Ciencia y Tecnología
Europa en 2025: más renovables y más clima extremo
Europa sufrió en 2025 temperaturas y clima extremos. El continente vivió olas de calor sin precedentes, experimentó su mayor incendio forestal y registró las temperaturas superficiales más altas de la historia.
Estas son las conclusiones del informe europeo del Estado del Clima 2025, publicado anualmente por el Servicio de Cambio Climático Copérnico de la Unión Europea y la Organización Meteorológica Mundial.
"El ritmo del cambio climático exige una acción más urgente", dijo Samantha Burgess, responsable estratégica para el clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Mediano Plazo. "Con el aumento de las temperaturas, las sequías y los incendios forestales generalizados, la evidencia es inequívoca: el cambio climático no es una amenaza futura, es nuestra realidad presente".
Desde 2019, Europa ha vivido cinco de los diez años más calurosos desde que existen registros. Al menos el 95 por ciento del continente registró temperaturas anuales superiores a la media, con Reino Unido, Noruega e Islandia registrando cada uno su año más cálido hasta la fecha. Varias olas de calor golpearon Europa, una de ellas que duró 25 días y afectó a varios países. El norte también se vio afectado, Noruega, Suecia y Finlandia sufrieron un evento de calor extremo que duró 21 días, una región que no esperaría más de dos días de estrés térmico. España, por su parte, sufrió su ola de calor más intensa desde al menos 1975.
La tendencia no se limita a la tierra. Las temperaturas superficiales del mar en europea alcanzaron su media anual más alta registrada por cuarto año consecutivo. Esto causa severos daños a la biodiversidad, desequilibrando el ciclo alimenticio e incluso la muerte masiva de especies marinas. Las condiciones de calor intenso también conllevan un costo humano real. Las muertes relacionadas con el calor en Europa alcanzaron casi 63.000 en 2024.
Los investigadores descubrieron que la mortalidad relacionada con el calor ha aumentado un 100 por cien en las regiones monitorizadas desde 2014, según Lancet Countdown, un informe anual que rastrea los impactos del cambio climático en la salud. "Europa se está calentando el doble de rápido que la media mundial, con repercusiones de gran alcance en el bienestar socioeconómico, en los ecosistemas y la biodiversidad", afirmó Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial.
Un millón de hectáreas ardieron en Europa
En mayo del 2025, más de la mitad del continente experimentó distintos grados de sequía. El año también registró las condiciones de humedad del suelo bajas, creando condiciones aumentan el riesgo de incendios forestales. Grecia fue testigo de uno de sus brotes de incendios forestales más graves en los últimos años, con 50 incendios en 24 horas.
Más de dos tercios de los ríos europeos corrían por debajo de su caudal medio anual. Al mismo tiempo, las condiciones soleadas también fueron una bendición para la energía solar, esencial para la transición desde los combustibles fósiles que calentan el planeta. Todos y cada uno de los países de la UE experimentaron crecimiento en sus redes solares en 2025.
El deshielo hace subir el nivel del mar
El aumento de la temperatura desencadena una serie de efectos en cascada, incluyendo el derretimiento de áreas que antes estaban congeladas.
En marzo de 2025, Europa perdió una cobertura de nieve equivalente al tamaño combinado de Francia, Italia, Alemania, Suiza y Austria. Las mayores pérdidas fueron en Europa del Este.
Los glaciares sufrieron en casi todas las regiones europeas, especialmente en Islandia, que registró su segunda mayor pérdida anual desde 1976. Groenlandia desprendió alrededor de 139 gigatoneladas de hielo. En los últimos 50 años, la pérdida de hielo en Groenlandia y la Antártida ha provocado un aumento de tres centímetros del nivel del mar. Cada centímetro expone a unas 6 millones de personas vidiendo en las costas a inundaciones.
Los combustibles fósiles no solo han provocado estos fenómenos meteorológicos extremos. También han demostrado ser una materia muy volátil en tiempos de conflictos geopolíticos. Europa ha invirtiendo en sus propias fuentes de energía, con las renovables suministrando ahora casi la mitad de la electricidad del continente.
(er/ms)
