EEUU
Nueva York congela alquileres de casi un millón de viviendas

La congelación de alquileres en Nueva York quedó aprobada este jueves para cerca de un millón de viviendas con renta regulada, una medida que entrará en vigor el 1 de octubre y que dio un impulso político al alcalde Zohran Mamdani, según The New York Times, AFP y DW.
La Junta de Directrices de Alquiler aprobó la medida por siete votos contra uno. La decisión se aplicará a los contratos de arrendamiento de uno y dos años.
Según The New York Times, la votación suspende aumentos en más del 40% de todos los apartamentos de los cinco distritos.
Se trata de la primera congelación de alquileres en la historia para contratos de este tipo.
Una promesa de campaña convertida en decisión oficial
La medida cumple una de las principales promesas de campaña de Zohran Mamdani. Tras la votación, el alcalde afirmó, en declaraciones recogidas por The New York Times, AFP y DW, que se trata de “una victoria histórica para los habitantes de la ciudad de Nueva York”.
Mamdani aseguró que seguirá trabajando para hacer de la ciudad un lugar más accesible mediante la construcción y preservación de viviendas, la reducción de los costos operativos de los edificios —como los seguros— y la garantía de que los inquilinos conozcan sus derechos.
The New York Times situó la decisión seis meses después del inicio del primer año de mandato de Mamdani y la describió como una victoria política para el alcalde.
El peso de la medida en una ciudad con vivienda cada vez más cara
La regulación alcanza a cerca de un millón de viviendas y cubre más del 40% de los apartamentos de los cinco distritos.
El trasfondo es un mercado cada vez más tensionado. AFP y DW destacaron que en abril la renta mediana de un apartamento en Manhattan superó los $5.000 mensuales por primera vez.
The New York Times añadió que la tasa de desocupación de la ciudad es de 1,4%, según la encuesta municipal más reciente, un nivel que llevó a la ciudad a declarar una emergencia.
Las objeciones de propietarios y del sector inmobiliario
El sector inmobiliario rechazó la congelación con el argumento de que afectará la capacidad de los propietarios para mantener sus edificios, según The New York Times. Ese medio indicó que propietarios y algunos especialistas en vivienda ven con preocupación el peso creciente de seguros, mantenimiento, impuestos y otros gastos.
James Whelan, presidente de la Junta de Bienes Raíces de Nueva York, sostuvo ante The New York Times que “la votación puede ser popular políticamente, pero empeorará la crisis de vivienda en Nueva York”. También acusó a la junta de “ignorar” sus propios datos, de acuerdo con ese diario.
La tensión también afloró dentro del organismo. The New York Times informó que Christina Smyth, representante de los propietarios, renunció antes de la votación al considerar que el resultado estaba decidido de antemano, y que la presidenta Chantella Mitchell defendió después “la independencia” con la que actuaron los miembros.
El único voto en contra fue el de Arpit Gupta, uno de los miembros públicos de la junta, según The New York Times. Ese medio señaló que Maksim Wynn, representante de los propietarios designado por Mamdani, votó a favor y alegó que los problemas del sector exigen respuestas más amplias de la ciudad y del estado.
Reacciones de los inquilinos y antecedentes de la regulación
Decenas de activistas a favor de los inquilinos llenaron el auditorio y celebraron el resultado, según The New York Times. Farhana Rahman, líder de inquilinos en Astoria, dijo a ese medio: “La clase trabajadora es quien hace funcionar esta ciudad, y merecemos vivir con dignidad”.
Rahman añadió a The New York Times: “Una congelación de los alquileres durante dos años significa alivio y tranquilidad durante 24 meses”. Elisa Martínez, inquilina de Washington Heights, dijo al mismo medio que “es muy diferente sentirse vista en este proceso, ser escuchada”.
The New York Times recordó que la junta ya había congelado antes los alquileres de contratos de un año en 2015, 2016, 2020 y la primera mitad de 2021. También precisó que las leyes estatales de 2019 eliminaron mecanismos que permitían a los propietarios aplicar otros aumentos, como cuando quedaba vacante un apartamento.
Ese cambio legal y el alza de costos agravaron la presión sobre parte de los dueños de vivienda asequible, según el diario. En ese escenario, el desafío para la ciudad será sostener el alivio a los inquilinos sin dejar a ciertos edificios regulados al borde de una situación financiera inviable.
La decisión abre un debate sobre el equilibrio entre sostenibilidad financiera y derechos de los habitantes tras un aumento inédito en el costo de vida
