"Vamos a presentar una oferta de 150 millones de euros por un jugador de un equipo de Champions". Florentino Pérez lanzó una bomba en plena campaña electoral en 'Horizonte', el programa de Iker Jiménez. El periodista preguntó expresamente por el jugador del Bayern Michael Olise, pero el entonces candidato lo negó. La oferta fue finalmente dirigida al Atlético por Julián Álvarez. El club rojiblanco se mofó en redes.
Pero a veces las cosas no son lo que parecen. A estas alturas, parece evidente que la oferta por Julián era un farol, más con el objetivo de complicar el fichaje del argentino por el Barcelona (Florentino está siendo muy beligerante con los catalanes al hilo del 'caso Negreira) que de ser una pretensión real.
Los tiros, de hecho, apuntan a Olise, la gran sensación de la temporada en la Champions, protagonista del temible tridente ofensivo del Bayern (junto a Kane y Luis Díaz), que reúne varias condiciones que le convertirían en el fichaje idóneo para el Madrid: socio preferencial de Mbappé (como se vio en el primer gol de Francia ante Senegal), extremo derecho (posición que en el Madrid está coja) y con el carisma y el potencial deportivo para combatir el 'efecto Lamine', la gran baza del Barça para quitarle al Madrid las dos últimas Ligas.
No será fácil. El Bayern no es un club vendedor, sino todo lo contrario. "Si Florentino Pérez quiere enviarnos una oferta, cosa que aún no ocurrió, se puede ahorrar el trabajo", dijo Herbert Hainer, presidente del club alemán, cuando Olise emergió como opción del Madrid tras el anuncio de Florentino Pérez en 'Horizonte'. El club blanco sigue teniendo esos 150 millones bien guardados en la caja fuerte, pero parece evidente que sacar a Olise del Allianz costará algo más. El Madrid, de hecho, puede subir la puja por encima de los 200 millones de euros, con límite en la frontera de los 220.
Evidentemente, el dinero no es infinito, pese a la saneada situación del Madrid, Por eso, no se descarta alguna salida importante en el centro del campo de cara a la próxima temporada. La defensa se está apuntalando (ya se han ido Carvajal y Alaba) y la delantera es considerada intocable por el club, que cree que Mbappé, Vinicius y Bellingham deben seguir siendo los faros ofensivos del equipo. Así, todo apunta a nombres como Fede Valverde o Aurélien Tchouaméni, en el foco tras su doble pelea en Valdebebas que ha señalado a ambos a ojos de la afición. Y con un buen mercado en los dos casos.
¿Será suficiente esa oferta de más de 200 millones? Si hay algo evidente en el fútbol es que los jugadores juegan donde quieren. Y Olise tiene en el Madrid a un gran valedor. No uno cualquiera. Kylian Mbappé, tras convertirse en el máximo goleador de Francia, sólo tuvo palabras de elogio para su extremo derecho. "Con Michael es súper fácil, porque es un jugador que siempre mantiene la cabeza alta, con él solo tienes que pensar en ofrecerle una solución, una línea de pase, y él lo ve. Lo sabía y fue súper guay", dijo el delantero del Madrid tras la victoria ante Senegal, que se abrió con un preciso pase vertical del jugador del Bayern para habilitar al madridista. Una conexión natural y eficaz que se echó en falta la pasada temporada en el Madrid.
La operación de Olise, el gran sueño de Florentino, es independiente de la de Enzo Fernández, a la que en el club se otorga un perfil más bajo. Es de sobra conocido el deseo del argentino de recalar en el Madrid, como lo son sus problemas de la pasada temporada en el Chelsea, donde llegó a ser apartado tras un guiño descarado al club blanco. En el Madrid saben que no será una operación barata, pero sí más sencilla que la de Olise, que topará con el tradicional orgullo del Bayern, que siempre dificulta al máximo la salida de sus grandes estrellas, y que, además, puede competir de tú a tú con el Madrid a la hora de plantear suculentas condiciones económicas.
Operaciones distintas pero, en suma, en marcha, que pretenden ser la guinda al ambicioso proyecto del Madrid para la 26-27. Con José Mourinho como entrenador, tres fichajes confirmados (Cucurella, Bernardo Silva y Konaté) y un cuarto en camino (Dumfries), a falta de al menos dos fichajes más para formar un equipo que pueda aspirar a todo.
