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Francia estaba moviendo su portaaviones sin desvelar su ubicación. Hasta que un runner a bordo subió una actividad a Strava

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Francia estaba moviendo su portaaviones sin desvelar su ubicación. Hasta que un runner a bordo subió una actividad a Strava

Calzarse unas deportivas, estirar las piernas y echar a correr kilómetros y kilómetros al aire libre no es (a priori) un hábito censurable. Todo lo contrario. Tampoco lo es registrar los datos de la carrera con un smartwatch para luego publicarlos en Strava, una app que sirve para compartir rutas, tiempos y datos de rendimiento. Todo esto, insistimos, es "a priori" porque la cosa cambia si quien corre es un oficial de la Armada y su publicación en Strava acaba revelando la ubicación casi en tiempo real de un portaaviones de propulsión nuclear.

Eso mismo es lo que ha ocurrido en Francia.

Al trote en alta mar. Hace unos días los reporteros del diario Le Monde se encontraron con algo curioso: una publicación en Strava que mostraba a alguien corriendo en círculos en mitad del Mediterráneo, a decenas de kilómetros de las costas de Turquía y Chipre y a cientos del litoral egipcio. La pregunta era obvia… ¿Qué diablos hacía un runner trotando como una peonza en pleno mar?

Un vistazo a Copernicus. A lo largo de los últimos años Le Monde ha publicado varios artículos en los que advierte de cómo Strava puede usarse para delatar la posición de barcos y guardaespaldas, así que los reporteros tenían sus sospechas sobre aquella publicación en el Mediterráneo. No duraron mucho. 

Al recurrir al visor online de Copernicus comprobaron que muy cerca de la ubicación registrada por Strava podía apreciarse la silueta de uno de los buques más importantes de Francia, el poderoso portaaviones Charles de Gaulle.

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¿Qué había pasado? Que a uno de los oficiales movilizados junto al portaaviones Charles de Gaulle le pudo más su faceta runner que la precaución esperable de un miembro de la Armada de Francia. Como revela Le Monde, la publicación de Strava pertenece a un joven oficial que la mañana del 13 de marzo, sobre las 10.35 h, decidió ponerse a trotar por la cubierta de su buque. 

Mientras él recorría 7,23 kilómetros en 35 minutos, el reloj que llevaba en la muñeca registró todos los datos del entrenamiento para luego compartirlos en Strava. Una vez allí, dado que su perfil es público, cualquiera podía verlos. Desde sus amigos y colegas de gimnasio hasta los periodistas de París. El problema es que con ese pequeño gesto reveló la ubicación del Charles de Gaulle y su escolta naval, que por entonces se abría paso hacia el noroeste de Chipre.

Algo más que un despiste. No podemos saber si el runner indiscreto iba a bordo del Charles de Gaulle o de uno de los barcos que lo escoltaban, pero algo está claro: su cuenta de Strava da pistas sobre algo más que sus logros deportivos. 

El 14 de febrero el mismo oficial colgó otro gráfico con los datos de una carrera frente a la península de Cotentin, también en pleno mar, días después corrió en Copenhague (probablemente tras un desembarco) y el 13 de marzo se le puede localizar ya en el Mediterráneo a escasos 100 km de la costa turca.

Un chivato preocupante. No se trata de que el despliegue del Charles de Gaulle y el resto de buques franceses fuese un secreto. El 3 de marzo el propio Emmanuel Macron ordenó públicamente que se desplazasen desde el Báltico al Mediterráneo tras el ataque de Israel y EEUU a Irán y se sabe que días después el portaaviones cruzó Gibraltar escoltado por la fragata Cristóbal Colón. 

El problema es que la publicación del joven oficial en Strava revela los movimientos del convoy de forma detallada y casi en tiempo real, desvelando además una preocupante brecha de seguridad en la Armada. Sobre todo si se tiene en cuenta que en las últimas semanas Irán ha atacado fuerzas galas en Oriente Medio, dejando un saldo de varios heridos y un muerto.

"Las medidas oportunas". El incidente podrá parecer más o menos grave, pero hay algo incontestable: los datos de Strava permitieron a los reporteros de Le Monde identificar con precisión la ubicación del portaaviones y la fragata que lo acompaña. La pregunta que queda botando es… ¿Y si en vez de un periódico ese mismo ejercicio lo hubiesen hecho otras personas con otros intereses? 

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ha reconocido que la publicación de Strava "no cumple con la normativa vigente" ni las precauciones que su personal debe tener a nivel digital. De ahí que se plantee adoptar "las medidas oportunas".

¿Pero tan preocupante es? De nuevo el problema no es solo la carrera registrada el 13 de marzo en mitad del Mediterráneo, sino su contexto. Esta no es la primera vez que Le Monde advierte que Strava puede convertirse en una  grieta para la seguridad nacional, dependiendo de quién, cuándo y dónde lo use. 

El diario francés incluso ha acuñado el término "StravaLeaks". Tal vez suene excesivo, pero en 2025 ya advirtió de que había publicaciones de marineros galos que delataban la actividad de submarinos nucleares y meses antes, en noviembre de 2024, relevó que Strava permitía identificar a miles de soldados israelíes.

No son casos aislados. Los descuidos más peligrosos los cometieron probablemente los guardaespaldas de los presidentes de Francia, EEUU y Rusia. Al compartir sus datos de entrenamiento de forma pública dejaban un rastro que ayudaba a anticipar en parte los movimientos de los dirigentes que protejen.

Imágenes | Wikipedia

En Xataka | Tienen que estar mal las cosas para que EEUU haya tomado una decisión inédita: extender la vida de su portaaviones dinosaurio


La noticia

Francia estaba moviendo su portaaviones sin desvelar su ubicación. Hasta que un runner a bordo subió una actividad a Strava

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Xataka

por
Carlos Prego

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 Calzarse unas deportivas, estirar las piernas y echar a correr kilómetros y kilómetros al aire libre no es (a priori) un hábito censurable. Todo lo contrario. Tampoco lo es registrar los datos de la carrera con un smartwatch para luego publicarlos en Strava, una app que sirve para compartir rutas, tiempos y datos de rendimiento. Todo esto, insistimos, es "a priori" porque la cosa cambia si quien corre es un oficial de la Armada y su publicación en Strava acaba revelando la ubicación casi en tiempo real de un portaaviones de propulsión nuclear.

Eso mismo es lo que ha ocurrido en Francia.

Al trote en alta mar. Hace unos días los reporteros del diario Le Monde se encontraron con algo curioso: una publicación en Strava que mostraba a alguien corriendo en círculos en mitad del Mediterráneo, a decenas de kilómetros de las costas de Turquía y Chipre y a cientos del litoral egipcio. La pregunta era obvia… ¿Qué diablos hacía un runner trotando como una peonza en pleno mar?

Un vistazo a Copernicus. A lo largo de los últimos años Le Monde ha publicado varios artículos en los que advierte de cómo Strava puede usarse para delatar la posición de barcos y guardaespaldas, así que los reporteros tenían sus sospechas sobre aquella publicación en el Mediterráneo. No duraron mucho. 

Al recurrir al visor online de Copernicus comprobaron que muy cerca de la ubicación registrada por Strava podía apreciarse la silueta de uno de los buques más importantes de Francia, el poderoso portaaviones Charles de Gaulle.

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¿Qué había pasado? Que a uno de los oficiales movilizados junto al portaaviones Charles de Gaulle le pudo más su faceta runner que la precaución esperable de un miembro de la Armada de Francia. Como revela Le Monde, la publicación de Strava pertenece a un joven oficial que la mañana del 13 de marzo, sobre las 10.35 h, decidió ponerse a trotar por la cubierta de su buque. 
Mientras él recorría 7,23 kilómetros en 35 minutos, el reloj que llevaba en la muñeca registró todos los datos del entrenamiento para luego compartirlos en Strava. Una vez allí, dado que su perfil es público, cualquiera podía verlos. Desde sus amigos y colegas de gimnasio hasta los periodistas de París. El problema es que con ese pequeño gesto reveló la ubicación del Charles de Gaulle y su escolta naval, que por entonces se abría paso hacia el noroeste de Chipre.
Algo más que un despiste. No podemos saber si el runner indiscreto iba a bordo del Charles de Gaulle o de uno de los barcos que lo escoltaban, pero algo está claro: su cuenta de Strava da pistas sobre algo más que sus logros deportivos. 
El 14 de febrero el mismo oficial colgó otro gráfico con los datos de una carrera frente a la península de Cotentin, también en pleno mar, días después corrió en Copenhague (probablemente tras un desembarco) y el 13 de marzo se le puede localizar ya en el Mediterráneo a escasos 100 km de la costa turca.

En Xataka

Una ambulancia pedía paso, miles de runners en Barcelona tenían algo más importante que hacer: bajar sus marcas

Un chivato preocupante. No se trata de que el despliegue del Charles de Gaulle y el resto de buques franceses fuese un secreto. El 3 de marzo el propio Emmanuel Macron ordenó públicamente que se desplazasen desde el Báltico al Mediterráneo tras el ataque de Israel y EEUU a Irán y se sabe que días después el portaaviones cruzó Gibraltar escoltado por la fragata Cristóbal Colón. 
El problema es que la publicación del joven oficial en Strava revela los movimientos del convoy de forma detallada y casi en tiempo real, desvelando además una preocupante brecha de seguridad en la Armada. Sobre todo si se tiene en cuenta que en las últimas semanas Irán ha atacado fuerzas galas en Oriente Medio, dejando un saldo de varios heridos y un muerto.
"Las medidas oportunas". El incidente podrá parecer más o menos grave, pero hay algo incontestable: los datos de Strava permitieron a los reporteros de Le Monde identificar con precisión la ubicación del portaaviones y la fragata que lo acompaña. La pregunta que queda botando es… ¿Y si en vez de un periódico ese mismo ejercicio lo hubiesen hecho otras personas con otros intereses? 
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ha reconocido que la publicación de Strava "no cumple con la normativa vigente" ni las precauciones que su personal debe tener a nivel digital. De ahí que se plantee adoptar "las medidas oportunas".

¿Pero tan preocupante es? De nuevo el problema no es solo la carrera registrada el 13 de marzo en mitad del Mediterráneo, sino su contexto. Esta no es la primera vez que Le Monde advierte que Strava puede convertirse en una  grieta para la seguridad nacional, dependiendo de quién, cuándo y dónde lo use. 

El diario francés incluso ha acuñado el término "StravaLeaks". Tal vez suene excesivo, pero en 2025 ya advirtió de que había publicaciones de marineros galos que delataban la actividad de submarinos nucleares y meses antes, en noviembre de 2024, relevó que Strava permitía identificar a miles de soldados israelíes.

No son casos aislados. Los descuidos más peligrosos los cometieron probablemente los guardaespaldas de los presidentes de Francia, EEUU y Rusia. Al compartir sus datos de entrenamiento de forma pública dejaban un rastro que ayudaba a anticipar en parte los movimientos de los dirigentes que protejen.

Imágenes | Wikipedia

En Xataka | Tienen que estar mal las cosas para que EEUU haya tomado una decisión inédita: extender la vida de su portaaviones dinosaurio

– La noticia

Francia estaba moviendo su portaaviones sin desvelar su ubicación. Hasta que un runner a bordo subió una actividad a Strava

fue publicada originalmente en

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Carlos Prego

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