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La extraña petición de Javier Aguirre tras el pase de México a octavos de final del Mundial que dejó a todos atónitos
La Selección Mexicana vivió una noche inolvidable al eliminar a Ecuador por 2-0 en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez que marcaron con solo 9 minutos de diferencia entre ambos, se fueron al descanso ganando y sostuvieron la victoria durante la segunda mitad.
De esta manera, el Tri le puso fin a una larga racha de 40 años fase de eliminación directa y aseguró su lugar en los octavos de final. Sin embargo, uno de los momentos que más llamó la atención ocurrió fuera de la cancha, cuando Javier Aguirre sorprendió a todos con una inesperada petición durante la conferencia de prensa posterior al encuentro.
Jugando en el icónico estadio Azteca, Quiñones abrió el marcador en el minuto 22 y quedó ubicado como el segundo máximo goleador de México en la historia de los Mundiales.
A los 31′, Jiménez ampliaría la ventaja con su anotación número 47 y quedó a solo cinco de igualar la marca de Chicharito Hernández como máximo goleador histórico de México.
Tras conseguir el boleto a la siguiente ronda, el entrenador de 67 años dialogó con la prensa sobre el histórico triunfo. Sin embargo, cuando le consultaron al estratega qué le hacía falta para que la noche fuera perfecta, sin dudarlo, respondió con el humor que lo caracteriza:
"Un whisky", dijo, despertando risas entre los presentes. "Ahorita mismo, un whisky ¿no?, cortito, con hielo. Es lo único que me falta, hoy. Y no tengo en la habitación, se me acabó, pero no le digas a nadie," concluyó.
Más allá de la clasificación, Aguirre confesó que atraviesa un momento muy especial en el plano personal. El entrenador reveló que un día anterior al partido nació su tercer nieto, por lo que aumentó su felicidad tras la victoria:
"Soy un viejo, ayer nació mi tercer nieto. Trajo torta bajo el brazo, estoy contento", expresó Aguirre, en referencia al gran presente que atraviesa tanto dentro como fuera del futbol.
Durante su comparecencia, el entrenador también habló sobre el orgullo que representa dirigir a la Selección Mexicana. Recordó sus experiencias al frente de Japón y Egipto, donde las diferencias culturales y el idioma representaban un reto constante, y aseguró que con México existe una conexión especial gracias a que conoce la identidad, la cultura y la forma de ser del futbolista mexicano.
"Me costó. Soy mucho de llegar con el jugador a abrazarlo, preguntarle cosas. Allá es difícil, la traducción es compleja" aseguró. "Es importante, sí [ser del país], saber de dónde venimos," agregó.
Con el pase a los octavos de final ya asegurado, México mantiene viva la ilusión de seguir avanzando en el Mundial 2026. El Tri volverá a la acción el domingo en el Estadio Azteca contra el rival que saldrá del enfrentamiento del miércoles entre la República Democrática del Congo e Inglaterra.
De esta manera, mientras la afición ya piensa en el próximo rival, Javier Aguirre dejó una imagen que quedará para el recuerdo: la de un técnico feliz por el triunfo, emocionado por el nacimiento de su nieto y con una sencilla petición para completar una noche perfecta: un whisky con hielo.
Con un gran presente dentro y fuera de la cancha, al entrenador del Tri le falta solo una cosa para completar su felicidad. Leer
