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Irán e Israel anuncian el cese de los ataques mutuos tras pedir Trump que dejasen de "disparar de inmediato"

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La Fuerza Aérea israelí había realizado varias acciones en territorio iraní como respuesta a los misiles disparados por Teherán, que cumplió su amenaza en caso de un ataque de Israel contra Hizbulá en Beirut Leer La Fuerza Aérea israelí había realizado varias acciones en territorio iraní como respuesta a los misiles disparados por Teherán, que cumplió su amenaza en caso de un ataque de Israel contra Hizbulá en Beirut Leer   

Irán e Israel han reanudado el intercambio de golpes directos exactamente dos meses después del inicio de la tregua anunciada por Estados Unidos, aunque ha sido por horas, ya que ambos han anunciado que aceptan el cese de sus ataques mutuos. Por primera vez desde entonces, el régimen iraní había atacado anoche a Israel en respuesta a su último bombardeo contra Hizbulá en Beirut. El escudo defensivo interceptó una decena de misiles disparados en cuatro ráfagas contra el norte del territorio israelí.

El liderazgo israelí debatió cómo responder al órdago de Teherán sin provocar el enfado del presidente estadounidense, Donald Trump, contrario a la reanudación de la guerra. Y lo hizo esta madrugada con varios ataques en el centro y el oeste de Irán. Entre los objetivos atacados, radares y lanzaderas de misiles. Poco después, el ejército israelí interceptó un misil balístico de la milicia proiraní en Yemen (hutíes). "Declaramos una prohibición completa y total de la navegación marítima israelí en el mar Rojo", indicó el portavoz militar de los hutíes. Y a las siete de la mañana, Irán inició varias oleadas de misiles contra el centro y sur de Israel. Este país volvió a los refugios al tiempo que atacó la Compañía Petroquímica Karun, en la ciudad suroccidental de Bandar-e Mahshahr.

Citadas por FARS, las Fuerzas Armadas iraníes han anunciado que cesan sus "operaciones militares contra Israel" aunque añaden que las reanudará de "forma mucho más contundente" si el ejército israelí vuelve a atacar en Líbano. Por su parte, el presidente de EEUU dijo a través de su red Truth Social: "Israel e Irán deben dejar de disparar de inmediato". Fuentes israelíes afirman que su país cesa los ataques contra Irán. Al mismo tiempo, aclaran que en los próximos días seguirá atacando a Hizbulá en el sur del Líbano.

La Guardia Revolucionaria anunció que como respuesta a este ataque, lanzó misiles contra industrias similares en Haifa, en el norte de Israel. Antes, había dicho que atacó sus bases militares de Nevatim (sur) y Tel Nof (centro) avisando, según la agencia iraní FARS, que está preparada "para cualquier escenario y para operaciones extensas en todos los frentes".

El ejército israelí, por su parte, anunció que "decenas de cazas de la Fuerza Aérea, guiados por el servicio de Inteligencia militar, completaron un ataque a gran escala contra sistemas estratégicos de defensa pertenecientes al régimen terrorista iraní".

Fuentes israelíes confirmaron anoche que habría respuesta antes de que Trump, que en las últimas semanas ha demostrado voluntad de llegar a un acuerdo con Irán y acabar con el bloqueo del Estrecho de Ormuz, mostrara sus reticencias. De hecho, Trump dialogó anoche con el primer ministro Benjamin Netanyahu tras revelar a varios canales israelíes que le pediría que no responda a los misiles iraníes en parte debido a la proximidad de un acuerdo. En la conversación, le habría pedido esperar algunos días. En una entrevista a la cadena FOX, envió un mensaje a Irán: "Ya han disparado sus misiles, es suficiente. Vuelvan a la mesa de negociaciones y alcancen un acuerdo".

El régimen iraní cumplió su amenaza de responder al ataque aéreo israelí a las tres de la tarde contra Hizbulá en un edificio en su feudo en Dahiyeh, en los suburbios de Beirut. Un ataque que Israel justificó como respuesta al lanzamiento de proyectiles y drones por parte de la milicia proiraní.

"Atacaremos al enemigo con determinación en cuanto se dé la orden", comunicó el jefe del ejército, Eyal Zamir. Netanyahu se encontraba atrapado entre atacar pese a la oposición del gran aliado de Israel o no hacerlo permitiendo un logro simbólico y estratégico a su gran y crecido enemigo pese a los golpes recibidos en la guerra.

En la llamada "unidad de frentes", Irán consolida así la vinculación que impone entre la negociación con Estados Unidos y la escalada entre Israel y la milicia chií en Líbano que ha seguido, aunque con menor intensidad, tras los anuncios de alto el fuego. El último, proclamado el pasado miércoles, tras la cuarta ronda negociadora entre Israel y Líbano en Washington y rechazado por Hizbulá, que exige la retirada israelí del sur del país. Todo ello días después de que en una entrevista en la CNN el presidente libanés Joseph Aoun exigió a Israel que opte por la opción diplomática y no soluciones militares y acusó a Irán de interferir en los asuntos internos de Líbano a través de su milicia-partido.

"Daremos una respuesta contundente y dolorosa al ataque del régimen sionista contra Dahiyeh. A estos perros rabiosos hay que disciplinarlos y ponerlos en su lugar. Esta noche miren el cielo de las tierras ocupadas", había avisado el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior, Ebrahim Rezaei, poco después del ataque en Beirut que, según fuentes locales, causó dos muertos y 11 heridos.

El presidente del Parlamento iraní y jefe negociador, Mohammed Baqer Qalibaf, avisó de que las bases estadounidenses y los activos israelíes eran objetivos legítimos debido a "actos hostiles", incluida la "violación de los acuerdos sobre el Líbano". Según dijo, "demostraron que sólo entienden el lenguaje del poder".

"Las Fuerzas de Defensa de Israel acaban de atacar cuarteles generales terroristas en el distrito de Dahiyeh, en Beirut, en respuesta a los disparos de Hizbulá contra territorio israelí", había anunciado Netanyahu poco antes de que su Fuerza Aérea lanzara tres misiles contra dos objetivos pertenecientes a una infraestructura de Hizbulá en dos casas, según medios locales. El ataque, el tercero desde el inicio de la tregua, volvió a provocar el desplazamiento de habitantes en la capital libanesa.

El ejército anunció que fue "un ataque preciso contra un centro de mando de la organización terrorista Hizbulá, desde donde operaban sus miembros". Ante los mensajes desde Teherán, el ejército israelí empezó a prepararse ante un posible ataque, aunque, quizá, porque no estaba seguro de ello no modificó las directrices de seguridad en la retaguardia.

La ofensiva en Dahiyeh en respuesta al lanzamiento de una decena de proyectiles y drones explosivos horas antes contra localidades fronterizas israelíes fue mucho menor de lo que el liderazgo israelí planeó la semana pasada, cuando Netanyahu anunció en un vídeo que iba a atacar el feudo de Hizbulá en Beirut. Finalmente, el bombardeo fue abortado por Trump en una tensa conversación telefónica con el dirigente israelí.

Si el mandatario de EEUU estaba presionado por Irán, que había amenazado con suspender las negociaciones y atacar a Israel si este país aumentaba la escalada golpeando a Hizbulá en Beirut, Netanyahu lo estaba por las críticas de la población en el norte del país bajo la diana de Hizbulá y el aumento de soldados muertos por el impacto de drones explosivos con fibra óptica a medida que ampliaban su operación terrestre en el semidevastado sur del Líbano. Y todo ello a pocos meses de las elecciones frente a rivales que le acusan de "ceder ante Trump a expensas de los habitantes del norte".

En la recta final de la negociación entre EEUU e Irán, Israel se había preparado para tres escenarios: un acuerdo; la continuación estéril de las conversaciones, alargando la tensión pero de forma controlada más allá del intercambio de golpes nocturnos en Ormuz y el Golfo Pérsico; y, por último, la reanudación de la guerra. Una opción que depende ahora de la respuesta israelí y sobre todo de la decisión de Trump.

Si la arremetida de Hizbulá del 2 de marzo en apoyo a Irán por la ofensiva lanzada hace 100 días por EEUU e Israel que empezó con la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, sumó al Líbano a la escalada regional (con lo que ello conlleva en muertos, heridos y desplazados) causando el enfado del gobierno libanés, ahora es el ataque de Irán en apoyo de su milicia en Líbano la que puede reactivar la guerra.

Tras una jornada en la que sufrió un atentado terrorista (un muerto y varios heridos), Israel ha pasado en apenas unos segundos de una situación de rutina (excepto en localidades fronterizas con Líbano) a la de guerra con varios millones de habitantes volviendo a los refugios y la anulación de las clases.

 

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