EEUU
Fraude millonario en Estados Unidos: compraron Ferraris y zapatillas de Kobe Bryant con dinero público

Agentes federales en California incautaron Ferraris, Lamborghinis y objetos de colección, entre ellos zapatillas utilizadas por Kobe Bryant en partidos y tarjetas de novato de Mickey Mantle, exjugador de los New York Yankees de la MLB.
Estos bienes fueron adquiridos con fondos públicos desviados mediante esquemas de fraude, un fenómeno que, según estimaciones oficiales citadas por CBS News, le cuesta al Estado al menos 500 mil millones de dólares anuales.
Esa pérdida anual podría llegar a USD 1 billón, según Haywood Talcove, director ejecutivo de LexisNexis Risk Solutions, Government, quien asesora al gobierno en el rastreo de fondos obtenidos de forma ilícita y afirmó a CBS News que cerca del 70% de ese dinero termina en manos de redes criminales transnacionales.
En un depósito federal secreto del sur de California, decenas de autos de lujo y pilas de objetos de colección exhibieron una parte del dinero de los contribuyentes que fue canalizado ilegalmente mediante fraudes, según funcionarios policiales citados por CBS News. El medio describió el almacén como una muestra mínima frente a la magnitud de los fondos que no logran recuperarse.
La incautación de bienes como primer paso y el límite para recuperar el dinero
El fiscal federal de mayor rango en Los Ángeles Bill Essayli dijo a CBS News que confiscar bienes físicos fue un primer paso en ese esfuerzo. Indicó que la recuperación completa es mucho más difícil una vez que el dinero sale de los programas públicos.
“Debería indignar a cada contribuyente estadounidense que estas personas se estén aprovechando del sistema”, afirmó Essayli a CBS News.

Un condenado por fraude desvió más de USD 270 millones del Medicaid de California
Essayli llevó a CBS News hasta una residencia aislada en lo alto de una colina del condado de Orange: una propiedad con ocho dormitorios y 10 baños que había sido la casa de Paul Randall, condenado por fraude reiterado. Sobre esa vivienda, el fiscal afirmó al medio: “Vivía como un rey a costa nuestra”.
Según CBS News, Randall fue condenado por desviar más de USD 270 millones en fondos de los contribuyentes en uno de los mayores esquemas de fraude contra Medicaid en la historia de California.
En abril se declaró culpable de fraude electrónico y enfrenta una pena de hasta 30 años de prisión cuando sea sentenciado este verano, de acuerdo con el medio.
Randall rechazó ser entrevistado por CBS News. Essayli señaló al mismo medio que el acusado estaba en libertad bajo fianza, a la espera de sentencia por otro cargo federal de fraude —una de sus seis condenas previas por hechos similares— cuando inició el nuevo esquema.
“Obviamente hay una falla en el sistema de justicia penal si este tipo pudo tener seis condenas y nunca pasó un tiempo real en prisión”, sostuvo Essayli a CBS News.

La salida de fondos al exterior y la conexión con redes criminales
La mayor parte de los fondos robados sale de Estados Unidos antes de que las autoridades tengan oportunidad de confiscarlos, según Talcove, quien dijo a CBS News que, de un volumen anual de fraude que estimó en USD 1 billón, alrededor del 70% termina en organizaciones criminales que operan fuera del país.
“Va a Rusia, va a China, va a Nigeria, va a Rumania”, afirmó Talcove a CBS News.
Talcove señaló al medio que los delincuentes se volvieron más sofisticados y sostuvo: “Los contribuyentes están financiando a criminales transnacionales que usan este dinero para cosas horribles: trata infantil, drogas, amenazas a nuestra democracia”.
Essayli afirmó ante CBS News que las fuerzas federales trabajaron en métodos para localizar y recuperar mejor el dinero robado y advirtió que los agentes quedan en desventaja cuando esos fondos se convierten con facilidad en moneda digital y luego se envían al exterior.
“Por eso es tan importante que el dinero nunca salga en primer lugar; por eso es importante que tengamos sistemas para detectar y prevenir el fraude”, dijo Essayli a CBS News.
Agentes federales en California decomisaron superdeportivos y piezas de colección adquiridas con fondos estatales desviados, en una trama ligada a estafas contra programas sociales que mueven cientos de miles de millones al año
