Los dos equipos más grandes del fútbol sudamericano entraron en acción este sábado. Primero, Brasil se enfrentó a Egipto; luego, Argentina jugó contra Honduras en partidos de preparación para ambos equipos de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Lamentablemente para los aficionados presentes, las dos grandes estrellas –Lionel Messi y Neymar– no jugaron en ninguno de los dos partidos debido a lesiones. Esto no afectó negativamente a los equipos, ya que tanto Brasil como Argentina ganaron sus respectivos encuentros anotando dos goles cada uno. Brasil tuvo más dificultades ante Egipto que Argentina frente a Honduras, pero para los espectadores fue evidente la ausencia de la magia ofensiva de Messi y Neymar.
Brasil logró una victoria ajustada sobre Egipto; aunque tuvo un 51% de posesión, superó claramente al rival en el total de remates (12 frente a 5) y en tiros a puerta (7 frente a 2). Endrick continuó con su gran año al marcar el gol de la victoria tras ingresar como suplente en el minuto 53. Raphinha y Vinicius Jr. tuvieron una buena actuación, pero el partido mantuvo un ambiente típico de amistoso.
Lo mismo podría decirse de Argentina, que dominó a Honduras en todas las estadísticas, aunque sin generar demasiadas ocasiones claras de peligro. Lautaro Martínez anotó de penalti en el minuto 37 y posteriormente asistió a Giuliano Simeone en el minuto 55 para el segundo y definitivo gol argentino. Honduras no logró realizar ni un solo disparo a puerta y apenas tuvo la posesión del balón durante el 28% del encuentro.
Argentina intentó atacar con frecuencia por las bandas en lugar de penetrar directamente por el centro de la defensa rival. Esa es la especialidad de Messi, por lo que es probable que veamos un planteamiento ofensivo totalmente distinto una vez que comience el Mundial.
No se espera que Neymar desempeñe un papel similar al de Messi en Brasil -es probable que sea suplente-, pero cabe preguntarse si el equipo necesitará algo de su magia en algún momento del torneo.
