EEUU
La confianza del consumidor en Estados Unidos marca un mínimo histórico en mayo por la presión de los precios

La confianza del consumidor en Estados Unidos cayó en mayo a 44,8, un mínimo de la serie, según las Encuestas de Consumidores de la Universidad de Michigan, un relevamiento mensual de referencia.
El descenso coincidió con un encarecimiento de la energía asociado a la guerra con Irán y con presión persistente sobre el costo de vida, una combinación que tensó las expectativas de inflación y amplificó el malestar con la gestión económica del presidente Donald Trump.
El golpe se sintió con claridad en el precio de la gasolina. La la AAA, asociación nacional de automovilistas, la organización de automovilistas que releva valores al por menor, informó que el promedio nacional se ubicó en USD 4,55 por litro (USD 4,55 por galón). Ese nivel impactó en el presupuesto semanal y elevó costos logísticos que influyen en los precios de bienes y servicios.
El deterioro del ánimo de los consumidores se produjo mientras se registraban interrupciones en el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, un corredor clave para el comercio energético global.
De acuerdo con Reuters, ese escenario elevó los precios de la energía, tensionó cadenas de suministro y derivó en escasez de fertilizantes, aluminio y productos de consumo, factores que golpean primero a los presupuestos familiares más ajustados.
Según la Universidad de Michigan, el índice de confianza pasó de 48,2 a comienzos de mayo a 44,8 al cierre del mes, luego de haber marcado 49,8 en abril.
Los economistas consultados por Reuters esperaban que el indicador se mantuviera en 48,2. Heather Long, economista jefa de Navy Federal Credit Union, cooperativa de crédito estadounidense, dijo a Reuters: “Los consumidores estadounidenses están enfadados con la economía” y “no les gustan los precios elevados de muchos productos básicos”.
Quiénes sintieron más el deterioro del ánimo y qué factores pesaron

La encuesta mostró que la confianza entre republicanos e independientes cayó al nivel más bajo del segundo mandato de Trump, según la Universidad de Michigan. Entre los republicanos, el sentimiento quedó en su nivel más bajo desde las elecciones de noviembre de 2024.
Reuters vinculó el retroceso con el impacto de los aranceles generalizados de Trump y con la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán. En el plano político, el dato adquirió un valor adicional: Trump ganó la reelección en 2024 en gran parte por su promesa de reducir la inflación, por lo que el repunte de la preocupación por precios volvió a ubicarse en el centro del debate económico.
Entre los demócratas hubo pocos cambios, según la Universidad de Michigan. Los descensos más marcados aparecieron entre consumidores de bajos ingresos y entre quienes no tienen título universitario, grupos que, de acuerdo con Reuters, sufren de manera desproporcionada el aumento del precio de la gasolina y de otros bienes básicos.
Joanne Hsu, directora de las Encuestas de Consumidores, sostuvo que esa presión sobre los hogares se volvió más extendida. “El coste de la vida sigue siendo una preocupación primordial, ya que el 57% de los consumidores mencionaron espontáneamente que los altos precios estaban mermando sus finanzas personales, frente al 50% del mes pasado”, indicó.
Ese malestar también apareció en otras mediciones. Un sondeo de Reuters/Ipsos publicado esta semana mostró que el índice de aprobación presidencial de Trump cayó a casi su nivel más bajo desde su regreso a la Casa Blanca, afectado por una disminución del apoyo entre los republicanos. Según Reuters, el descontento creciente representó una señal de alerta para Trump y para el Partido Republicano, que buscan conservar sus mayorías en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Walmart detectó compras más medidas y más búsqueda de ofertas

El ajuste del consumo también empezó a reflejarse en informes empresariales. Walmart informó que detectó un cambio en los hábitos de compra, con mayor búsqueda de descuentos y sensibilidad a precios en un contexto de combustible caro, según El Diario NY, un medio hispano de Nueva York, y reportes de Reuters sobre la última llamada de resultados de la compañía.
John David Rainey, director financiero de Walmart, afirmó ante inversores que el promedio de carga de combustible en estaciones de la cadena cayó por debajo de diez galones por primera vez desde 2022, un dato que describió como señal de tensión en los presupuestos familiares, según Reuters.
En esa misma intervención, Rainey trazó una diferencia de comportamiento: “Vemos que el cliente de altos ingresos gasta con confianza, mientras que el consumidor de bajos ingresos está más consciente del presupuesto y quizás navegando una angustia financiera”, siempre según la cobertura del tema.
En el plano de precios, Rainey también advirtió que, si el “entorno de costos elevados” persiste, la compañía esperaría “una inflación de precios minoristas algo mayor” en el segundo semestre, de acuerdo con Reuters.
En paralelo, el CEO John Furner indicó que Walmart amplió sus rebajas y recortes de precios en miles de artículos, una estrategia que El Diario NY describió como una respuesta directa a consumidores más enfocados en ofertas.
Wall Street subió, pero la presión sobre el costo de vida siguió dominando
La mejora de las cotizaciones en Wall Street no alcanzó para cambiar el humor, según Reuters. Economistas consultados sostuvieron que buena parte de la riqueza financiera está invertida en cuentas de jubilación, mientras la inflación superó el crecimiento de los salarios y recortó el margen para el gasto discrecional.
Christopher Rupkey, economista jefe de FWDBONDS, firma de mercados financieros, dijo a Reuters: “Los consumidores siguen gastando, pero la crisis del coste de la vida significa que cada dólar que tienen en sus bolsillos se destina a cubrir las necesidades básicas, sin que quede dinero para el ocio o las vacaciones”. Agregó al medio que las devoluciones del impuesto sobre la renta “ya deben haberse agotado o el dinero se ha gastado en los precios más altos que se ven por todas partes en la economía”.
Reuters indicó que el gasto de los consumidores todavía mostró capacidad de resistencia por las devoluciones fiscales y por el uso de ahorros acumulados.
También señaló que la temporada de declaración de impuestos ya terminó y que los economistas no creyeron que los hogares se sientan cómodos recurriendo a sus ahorros en un contexto de incertidumbre económica creciente.
La encuesta de la Universidad de Michigan mostró que las expectativas de inflación para el próximo año subieron al 4,8% desde el 4,7% de abril, mientras que las expectativas a cinco años avanzaron al 3,9% desde el 3,5%, con aumentos considerables entre independientes y republicanos.
El repunte de esas expectativas reforzó en los mercados la idea de que la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, mantendrá su tasa de interés de referencia a un día en un rango de 3,50% a 3,75% hasta el próximo año, según Reuters.
John Ryding, asesor económico principal de Brean Capital, firma de inversión, dijo a Reuters: “La Reserva Federal solo puede ignorar el aumento de la tasa de inflación durante la crisis del petróleo si las expectativas de inflación se mantienen estables”. Agregó: “Los funcionarios de la Reserva Federal han afirmado que este es el caso, pero este informe pone seriamente a prueba esa afirmación”.
Según la Universidad de Michigan, el nivel de mayo fue el más bajo desde que comenzó la serie en 1952.
El registro refleja un malestar que se concentra en los bolsillos más ajustados, con la energía como termómetro diario y la inflación como telón de fondo del debate económico
