EEUU
9 trabajadores siguen desaparecidos tras el colapso de un tanque químico en Washington y ya los dan por muertos

Nueve trabajadores siguen desaparecidos tras la ruptura de un tanque químico en una fábrica de papel de Longview, Washington. Las autoridades declararon que no existen esperanzas de hallarlos con vida, lo que sitúa la tragedia como uno de los accidentes industriales con más víctimas de las últimas décadas en Estados Unidos, según informaron funcionarios y la propia empresa.
El accidente ocurrió el martes 26 de mayo durante el cambio de turno en la planta de Nippon Dynawave Packaging Co.. Hasta el momeno, la cifra probable de muertos es 11 (incluyendo los desaparecidos), además de ocho heridos con quemaduras y lesiones respiratorias, entre ellos un bombero que ya fue dado de alta.
El jefe de bomberos del condado de Cowlitz, Scott Goldstein, explicó: “no sabemos dónde están los nueve” y que el riesgo químico obliga a trabajar únicamente de día. La compañía y las autoridades ya los consideran “presuntamente fallecidos”, confirma AP.
La mañana del martes, un tanque que almacenaba más de 1.9 millones de litros de licor blanco colapsó en la planta de Longview. Este químico, compuesto principalmente por hidróxido de sodio y sulfuro de sodio, es altamente corrosivo y se emplea en la fabricación de papel.
La fuerza del colapso hizo que cediera por un costado, justo cuando los empleados estaban cambiando de turno. La causa del colapso del tanque sigue sin esclarecerse y la Junta de Seguridad Química de Estados Unidos abrió un expediente para determinar qué ocurrió y evitar sucesos similares.
Su presidente, Steve Owens, afirmó: “determinar cómo sucedió y qué puede hacerse para evitar que vuelva a ocurrir”, según cita AP.
Dónde y cuál fue el impacto
El siniestro tuvo lugar en la ciudad de Longview, a orillas del río Columbia, una zona con gran tradición en la industria papelera y maderera. La planta afectada emplea a cerca de 1.000 personas y produce materiales para envases, vasos y platos.
El accidente tuvo impacto en la comunidad, donde casi todos los habitantes conocen a alguien vinculado a la fábrica.

Durante una vigilia en el parque R.A. Long, Brian Williquette, proveedor químico, expresó: “No hay nadie aquí que no conozca a alguien en alguna papelera”, según AP. Las muestras de apoyo y solidaridad se repitieron durante toda la jornada, mientras familiares y vecinos aguardaban noticias.
Quiénes resultaron afectados y qué consecuencias ambientales hubo
Una de las víctimas mortales, Gilbert Bernal, trabajaba como electricista en la planta y su nombre trascendió por boca de Todd Cornwell, amigo personal y miembro del mismo grupo de iglesia, según informa AP.
Mientras las autoridades evitan difundir la lista completa hasta confirmar identidades y contactar a las familias, algunos nombres comienzan a conocerse por familiares y allegados en una comunidad que sigue a la espera de respuestas.
Especialistas como Stephen Kmiotek, docente de ingeniería química, señalaron la importancia del mantenimiento en este tipo de instalaciones, sobre todo en depósitos de gran tamaño o antigüedad.
El derrame de licor blanco alcanzó zanjas de drenaje y parte del río Columbia. La Agencia de Protección Ambiental comunicó que no se detectaron daños en el agua potable ni en la calidad del aire.
A pesar de ello, recomendaron evitar canales y diques cercanos a la planta mientras continúan los trabajos y las tareas de limpieza.
Cómo reaccionaron las autoridades y la empresa
El gobernador de Washington, Bob Ferguson, encabezó una conferencia de prensa donde prometió apoyo a las familias y lamentó las pérdidas. La firma Nippon Paper Group expresó en un comunicado su “más sentido pésame y condolencias a los familiares de las víctimas”.
Las operaciones de búsqueda avanzan con precaución ante el riesgo de derrumbe y nuevas fugas químicas. Los responsables del operativo advirtieron que el proceso será lento y que priorizan la seguridad de los rescatistas y la comunidad.
De confirmarse las 11 muertes, este hecho se ubicará entre los accidentes industriales más mortales de las últimas décadas en Estados Unidos, junto a tragedias recientes en plantas de explosivos en Tennessee y de fertilizantes en Texas.
Crystal Moldenhauer, residente local, resumió: “Todavía estamos esperando respuestas. Hay familias destrozadas y no sabemos por qué”, según AP.
Las labores de localización continúan con restricciones por el riesgo corrosivo del licor blanco, tras el desplome de un depósito en una planta industrial de Longview, mientras la compañía y los equipos de emergencia asumen un desenlace fatal
