Connect with us

Mundo

Hegseth suaviza su tono hacia China, pero reafirma el compromiso militar de EEUU con sus aliados del Pacífico

Published

on

Su intervención era la más esperada del Diálogo Shangri-La, la principal cumbre de seguridad de Asia, que reúne a ministros de Defensa, altos mandos militares y expertos de 44 países Leer Su intervención era la más esperada del Diálogo Shangri-La, la principal cumbre de seguridad de Asia, que reúne a ministros de Defensa, altos mandos militares y expertos de 44 países Leer   

Pete Hegseth sorprendió este sábado en un foro de seguridad en Singapur por lo que no dijo. El secretario de Defensa de Estados Unidos, que durante el último año se había convertido en una de las voces más duras de Washington frente a China, evitó mencionar a Taiwan en su discurso principal, pasó de puntillas sobre las disputas en el Mar de China Meridional y dejó atrás la retórica de confrontación que había marcado sus anteriores intervenciones.

Sin embargo, detrás de ese tono más moderado, el mensaje estratégico permaneció intacto: EEUU seguirá reforzando su presencia militar en Asia-Pacífico para impedir que China altere el equilibrio de poder regional.

La intervención de Hegseth era la más esperada del Diálogo Shangri-La, la principal cumbre de seguridad de Asia, que reúne este fin de semana en Singapur a ministros de Defensa, altos mandos militares, diplomáticos y expertos de 44 países. Y la expectación estaba justificada. Apenas dos semanas después del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín, la región esperaba una señal clara sobre la dirección que tomará la política estadounidense hacia China en un momento especialmente delicado para el equilibrio geopolítico asiático.

La señal llegó, aunque de una forma distinta a la prevista. Hegseth mantuvo las advertencias sobre el acelerado desarrollo militar chino y sobre la necesidad de reforzar la disuasión en el Indo-Pacífico, pero sustituyó el lenguaje agresivo por una formulación mucho más calculada. "No afrontamos este desafío con una confrontación innecesaria, sino con una postura de fuerza mesurada y deliberada", afirmó.

La frase refleja un cambio significativo respecto al discurso pronunciado por el propio Hegseth en la edición anterior del foro, cuando describió a China como la principal amenaza estratégica para EEUU y recordó que Xi Jinping había ordenado al Ejército Popular de Liberación estar preparado para una eventual operación militar contra Taiwan antes de 2027. En aquella ocasión, las referencias a la isla autogobernada y a las actividades militares chinas en la región ocuparon una parte central de su intervención. Este año, en cambio, Taiwan desapareció por completo de su discurso.

La ausencia de referencias directas a la isla autogobernada parece alinearse con el intento de la Administración Trump de preservar el frágil deshielo diplomático abierto tras la reciente reunión entre ambos presidentes. La cautela también quedó patente durante la sesión de preguntas y respuestas posterior al discurso.

Interrogado sobre el paquete de armamento valorado en 14.000 millones de dólares que Washington estudia vender a Taipéi, Hegseth evitó comprometerse. Señaló que cualquier decisión dependerá directamente de Trump y de la evolución de las relaciones bilaterales con China.

El secretario de Defensa sí que insistió en que la estrategia militar de Washington sigue centrada en la denominada "disuasión por negación" dentro de la Primera Cadena de Islas, el arco geográfico que se extiende desde Japón hasta Filipinas pasando por Taiwan y que constituye uno de los principales obstáculos naturales para la proyección naval china hacia el Pacífico.

Esa doctrina busca impedir que Pekín pueda establecer un control militar dominante sobre las principales rutas marítimas de Asia oriental. En otras palabras, aunque el lenguaje se haya suavizado, EEUU continúa reforzando exactamente la misma arquitectura de contención estratégica que lleva años desarrollando junto a sus aliados regionales. "Compartimos una evaluación realista del entorno de seguridad", declaró Hegseth. "Un Pacífico dominado por cualquier potencia hegemónica desbarataría el equilibrio regional".

La formulación permite a Washington mantener la presión estratégica sobre Pekín sin alimentar una espiral verbal que podría complicar los recientes esfuerzos diplomáticos entre ambas potencias.

 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *