La reacción al desempeño de Luca Zidane ha estado lejos de ser positiva. Tras el partido entre Argelia y Argentina, las críticas recayeron rápidamente sobre el hijo de Zinedine Zidane, y muchos señalaron su papel en la portería como un factor clave detrás del resultado.
El guardameta del Granada ha quedado bajo un intenso escrutinio, ya que aficionados y analistas cuestionaron varios momentos de su actuación frente a los vigentes campeones del mundo.
La realidad es que Lionel Messi también recordó por qué es uno de los mejores jugadores que ha visto este deporte. El capitán argentino ofreció una auténtica clase magistral sobre cómo gestionar un partido y aprovechar cada oportunidad que se presenta.
Para un jugador de la calidad de Messi, fue la manera ideal de comenzar una campaña mundialista, especialmente una que tiene un significado adicional al tratarse de su última aparición en el escenario más importante del fútbol.
Messi aprovechó a un rival que no pudo igualar el nivel de Argentina y marcó la diferencia sin demasiadas dificultades. Aunque los goles fueron bien ejecutados, muchos consideraron que Luca Zidane podría haber hecho más. Los críticos señalaron su posicionamiento, su manera de salir de la línea para reducir ángulos y algunas acciones en las que utilizar una sola mano en lugar de ambas pudo haberle dado una mejor oportunidad de alcanzar el balón.
Quizás la reacción más fuerte provino del propio Zinedine Zidane. Las cámaras captaron a la leyenda francesa con una expresión de absoluta tensión e incredulidad mientras el campeón del mundo marcaba tres goles contra su hijo en su debut en una Copa del Mundo.
El debate fue más allá del propio partido. Muchos argumentaron que el peso del apellido Zidane siempre ha sido difícil de llevar y sugirieron que influyó en la trayectoria internacional de Luca. A diferencia de su padre, que representó a Francia tras haber nacido en Argelia, Luca eligió jugar para Argelia a pesar de haber nacido en Marsella.
Algunos críticos incluso afirmaron que representar a Argelia en lugar de Francia reflejaba el nivel internacional más alto al que podía aspirar el actual portero del Granada. Justas o no, esas opiniones solo aumentaron el escrutinio en torno a una noche complicada frente a Messi y Argentina.

