EEUU
Irán consigue visas para sus jugadores, pero parte del staff aún no tiene permiso para ingresar a Estados Unidos

Los futbolistas de Irán ya recibieron las visas para ingresar a Estados Unidos, dijo un funcionario de la Casa Blanca a Reuters, a nueve días del debut ante Nueva Zelanda.
La confirmación destrabó el viaje del plantel en la antesala de la Copa del Mundo, pero no cerró el conflicto: en Teherán sostienen que parte del staff directivo y administrativo sigue sin autorización y la federación iraní anunció que llevará el caso ante la FIFA.
La selección trasladó su base de concentración de Arizona a Tijuana, México, tras una negociación de último momento motivada por los problemas de visado y por la decisión iraní de reducir al mínimo la permanencia de su delegación en territorio estadounidense, informó Reuters. Según esa misma cobertura, la delegación tenía previsto aterrizar en Tijuana a primera hora del domingo.
Irán jugará su primer partido del Grupo G el 15 de junio en Los Ángeles frente a Nueva Zelanda. Después enfrentará a Bélgica, también en Los Ángeles, y cerrará esa fase contra Egipto en Seattle, de acuerdo con el mismo reporte.
El cambio de base a Tijuana y el plan para limitar la estadía
El traslado a Tijuana fue el resultado de una negociación sobre la marcha y respondió, según la agencia, a las trabas en la tramitación de visas y a un clima político en Teherán que empujó a limitar al mínimo la exposición del seleccionado en Estados Unidos; además, la elección de esa base funciona como un amortiguador ante demoras adicionales, porque permite que el grupo se instale y entrene mientras mantiene abierta la posibilidad de resolver pendientes sin quedar varado lejos de los estadios donde debe competir.
En términos operativos, la nueva sede dejó a la delegación a un cruce de frontera de California, con margen para viajar a los partidos sin instalarse por períodos prolongados dentro del país anfitrión.
El plan no alteró el cronograma deportivo, pero sí reordenó la preparación. El debut del 15 de junio en Los Ángeles, a nueve días de la confirmación de los permisos de ingreso para los jugadores, quedó condicionado por la necesidad de reorganizar logística, traslados y acreditaciones en tiempo reducido. La base en México permite concentrar entrenamientos y rutinas fuera de Estados Unidos, y a la vez sostener conexiones rápidas hacia las sedes de los partidos.
Para Irán, el punto crítico no se agotó en el “sí” a los futbolistas. El reclamo se centró en la composición completa de la delegación y en el impacto de cualquier ausencia de personal clave en la coordinación diaria: desde la gestión administrativa y la comunicación, hasta tareas de apoyo que inciden en la preparación y el funcionamiento del equipo durante el torneo.
Visas aprobadas para el plantel y pendientes para parte del staff

Tasnim informó que algunos integrantes del personal administrativo todavía no habían recibido sus visas. Entre los mencionados figuraron el director ejecutivo Mehdi Kharati, el secretario general de la federación Hedayat Mombini y el director de medios Mohsen Motamedkia. Según esa agencia, los empleados que seguían sin visado viajarían de todos modos a México con el resto de la delegación mientras continuaban las gestiones.
En la misma secuencia, el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, había dicho el jueves que los jugadores todavía no habían recibido sus visas. Luego, un funcionario de la Casa Blanca confirmó al día siguiente que el plantel ya contaba con el permiso, según el reporte de Reuters.
Ese contraste alimentó la tensión política alrededor del caso: la autorización para competir quedó confirmada, pero la disputa giró hacia el alcance de los visados para el entorno que acompaña al equipo. Para la dirigencia iraní, el problema no es solo de trámite. En sus términos, afecta la capacidad de presentarse con una delegación completa, con sus responsables administrativos y de gestión en un torneo.
Reclamo ante la FIFA y el telón de fondo de la guerra
La federación iraní de fútbol sostuvo que la conducta de Estados Unidos, como coanfitrión del torneo, “contradice las leyes deportivas internacionales” y anunció que llevará el caso ante la FIFA, según un comunicado cuya difusión fue atribuida en la cobertura a la prensa estatal iraní. En ese texto, reproducido por esos medios, la federación acusó al gobierno estadounidense de adoptar una decisión “ajena al deporte y totalmente política” al denegar visados a miembros clave de la dirección y la administración.
En el mismo comunicado, la federación afirmó que abordará el asunto “a través de la FIFA” y reclamó que el organismo rector “tiene el deber” de dar seguimiento y finalizar los visados para el personal directivo, ejecutivo, técnico y de apoyo que considera urgente para el equipo. Según Reuters, la FIFA no estuvo disponible de inmediato para comentar el caso fuera del horario laboral en Estados Unidos.
Estados Unidos, México y Canadá organizan en conjunto el torneo, que comenzará el miércoles. La agencia señaló que esta es la primera Copa del Mundo desde su creación en 1930 en la que un país anfitrión recibirá a una selección de un Estado con el que está en guerra.
Según el mismo reporte, la guerra contra Irán —lanzada por Estados Unidos e Israel en febrero— convirtió al torneo en un foco de tensión geopolítica en el que las decisiones sobre visados y composición de delegaciones adquieren una lectura política adicional. En ese marco se produjo el traslado de la base desde Arizona a Tijuana.
Pasandideh declaró que Estados Unidos nunca comunicó formalmente que no quisiera que la selección iraní permaneciera en su territorio. La tensión quedó expuesta cuando el secretario de Estado Marco Rubio dijo el martes ante legisladores que Estados Unidos no permitiría que Irán incluyera en su delegación a personas vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, según la misma cobertura.
El caso ya había tenido un antecedente: Mehdi Taj, presidente de la federación iraní de fútbol, no pudo ingresar al sorteo del torneo celebrado en Washington en diciembre, según Reuters, que indicó que Taj es un excomandante de la Guardia Revolucionaria.
La postura del embajador iraní y las conversaciones lentas
Pasandideh dijo, a través de un intérprete de español en la embajada iraní en Ciudad de México: “La participación de Irán en la Copa del Mundo, incluso en territorio de lo que se considera su enemigo, demuestra que Irán busca la paz”, afirmó.
Según Reuters, el avance de las conversaciones de paz entre Irán y Estados Unidos ha sido lento y ambas partes parecen moverse con cautela hacia un acuerdo provisional mientras continúan los ataques militares.
El plantel se concentra en Tijuana para entrenar cerca de la frontera mientras se resuelven trámites pendientes en la delegación
