De Ultimo Minuto
Ana María Silva, creadora digital, y la generación de médicos que aprendió a comunicar lo que sabe
Lo que comenzó como una extensión natural de su trabajo como pediatra terminó convirtiéndose en una parte importante de su ejercicio profesional. Ana María Silva habla de comunicación, confianza y del lugar que los médicos ocupan en las conversaciones sobre salud que ocurren fuera del consultorio.
Uno de cada tres jóvenes ha tomado decisiones relacionadas con su salud basándose en contenido publicado por creadores sin formación médica. El dato fue citado en 2025 por la revista Perfil y refleja un cambio que Ana María Silva observa desde hace años tanto en consulta como en plataformas digitales.
El fenómeno no le resulta extraño.
Lo que le llama la atención es que todavía hay profesionales de la salud que no dimensionan hasta qué punto las redes sociales ya forman parte de la manera en que las personas buscan información médica.
«Los médicos del futuro no solo atenderán pacientes. También educarán comunidades, liderarán conversaciones globales y transformarán vidas a una escala nunca antes vista», dice Ana María Silva.
Divide buena parte de su tiempo entre la práctica clínica y la creación de contenido educativo en salud. Esa combinación, construida desde años de consulta pediátrica en Colombia y Argentina, le ha permitido observar el mismo fenómeno desde perspectivas diferentes.
Recomendamos leer: Karime Pindter, la creadora digital Nº 1 de México, Premio Juventud 2025 al mejor stream
Por un lado, familias que llegan a consulta después de haber visto videos, publicaciones o recomendaciones en internet. Por otro, personas que buscan respuestas rápidas en plataformas digitales mucho antes de hablar con un profesional.
«La pregunta ya no es si las redes sociales influyen en las decisiones de salud. La pregunta es cómo participamos los médicos en esas conversaciones», afirma.
Para Ana María Silva, el crecimiento de los espacios digitales no representa una amenaza para la medicina. Representa un desafío distinto. La información relacionada con salud circula todos los días y a gran velocidad. En ese escenario, la formación profesional sigue siendo importante, pero también lo es la capacidad de comunicar de forma clara y comprensible.
Madre de cuatro hijos, reconoce que esa necesidad de comunicación efectiva también aparece constantemente en la vida cotidiana de las familias. Muchas dudas no surgen durante una consulta. Aparecen después, cuando los padres intentan tomar decisiones y buscan orientación en los espacios que tienen más cerca.
Por eso considera que la educación en salud no debería limitarse únicamente al consultorio.
Con frecuencia observa médicos que desean compartir conocimiento, pero que nunca recibieron formación específica sobre comunicación durante sus años de universidad o residencia. La capacidad de explicar conceptos complejos a una audiencia amplia suele desarrollarse después, muchas veces a través de la experiencia.
Ana María Silva identifica ahí una de las transformaciones más visibles de su generación profesional.
Médicos que siguen ejerciendo su profesión de manera tradicional, pero que también han comenzado a utilizar herramientas digitales para educar, orientar y acercar información basada en evidencia a personas que probablemente nunca conocerán de manera presencial.
La medicina sigue ocurriendo en hospitales, clínicas y consultorios.
La conversación sobre salud, cada vez más, ocurre también en otros lugares.
Lo que comenzó como una extensión natural de su trabajo como pediatra terminó convirtiéndose en una parte importante de su ejercicio profesional. Ana María Silva habla de comunicación, confianza y del lugar que los médicos ocupan en las conversaciones sobre salud que ocurren fuera del consultorio. Estilo, . Ana María Silva
