EEUU
Florida exige el examen de la licencia de conducir solo en inglés

Decenas de inmigrantes en el sur de Florida enfrentan desde febrero un obstáculo: para obtener la licencia de conducir, ahora deben aprobar los exámenes solo en inglés. Esta nueva política, vigente desde el 6 de febrero, multiplicó la cantidad de intentos fallidos, el tiempo de preparación y los costos, según relataron instructores y alumnos de escuelas de manejo en Miami-Dade al Miami Herald.
El cambio afecta tanto a quienes buscan su primer permiso como a quienes ya conducen con licencias extranjeras. Muchos ya conducen con licencias extranjeras y necesitan regularizar su situación para trabajar, llevar a sus hijos a la escuela o simplemente hacer compras.
Desde que Florida eliminó las pruebas en español y otros idiomas, el desafío dejó de ser solo aprender las normas viales: ahora, sobrevivir al examen depende de memorizar palabras clave en inglés, a menudo bajo presión y con miedo al fracaso.
Qué cambió en la obtención de licencias de conducir en Florida
La nueva medida exige tomar tanto el examen escrito como la prueba de manejo únicamente en inglés. Antes de esa fecha, los solicitantes podían rendir el examen en español y otros idiomas, lo que facilitó la integración de miles de inmigrantes al sistema vial del estado.

La medida repercute principalmente en los condados con alta población hispanohablante. Instructores y directivos de autoescuelas relataron que, en la semana previa a la entrada en vigor de la norma, cientos de personas acudieron a clases y exámenes con el temor de perder la oportunidad de rendir en su idioma.
Cómo afecta la nueva norma el costo y la preparación
La imposibilidad de tomar el examen en español obliga a muchos estudiantes a invertir más tiempo y dinero. El proceso de obtener la licencia se ha vuelto más costoso y complejo. Estas son algunas de las tarifas y opciones que enfrentan los aspirantes:
- Examen escrito en Tri-County: USD 160 por intento.
- Prueba práctica en Tri-County: USD 250 por intento.
- Curso de cuatro horas para principiantes: USD 50.
- Curso de seis horas de educación vial: USD 80.
- Paquete de seis horas con práctica: USD 150.
- Cursos de mejora para conductores: USD 100.
Los alumnos pueden asistir a clases ilimitadas, pero el precio y la presión aumentan con cada intento fallido.
El ciclo es común: asistir, fallar, memorizar nuevas preguntas, regresar y volver a intentar. “Antes, bastaban dos o tres clases para aprobar. Ahora, algunos pasan semanas o meses estudiando”, relató Díaz Massino al Miami Herald.
Quiénes son los más afectados por la restricción del idioma
El impacto recae sobre todo en inmigrantes recientes y adultos mayores. Muchos de ellos conducían sin licencia válida local, exponiéndose a multas y riesgos legales.
Alina Díaz Massino, instructora en Tri-County Traffic School de Hialeah, contó que la demanda se disparó días antes del cambio: “Cientos de personas vinieron a clases la semana antes del 6 de febrero. Eso muestra cuántos están en la calle sin licencia, poniéndose en peligro a ellos y a los demás".

Rafael Pérez, originario de República Dominicana, intentó el examen ocho veces antes de aprobar. Su nivel de inglés básico lo obligó a memorizar frases y palabras como “left”, “right” o “do not pass”. Escribió después cada término para no olvidarlo.
“El mayor reto es leer rápido en inglés antes de que se acabe el tiempo”, explicó Pérez, quien ahora trabaja en un almacén y se moviliza en bicicleta mientras busca mejores oportunidades.
Qué consecuencias tiene la medida para la vida diaria de los inmigrantes
Obtener la licencia en Miami es mucho más que un trámite. Para Deborah Pino, cubana de 22 años, manejar significa independencia. Tras obtener su permiso en el cuarto intento, resumió su experiencia: “En Miami, el auto son tus pies. Sin auto, no tienes independencia”.
La barrera del idioma se suma a otros desafíos de la vida migratoria. Muchos estudiantes llegan a clase con miedo, sabiendo que el idioma puede hacerlos fallar antes de sentarse frente al examen.
La situación, según Miami Herald, genera frustración y limita las oportunidades laborales y personales de quienes buscan regularizarse y adaptarse al país.
La decisión estatal de eliminar los exámenes en español, en una región con tantos recién llegados, redibujó el mapa de acceso a la movilidad y al trabajo. Como expresó Pino: “Lo importante es saber las leyes de tránsito. Saber que no puedo cruzar una línea amarilla, saber cuándo no puedo cambiar de carril”.
Para muchos, aprobar el examen ya no depende solo de saber conducir, sino de sortear una barrera idiomática que determina el acceso a la vida cotidiana y la autonomía en Estados Unidos.
La norma, vigente desde el 6 de febrero, elimina las evaluaciones en español y otros idiomas, eleva los aplazos y obliga a inmigrantes en Miami-Dade a sumar clases, repetir intentos y pagar más
