EEUU
El sapo de caña, el invasor venenoso que vuelve con las lluvias en Florida y puede matar a perros y gatos

La llegada de la temporada de lluvias al sur de Florida marca el inicio de un desafío recurrente para quienes tienen mascotas.
Según Miami Herald, la proliferación de anfibios en patios y jardines se vuelve habitual en estos meses, pero entre ellos, uno representa un riesgo letal: el sapo de caña.
Este anfibio invasor, también conocido como cane toad, sapo bufo o sapo marino, provocó intoxicaciones graves y muertes de perros y gatos en la región, de acuerdo con advertencias de especialistas y organismos estatales citados por el diario.

¿Cómo identificar al sapo de caña y por qué es peligroso?
El sapo de caña se distingue de otras especies nativas por su tamaño —puede medir entre 7,6 y 15,2 centímetros (3 a 6 pulgadas)—, su cabeza plana sin crestas y sus glándulas venenosas prominentes ubicadas detrás de los ojos. Estas glándulas secretan una toxina al contacto, y el efecto sobre las mascotas puede ser mortal.
De acuerdo con Ron Magill, embajador de buena voluntad y enlace de conservación de la Zoo Miami Foundation, “probablemente incontables perros cada año se enferman gravemente, y muchos de ellos mueren en Florida por sus encuentros con estos sapos”, recogió Miami Herald.

Este anfibio suele confundirse con el sapo sureño nativo, que no es venenoso y cuya talla máxima es de 7,6 centímetros.
La coloración del sapo de caña es habitualmente marrón rojizo o marrón grisáceo, con el vientre claro, lo que suma otro rasgo distintivo respecto a otras especies locales.
La Florida Fish and Wildlife Conservation Commission explica que la presencia inicial del sapo de caña en el estado se remonta a las décadas de 1930 y 1940, cuando fue introducido para controlar plagas agrícolas, y que la población actual proviene de ejemplares escapados o liberados por importadores entre los años 50 y 60.

Síntomas de intoxicación y respuesta inmediata
El contacto o la ingestión de las toxinas del sapo de caña puede provocar desde irritación leve hasta cuadros mortales. Los perros presentan un riesgo mayor, ya que suelen explorar y cazar animales saltarines en exteriores. Yamilka Lago-Alvarez, directora médica de VCA Knowles Central Animal Hospital y médica interina de VCA Knowles Snapper Creek Animal Hospital, explicó al Miami Herald cuáles son las señales de alarma y los pasos a seguir:
Síntomas iniciales de intoxicación:
- Encías rojas
- Salivación excesiva
Síntomas avanzados:
- Convulsiones
- Otros signos neurológicos
Acciones recomendadas ante una exposición:
- En casos leves, enjuagar la boca del animal con agua, asegurando que el líquido salga hacia fuera y no sea ingerido.
- Si el animal presenta convulsiones, acudir de inmediato a una clínica veterinaria.
- En el consultorio, los veterinarios pueden administrar medicación anticonvulsiva y monitorear al animal hasta la eliminación completa de las toxinas.
No existe una prueba específica para confirmar intoxicación por sapo de caña, por lo que la supervisión constante de las mascotas en exteriores resulta fundamental.

Cómo reducir el riesgo en el hogar
- No dejar comida ni agua de mascotas al aire libre, ya que estos elementos atraen a los sapos e incrementan el riesgo de contaminación por toxinas.
- Eliminar el exceso de agua acumulada en baldes, macetas u otros recipientes, para evitar que los anfibios encuentren sitios aptos para reproducirse.
- Utilizar luces LED con sensor de movimiento en áreas exteriores, en lugar de mantener luces encendidas toda la noche, pues la luz constante atrae insectos y convierte entradas y porches en zonas propicias para la presencia de sapos y ranas.
Otra recomendación es apagar los sistemas de riego durante la temporada lluviosa. “Escuchen, es temporada de lluvias, apaguen el sistema de aspersores. Lo único que están haciendo es crear un ambiente mucho más húmedo y mucho más propicio para estos animales”, advirtió Magill.
Además, es fundamental no emplear productos químicos como sal, cloro o lavandina para alejar a los sapos, ya que estos compuestos también afectan a las especies nativas y pueden dañar el ecosistema local.

¿Qué hacer si se encuentra un sapo de caña en el patio?
El Miami Herald destacó que no está permitido trasladar estos animales a otros lugares, ya que eso traslada el problema y el sapo puede regresar fácilmente al sitio original. La Universidad de Florida recomienda el siguiente procedimiento:
- Capturar al sapo con una bolsa plástica, asegurándose primero de que se trata de un sapo de caña (no dañar sapos de menos de 3,8 centímetros, ya que probablemente sean nativos).
- Aplicar un ungüento o aerosol con 20% de benzocaína o lidocaína en el vientre para anestesiarlo y esperar entre 10 y 15 minutos.
- Colocar el animal en un congelador durante 24 horas para la eutanasia.
- Después, desecharlo en la basura y lavarse las manos cuidadosamente tras el procedimiento.
En caso de no contar con anestésicos, se recomienda enfriar primero el animal en un refrigerador durante varias horas antes de proceder a la congelación.

Impacto ecológico y adaptación del sapo de caña
La expansión del sapo de caña en Florida generó un desequilibrio en el ecosistema, desplazando a especies nativas. Según Magill, “el ecosistema no está a punto de colapsar, pero sí puede cambiar por completo el ambiente”.
El especialista comparó la facilidad de adaptación del sapo en el sur del estado con “ir a Club Med”, ya que las condiciones climáticas favorecen su supervivencia y reproducción.
La vigilancia constante de los espacios exteriores y la aplicación de medidas preventivas pueden evitar intoxicaciones y preservar la seguridad tanto de las mascotas como de la biodiversidad del entorno.
La temporada húmeda aumenta su presencia en patios y jardines. Veterinarios advierten por toxinas que provocan encías enrojecidas, babeo y, en casos graves, convulsiones, por lo que recomiendan actuar rápido y reforzar la prevención exterior
