencia.

En Xataka

Tres de cada cuatro jóvenes en EEUU lo tienen claro: prefieren trabajar en un hospital que en una gran tecnológica

Por qué una empresa de IA necesita un filósofo. La razón de este cambio es que las empresas han conseguido que la IA sea capaz de procesar datos emulando el funcionamiento de una red neural humana, pero sus interacciones son con humanos, por lo que sus respuestas y decisiones deben ir en sintonía a los valores éticos y morales de la humanidad. Los filósofos llevan siglos estudiando precisamente eso.
Anthropic es quizá el caso más claro. Su filósofa Amanda Askell lidera el equipo que da forma al carácter del modelo, y en enero de 2026 publicó lo que la propia compañía llama la constitución de Claude, un documento de más de veinte mil palabras que fija los valores que debe seguir el sistema. Según explica la propia empresa, ese texto se usa directamente en el entrenamiento del modelo. Askell contó a la revista Time que su forma de abordar este trabajo es como si tratara con un niño de altas capacidades: "hay que ser honesto, porque un niño listo detecta enseguida cuándo alguien le está mintiendo".

En Xataka

Europa tiene muy claro que en España hay muchísimos graduados. El problema es que no lo son en lo que necesitan las empresas

Google abrió la veda para fichar a pensadores. Anthropic no es la única que ha incorporado a filósofos en su plantilla. Google DeepMind dio un paso similar en abril de 2026.
Tal y como recogía el diario universitario Varsity, la compañía anunció la incorporación de Henry Shevlin, filósofo de la mente de la Universidad de Cambridge, para un puesto que la propia empresa bautizó, literalmente, como "Philosopher". Su labor en DeepMind iba a constar en el pulido de cuestiones de conciencia artificial, relaciones entre humanos e IA y preparación para la AGI.
OpenAI también ha tomado nota. OpenAI ha seguido un camino parecido, aunque menos transparente en los detalles. Sam Altman ha llegado a afirmar que las respuestas actuales de ChatGPT "son el resultado de una consulta a 'cientos de expertos'", especificando que se trataba de filósofos que han reflexionado sobre la ética de la tecnología y los sistemas.
De hecho, hasta las universidades se han subido al carro y la Asociación Filosófica Americana (APA) entrega desde 2024 dos premios anuales de 10.000 dólares para investigaciones filosóficas sobre IA.

La carrera universitaria con más salida laboral en 2025 se asoma a un gran abismo: el de un futuro condicionado por la IA

Profesión de futuro, pero un futuro demasiado veloz. No todo son buenas noticias para el gremio. Daniel Fogal, profesor de bioética en la Universidad de Nueva York, avisó a The Atlantic de que este boom tiene un efecto distorsionador real sobre la disciplina. Según Fogal, hay filósofos que en el fondo no quieren dedicarse a la IA, pero sienten que no les queda otra si quieren entrar en el mercado laboral. El riesgo, avisa, es que se publique mucho trabajo mediocre solo por encajar en una moda pasajera.
La buena filosofía necesita tiempo, resume Fogal, y rara vez surge como respuesta directa al mercado. Las empresas de IA, en cambio, lanzan modelos nuevos cada pocos meses. Puede que el filósofo sea el fichaje estrella del sector, pero seguirá siendo la persona menos cómoda con la prisa. Y quizás por eso mismo es la que más falta hace en ese desarrollo.
En Xataka | Pensábamos que salir de la universidad y ponerse a trabajar "de lo tuyo" era imposible: la clave es saber qué estudiar
Imagen | Unsplash (Sarah Sheedy)

– La noticia

El nuevo fichaje estrella de la IA no es un ingeniero ni un científico de datos, pero domina el estoicismo: los filósofos

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Rubén Andrés

.   

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *