EEUU
Crecen las solicitudes de segundas ciudadanías entre estadounidenses de altos ingresos por cambios políticos y económicos

Los estadounidenses con grandes patrimonios están acumulando ciudadanías y residencias alternativas como un plan de resguardo ante la incertidumbre política, económica y geopolítica, según informa Forbes.
La tendencia no es marginal. Estados Unidos ya desplazó a China como el principal mercado para quienes buscan una segunda o tercera nacionalidad, destacó al medio Eric Major, presidente y director ejecutivo de Latitude World, firma de asesoría en ciudadanía y residencia por inversión.
Las consultas de ciudadanos estadounidenses que buscaron una residencia o ciudadanía alternativa crecieron 183% interanual en el primer trimestre de 2025. El detonante, según consignó la consultora Henley & Partners, especializada en migración por inversión y citada por Forbes, fue la reelección de Donald Trump para un segundo mandato.
Mientras que, más de seis de cada 10 estadounidenses con ingresos anuales superiores a USD 200.000 evalúan mudarse a otro país en los próximos cinco años, de acuerdo con un estudio de la firma Apex Capital Partners que, según Forbes, se publicará el mes próximo.
Nuri Katz, presidente de esa firma, afirmó que el aumento del interés entre estadounidenses “se está disparando” y que la encuesta arrojó una división política pareja entre quienes contemplan irse.
La búsqueda de una segunda nacionalidad responde a una lógica similar a la diversificación financiera. Los especialistas en migración por inversión dijeron a Forbes que sus clientes más ricos buscan repartir riesgos en un mundo imprevisible, del mismo modo que distribuyen activos en distintas clases de inversión.
Major, presidente y director ejecutivo de Latitude World, dijo a Forbes que, desde 2019, los estadounidenses pasaron del 4% al 74% de su negocio. También señaló que sus clientes piden combinaciones de estatus migratorios y nacionalidades, y que la motivación va desde preocupaciones por la seguridad y la libertad de movimiento hasta preferencias de estilo de vida.

El costo de vida y el clima político empujan el interés por salir de Estados Unidos
Entre quienes consideran dejar Estados Unidos, el 68% menciona el costo de vida y el 54% el clima político como razones principales, según el estudio de la firma Apex Capital Partners citado por Forbes.
Katz aseguró al medio que el temor atraviesa a todo el espectro ideológico: algunos votantes de izquierda temen que Trump busque un tercer mandato y algunos de derecha temen la llegada de dirigentes que impulsen nacionalizaciones.
El fenómeno coincide con un cambio migratorio más amplio. Por primera vez desde la Gran Depresión, en 2025 salieron de Estados Unidos más personas de las que ingresaron, informó The Wall Street Journal, en un contexto en el que la administración Trump presentó la migración neta negativa como resultado de deportaciones y visados más restrictivos, mientras un número récord de ciudadanos estadounidenses también se marchaba.

Entre los ultrarricos de Estados Unidos con unos USD 100 millones en activos invertibles, Nueva Zelanda se volvió una opción frecuente, afirmó Major a Forbes.
Explicó que pesa su condición de país angloparlante, su ubicación geográfica y la percepción de seguridad, aunque advirtió que el acceso no es barato: la puerta de entrada a una residencia permanente exige una inversión de 5 millones de dólares neozelandeses (NZD), equivalentes a unos USD 3 millones, y ese desembolso es una inversión, no una donación.
Forbes señaló que Nueva Zelanda ocupa el octavo puesto en el Global Residence Program Index de Henley & Partners, con puntuaciones altas en reputación y calidad de vida. Katz, en cambio, detalló al medio que ve menos interés entre sus clientes porque el precio excluye a la mayoría de los potenciales compradores.
Europa sigue atrayendo por la ciudadanía, aunque las puertas se estrecharon
Los estadounidenses con grandes fortunas siguen muy interesados en Europa, pero priorizan la ciudadanía antes que la residencia, destacó Major a Forbes. La razón es práctica: obtener la ciudadanía de un país permite movilidad sin fricciones en 29 países del espacio Schengen.
Ese acceso se volvió más difícil en los últimos años. Forbes destaca que Grecia elevó hace dos años el umbral mínimo de inversión de su programa de “visa dorada”, que otorga residencia permanente pero no ciudadanía, desde 250.000 euros hasta 800.000 euros en sus mercados más demandados; España puso fin a su programa en abril de 2025 tras las quejas por el impacto sobre los precios de la vivienda; y Portugal duplicó el mes pasado, de cinco a 10 años, el período de residencia exigido antes de solicitar la ciudadanía.
Malta también restringió su esquema después del fallo del año pasado del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que desmanteló su modelo de ciudadanía por inversión, según Forbes. El país pasó a un marco más estrecho y subjetivo de “ciudadanía por mérito”, que exige contribuciones excepcionales distintas de la inversión financiera directa, aunque Major afirmó al medio que la isla sigue siendo una opción popular entre sus clientes y estimó que este año tramitarán unas 50 solicitudes.
El interés por el Reino Unido también aumentó tras la reelección de Trump. The Guardian informó que en los meses inmediatamente posteriores se dispararon las solicitudes de ciudadanía británica presentadas por estadounidenses.

El Caribe ofrece una vía más barata y rápida, y la ascendencia gana peso
Katz detalló a Forbes que la Organización de Estados del Caribe Oriental funciona “como la Unión Europea del Caribe oriental”, porque la ciudadanía de uno de sus siete países da derecho a vivir y trabajar en los otros. Añadió que esa vía suele ser más barata y rápida que en otras regiones: una ciudadanía caribeña puede comprarse por unos USD 250.000, con plazos de tramitación de entre cuatro y seis meses.
Major dijo a Forbes que los estadounidenses con raíces familiares en otros países están recurriendo con fuerza a la ciudadanía por descendencia en Canadá y Europa, y que su firma siempre aconseja explorar primero esa alternativa. Forbes destaca que la cantidad de estadounidenses que buscaron la ciudadanía irlandesa por ascendencia, disponible para personas con padres o abuelos irlandeses, saltó 63% el año pasado.
Forbes agregó que, después de que Canadá eliminara los límites generacionales para quienes buscan la doble ciudadanía, más estadounidenses habrían solicitado la ciudadanía canadiense que la suma de los siguientes nueve países de origen.

La Trump Gold Card y el intento de atraer millonarios
Mientras crecía ese apetito por salir, la administración Trump impulsó su propia oferta para atraer extranjeros adinerados. Poco después del comienzo del segundo mandato, lanzó la Trump Gold Card, un nuevo visado que prometía una vía rápida hacia la residencia en Estados Unidos junto con una exención para no tributar en el país por ingresos obtenidos en el exterior, según Forbes.
Donald Trump aseguró al anunciar el programa que el país vendería un millón de visados a USD 5 millones cada uno, y semanas después el secretario de Comercio Howard Lutnick afirmó haber vendido 1.000 en un solo día durante un viaje a Oriente Medio, detalló Forbes.
Pero el mercado resultó mucho más estrecho de lo previsto: Henley & Partners aseguró al medio que el grupo de personas ultrarricas del mundo capaces y dispuestas a aportar directamente USD 5 millones era relativamente pequeño, sobre todo frente a programas basados en inversión y no en donación.
En septiembre, el gobierno de Estados Unidos redujo el precio de la Trump Gold Card en 80%, hasta USD 1.000.000, y eliminó el beneficio fiscal, destacó Forbes.
En febrero, un portavoz de la Casa Blanca afirmó a The Wall Street Journal que las políticas de la administración atraían a “innumerables” extranjeros ultrarricos que estaban pagando USD 1.000.000 para instalarse en Estados Unidos, pero dos meses después solo se había aprobado un visado Gold Card.
En paralelo, el senador de Ohio Bernie Moreno presentó en diciembre una legislación para eliminar la doble ciudadanía y exigir que los estadounidenses deban una lealtad “única y exclusiva” a Estados Unidos.
Un notable aumento de solicitudes se registró en el primer trimestre de 2025, de acuerdo con informes y estudios de firmas consultoras
