EEUU
Un avión esquivó por metros un dron ilegal en el aeropuerto de Newark: “Casi chocamos”

"Casi chocamos con un dron“, le dijo el piloto al control de tráfico aéreo. Era el viernes 27 de junio, alrededor de las 5:30 p.m., y el vuelo United 1513 se aproximaba al Aeropuerto Internacional Newark Liberty con 106 pasajeros y cinco tripulantes a bordo, todos procedentes de Key West, Florida.
El objeto pasó a apenas 30 metros por debajo del Boeing 737: circular, de unos 90 centímetros de diámetro, sin autorización alguna para estar ahí. El audio del control de tráfico aéreo fue verificado por CNN en un reporte de Karina Tsui y Diego Mendoza.
El avión aterrizó sin inconvenientes y los pasajeros descendieron con normalidad en la puerta de embarque, según confirmó United Airlines.
Dos tripulaciones, el mismo objeto
El piloto del United 1513 no fue el único en detectar el dispositivo. Un segundo piloto, a los mandos de un vuelo United Express operado por GoJet Airlines que también se acercaba a Newark, informó al control de tráfico aéreo que había visto el dron a aproximadamente 600 metros de altura, según audio adicional difundido por CNN.
Dos tripulaciones independientes, en dos aeronaves distintas, advirtieron sobre el mismo objeto en el espacio aéreo de uno de los terminales del noreste de Estados Unidos. La coincidencia de los informes refuerza la credibilidad del avistamiento y complica cualquier hipótesis de error de percepción.
United Airlines confirmó el incidente: “El vuelo United 1513 reportó un posible avistamiento de dron antes de llegar a Newark. El vuelo aterrizó de forma segura y los pasajeros descendieron con normalidad en la puerta de embarque”. La aerolínea no entregó más detalles sobre el estado de la aeronave ni sobre acciones legales o denuncias ante las autoridades federales.
Por qué un dron de 90 centímetros puede derribar un avión
Un dron de uso común está construido con componentes rígidos: batería de litio, motores de aluminio y acero, armazón de fibra de carbono. A diferencia de un pájaro, que se deforma al impactar, un dron transfiere toda su energía cinética a la aeronave.
Pruebas realizadas por el centro de investigación Alianza para la seguridad de los sistemas aéreos no tripulados mediante la excelencia en la investigación (ASSURE) demostraron que un dron de 1,8 kilogramos que golpea un motor turbofán o un parabrisas causa daños considerablemente mayores que un pájaro de peso equivalente.

En algunos escenarios, un dron de tamaño mediano puede penetrar el parabrisas de un avión comercial por completo. Si el objeto ingresa a un motor durante la fase de aterrizaje —cuando la turbina opera a alta potencia— puede provocar la rotura de las paletas del compresor y, en el peor caso, una falla no contenida del motor.
La fase de aproximación, precisamente la que atravesaba el United 1513, es la más vulnerable: el avión vuela bajo, lento y con poco margen para maniobras de evasión.
La FAA endurece las penas, pero los avistamientos no bajan
La Administración Federal de Aviación (FAA) prohíbe el uso de drones en espacios aéreos controlados o cerca de aeronaves tripuladas sin autorización. En 2026, la agencia actualizó su política de cumplimiento para exigir acción legal ante cualquier operación que ponga en riesgo la seguridad pública, con multas de hasta USD 75.000 por infracción.
Pero, los números van en sentido contrario. Solo en el primer trimestre de 2025, la FAA registró 411 incursiones ilegales de drones cerca de aeropuertos en todo el país, un aumento del 25,6% respecto al mismo período del año anterior, según datos analizados por el sitio especializado The Debrief.
La agencia recibe alrededor de 100 informes de avistamientos por mes, y desde 2021 acumula más de 3.000 incidentes con drones en aeropuertos de Estados Unidos, de acuerdo con información de la agencia de noticias Reuters.
Entre 2023 y 2025, la FAA aplicó multas en apenas 18 casos. La brecha entre la frecuencia de los incidentes y la cantidad de sanciones efectivas ilustra el problema central: las reglas existen, pero la identificación del operador responsable sigue siendo la barrera más difícil de superar.
La tripulación alertó al control a las 5:30 p.m. del viernes 27 de junio, durante el descenso desde Key West, tras ver un dispositivo circular sin permiso a unos 30 metros de la aeronave
