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Ensaladilla rusa casera: la receta fácil para que quede increíblemente cremosa


La ensaladilla rusa es la receta más tradicional del verano y una de las tapas más populares de nuestros bares y terrazas. Es muy fácil de hacer con patatas cocidas, zanahoria, huevo cocido, atún y mayonesa y, pese a su sencillez, es una de las recetas de la abuela más queridas y añoradas. Aunque no hay dos recetas iguales de la ensaladilla rusa porque en cada casa se prepara de una forma, todas ellas comparten la esencia que vamos a explicar en esta receta.
Nuestro truco para que la ensaladilla quede muy cremosa y con un sabor delicioso es cocer las patatas y la zanahoria con piel. En nuestro caso, hemos añadido también guisantes, aunque este es uno de los ingredientes de la discordia así que, usadlos o no según vuestras preferencias. En cuanto a la mayonesa, podéis hacerla en casa siguiendo nuestra receta de mayonesa casera, aunque lo mejor, especialmente en verano, es optar por una buena mayonesa comercial para evitar el riesgo del huevo crudo.
La mejor forma de degustar esta popular receta es bien fresquita tras un reposo mínimo de unas 2 horas en la nevera. De hecho, esta es una elaboración ideal para preparar con antelación y tenerla lista para comer a la hora de la comida. Aunque tal cual está deliciosa, es muy común servirla acompañada de unas tiras de pimientos rojos cocidos decorando la superficie. Si la habéis preparado con mayonesa de bote, se conserva perfectamente en la nevera hasta el día siguiente o a lo sumo dos días si estuvo refrigerada en todo momento. En cambio, si sois del equipo de la mayonesa casera, debe consumirse sin excepción en el mismo día de su elaboración, no guardar los restos y mantenerla siempre en la nevera hasta el momento de servirla.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 45 minutos
- Tiempo total: 55 minutos (más el tiempo de enfriado)
- Raciones: 4
- Categoría: plato principal
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 541
Ingredientes de la ensaladilla rusa casera
- 2 patatas grandes para cocer (700 g)
- 1 zanahoria grande (150 g)
- 1 huevo
- 1 lata pequeña de aceitunas verdes sin hueso (50 g)
- 2 latas medianas de atún en conserva escurrido (160 g)
- Media lata pequeña de guisantes en conserva (opcional)
- 5 cucharadas generosas de mayonesa

Cómo hacer la ensaladilla rusa casera
Lavamos 2 patatas y 1 zanahoria ya que las vamos a cocer con piel. Para cocerlas, las ponemos en una cazuela y las cubrimos con abundante agua fría con sal, encendemos el fuego a temperatura media-alta y las dejamos cocer entre 20-30 minutos desde que el agua comience a borbotear o hasta que podamos atravesarlas fácilmente con un cuchillo (ya que el tiempo exacto va a variar mucho según el tipo de patata y su tamaño). Mientras tanto, cocemos 1 huevo en otro cazo durante 10 minutos. Pasado este tiempo, lo pasamos a un cuenco con hielo para cortar la cocción.

Dejamos que se enfríen un poco las patatas y la zanahoria y las pelamos mientras todavía estén templadas. Pelamos también el huevo cocido golpeando suavemente la cáscara sobre una superficie dura para agrietarla y poder retirarla con facilidad.

Cortamos en trozos pequeños las patatas, la zanahoria y el huevo. Troceamos también 1 lata pequeña de aceitunas verdes sin hueso.

Pasamos las patatas, la zanahoria, el huevo y las aceitunas troceadas a un bol y añadimos 2 latas medianas de atún en conserva previamente escurrido. Si os gusta la ensaladilla con guisantes, este sería el momento de añadir media lata pequeña de guisantes en conserva bien escurridos.

A continuación, añadimos unas 5 cucharadas bien generosas de mayonesa, u otra cantidad al gusto, y mezclamos suavemente para integrarla. Si veis que al remover la ensaladilla rusa la patata se rompe un poco, no os preocupéis; esto aportará un toque más cremoso. Por último, reservamos la ensaladilla rusa a la nevera hasta el momento de servirla para disfrutarla bien fresquita.

Resumen fácil de preparación
- Lavamos las patatas y la zanahoria y las cocemos enteras partiendo de agua fría y cocemos el huevo en otro cazo
- Dejamos templar estos ingredientes y los pelamos
- Cortamos en trozos pequeños la patata, la zanahoria, el huevo y las aceitunas verdes sin hueso
- Pasamos estos ingredientes a un bol y los mezclamos. Opcionalmente, añadimos unos guisantes escurridos
- Añadimos la mayonesa, la integramos en la mezcla y reservamos la ensaladilla rusa en la nevera hasta el momento de servirla
Origen de la ensaladilla rusa
El origen de la ensaladilla rusa podría situarse en Rusia como su propio nombre indica, aunque existen varias teorías sobre la procedencia de este cremoso bocado. Una de las más aceptadas sitúa el nacimiento de la ensaladilla en el restaurante ruso Hermitage, de la mano del chef Lucien Olivier en el siglo XIX, cuando creó una receta muy similar que habría sido el punto de partida de la ensaladilla que hoy conocemos, de ahí que la ensaladilla rusa también sea conocida como «ensalada Olivier».
La ensaladilla rusa es la receta estrella del verano y, lo mejor de todo, es que es muy fácil de hacer. Solo hay que tener en cuenta los trucos que explicamos en esta receta para que quede muy cremosa y con un sabor irresistible.
La ensaladilla rusa es la receta estrella del verano y, lo mejor de todo, es que es muy fácil de hacer. Solo hay que tener en cuenta los trucos que explicamos en esta receta para que quede muy cremosa y con un sabor irresistible.
Por Sofía de la Torre
22 de junio de 2026
Recetas de verano Tapas Ensaladas de verano Ensaladillas
Ensaladas
La ensaladilla rusa es la receta más tradicional del verano y una de las tapas más populares de nuestros bares y terrazas. Es muy fácil de hacer con patatas cocidas, zanahoria, huevo cocido, atún y mayonesa y, pese a su sencillez, es una de las recetas de la abuela más queridas y añoradas. Aunque no hay dos recetas iguales de la ensaladilla rusa porque en cada casa se prepara de una forma, todas ellas comparten la esencia que vamos a explicar en esta receta.
Nuestro truco para que la ensaladilla quede muy cremosa y con un sabor delicioso es cocer las patatas y la zanahoria con piel. En nuestro caso, hemos añadido también guisantes, aunque este es uno de los ingredientes de la discordia así que, usadlos o no según vuestras preferencias. En cuanto a la mayonesa, podéis hacerla en casa siguiendo nuestra receta de mayonesa casera, aunque lo mejor, especialmente en verano, es optar por una buena mayonesa comercial para evitar el riesgo del huevo crudo.
La mejor forma de degustar esta popular receta es bien fresquita tras un reposo mínimo de unas 2 horas en la nevera. De hecho, esta es una elaboración ideal para preparar con antelación y tenerla lista para comer a la hora de la comida. Aunque tal cual está deliciosa, es muy común servirla acompañada de unas tiras de pimientos rojos cocidos decorando la superficie. Si la habéis preparado con mayonesa de bote, se conserva perfectamente en la nevera hasta el día siguiente o a lo sumo dos días si estuvo refrigerada en todo momento. En cambio, si sois del equipo de la mayonesa casera, debe consumirse sin excepción en el mismo día de su elaboración, no guardar los restos y mantenerla siempre en la nevera hasta el momento de servirla.
Sofía de la Torre
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 45 minutos
- Tiempo total: 55 minutos (más el tiempo de enfriado)
- Raciones: 4
- Categoría: plato principal
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 541
Ingredientes de la ensaladilla rusa casera
- 2 patatas grandes para cocer (700 g)
- 1 zanahoria grande (150 g)
- 1 huevo
- 1 lata pequeña de aceitunas verdes sin hueso (50 g)
- 2 latas medianas de atún en conserva escurrido (160 g)
- Media lata pequeña de guisantes en conserva (opcional)
- 5 cucharadas generosas de mayonesa
Sofía de la Torre
Cómo hacer la ensaladilla rusa casera
Lavamos 2 patatas y 1 zanahoria ya que las vamos a cocer con piel. Para cocerlas, las ponemos en una cazuela y las cubrimos con abundante agua fría con sal, encendemos el fuego a temperatura media-alta y las dejamos cocer entre 20-30 minutos desde que el agua comience a borbotear o hasta que podamos atravesarlas fácilmente con un cuchillo (ya que el tiempo exacto va a variar mucho según el tipo de patata y su tamaño). Mientras tanto, cocemos 1 huevo en otro cazo durante 10 minutos. Pasado este tiempo, lo pasamos a un cuenco con hielo para cortar la cocción.
Sofía de la Torre
Dejamos que se enfríen un poco las patatas y la zanahoria y las pelamos mientras todavía estén templadas. Pelamos también el huevo cocido golpeando suavemente la cáscara sobre una superficie dura para agrietarla y poder retirarla con facilidad.
Sofía de la Torre
Cortamos en trozos pequeños las patatas, la zanahoria y el huevo. Troceamos también 1 lata pequeña de aceitunas verdes sin hueso.
Sofía de la Torre
Pasamos las patatas, la zanahoria, el huevo y las aceitunas troceadas a un bol y añadimos 2 latas medianas de atún en conserva previamente escurrido. Si os gusta la ensaladilla con guisantes, este sería el momento de añadir media lata pequeña de guisantes en conserva bien escurridos.
Sofía de la Torre
A continuación, añadimos unas 5 cucharadas bien generosas de mayonesa, u otra cantidad al gusto, y mezclamos suavemente para integrarla. Si veis que al remover la ensaladilla rusa la patata se rompe un poco, no os preocupéis; esto aportará un toque más cremoso. Por último, reservamos la ensaladilla rusa a la nevera hasta el momento de servirla para disfrutarla bien fresquita.
Sofía de la Torre
Resumen fácil de preparación
- Lavamos las patatas y la zanahoria y las cocemos enteras partiendo de agua fría y cocemos el huevo en otro cazo
- Dejamos templar estos ingredientes y los pelamos
- Cortamos en trozos pequeños la patata, la zanahoria, el huevo y las aceitunas verdes sin hueso
- Pasamos estos ingredientes a un bol y los mezclamos. Opcionalmente, añadimos unos guisantes escurridos
- Añadimos la mayonesa, la integramos en la mezcla y reservamos la ensaladilla rusa en la nevera hasta el momento de servirla
Origen de la ensaladilla rusa
El origen de la ensaladilla rusa podría situarse en Rusia como su propio nombre indica, aunque existen varias teorías sobre la procedencia de este cremoso bocado. Una de las más aceptadas sitúa el nacimiento de la ensaladilla en el restaurante ruso Hermitage, de la mano del chef Lucien Olivier en el siglo XIX, cuando creó una receta muy similar que habría sido el punto de partida de la ensaladilla que hoy conocemos, de ahí que la ensaladilla rusa también sea conocida como «ensalada Olivier».
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Bizcocho de cerezas: un dulce exquisito con una miga muy jugosa

El bizcocho de cerezas es un postre ideal para aprovechar su corta temporada, ya que, esta es, precisamente, una de las mejores frutas para incorporar a la masa de un bizcocho y disfrutar así de todo su sabor. Cuando horneamos el bizcocho con las cerezas, los azúcares de esta fruta se concentran y su pulpa se vuelve más tierna liberando además su jugo. El resultado es un contraste de sabores delicioso entre la miga esponjosa y tierna y los pequeños trocitos de cereza repartidos por todo el bizcocho.

Para hacer este bizcocho, no necesitamos ser unos maestros reposteros ya que es muy fácil de preparar: solo debemos prestar atención al batido inicial de los huevos con el azúcar para asegurar una textura muy tierna y esponjosa que vamos a potenciar añadiendo además nata a la masa.

En esta ocasión, hemos añadido vainilla al bizcocho, aunque la ralladura de limón también le va a las mil maravillas y el sabor cítrico ayuda a equilibrar el dulzor natural de la fruta. Para conservarlo, lo cubriremos bien con film transparente y lo mantendremos en un lugar fresco y seco durante un máximo de 2 días para asegurarnos de que la fruta siga en buen estado. Resulta delicioso servido tal cual o bien, espolvoreado con un poco de azúcar glas o acompañado con una bola de helado de vainilla para disfrutar de un contraste de sabores, texturas y temperaturas verdaderamente irresistible.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 50 minutos
- Tiempo total: 1 hora (más tiempo de enfriado)
- Raciones: 12
- Categoría: repostería
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 255
Ingredientes del bizcocho de cerezas
- 4 huevos M
- 200 g de azúcar
- 160 g de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
- 1 cucharadita de vainilla en pasta (o extracto)
- 270 g de harina de trigo
- 1 cucharadita de levadura química (6 g)
- 60 g de mantequilla fundida y fría
- 150 g de cerezas

Cómo hacer bizcocho de cerezas
Comenzamos precalentando el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Engrasamos y forramos con papel vegetal un molde cuadrado de unos 20 x 20 cm o uno de proporciones similares.

Batimos 4 huevos M con 200 g de azúcar durante unos 5 minutos, hasta que doblen el volumen.

Añadimos 160 g de nata para montar y 1 cucharadita de vainilla en pasta y mezclamos hasta integrarlas por completo.

Tamizamos 270 g de harina de trigo con 1 cucharadita de levadura química y la integramos a la mezcla mientras batimos a velocidad baja.

Para finalizar con el bizcocho, agregamos 60 g de mantequilla fundida y fría y la integramos en la mezcla.

Vertemos la mezcla del bizcocho en el molde, alisamos la superficie y reservamos.

Lavamos y deshuesamos las cerezas hasta conseguir 150 gramos.

Ponemos las cerezas de forma aleatoria sobre el bizcocho y lo llevamos al horno durante 45-55 minutos, hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio.

Retiramos el bizcocho del horno y lo dejamos reposar 10 minutos. A continuación, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla antes de consumir.

Resumen fácil de preparación
- Precalentamos el horno a 180 ºC y engrasamos y forramos el molde
- Batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen el volumen
- Añadimos la nata y la vainilla
- Tamizamos e integramos la harina y la levadura química
- Integramos la mantequilla
- Vertemos en el molde y alisamos
- Deshuesamos las cerezas
- Ponemos las cerezas sobre el bizcocho y lo horneamos durante 45-55 minutos
- Dejamos templar el bizcocho de cerezas y lo ponemos sobre una rejilla para que enfríe por completo antes de servir
El bizcocho de cerezas es un postre ideal ya que reúne muchas de la cualidades que buscamos en un bizcocho casero: ingredientes sencillos, preparación fácil, aroma irresistible y una textura jugosa que invita a repetir. En esta receta, explicamos paso a paso cómo hacerlo en casa.
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¿Por qué se llama jamón serrano? El origen de su nombre te sorprenderá

No hay quién se resista al jamón serrano. Este sabroso producto procedente del cerdo, gran emblema de nuestro patrimonio histórico, cultural y gastronómico desde hace siglos, alegra cualquier mesa de tapeo y es un ingrediente indispensable de nuestros bocadillos. Tan presente está en nuestra vida que es posible que nunca te hayas hecho preguntas acerca del origen de su nombre. Te lo hayas cuestionado ya o no, venimos a resolver todas tus dudas al respecto.
Del clima de la sierra al nombre del producto
Se denomina jamón serrano porque su curación —salazón, secado y maduración—, tenía lugar tradicionalmente en el frío y seco clima de las sierras montañosas. El adjetivo, como habrás podido intuir, procede directamente de la palabra «sierra». Aunque la manera tradicional y artesanal de producir el jamón es en las profundidades de las cordilleras españolas, donde se dan las condiciones exactas de temperatura y sequedad que los jamones requieren para convertirse en un producto excepcional, hoy en día la tecnología alimentaria permite replicar dicho clima en secaderos y bodegas situadas tanto en valles como en llanuras.

Serrano no es lo mismo que ibérico
Puestos a ahondar en los entresijos del jamón serrano, aprovechamos para revelarte las diferencias entre el jamón serrano y el jamón ibérico porque no, no son lo mismo. «Serrano» se refiere al método y el clima en el que se obtiene este jamón, e «ibérico» hace alusión a la raza del animal del que procede el jamón ibérico. Más allá de que ambos productos provienen del cerdo, son muchos los aspectos en los que difieren. La raza utilizada para el jamón serrano es el cerdo blanco, de piel blanca y delicada; se trata de ejemplares que, a través de la selección genética continuada, se han vuelto muy productivos; este tipo de cerdos se cría en macrogranjas, alimentándose solo con piensos. En cuanto al jamón ibérico, proviene del cerdo ibérico, una raza autóctona española y la única autorizada para elaborar jamón ibérico; la piel de este animal es más oscura y gruesa que la del cerdo blanco y su alimentación es a base de bellotas y pastos naturales; además, están adaptados a la vida al aire libre, pues su cría es extensiva, en grandes hectáreas.
Y ya que estamos hablando del jamón y su historia, ¿sabías que antes del siglo XIV este producto era conocido como «pernil»? Este término derivaba del latín «perna», con el que se hacía alusión a la pierna. No obstante, no tuvo muy buena acogida en el país y fue quedando en un segundo plano hasta que el español, a partir del siglo XIV, adoptó y popularizó la palabra «jamón», que procedía del francés antiguo «jambon», que también significaba pierna. Curiosamente, en catalán y en valenciano al jamón se le sigue conociendo como «pernil», pues han conservado la evolución original de la raíz latina. Qué cosas, ¿eh?
Ahora que ya sabes más sobre el origen del jamón serrano, es hora de pasar a la práctica y hacer lo que más nos gusta: aprender a cortar jamón y disfrutar de él.
¿Alguna vez te has cuestionado por qué se llama jamón serrano al jamón serrano? La respuesta es sencilla y curiosa. Te la desvelamos a continuación, junto a otros datos interesantes sobre el producto.
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Espaguetis a la carbonara con champiñones
1. Cuece los espaguetis en abundante agua hirviendo con un poco de sal durante 9 minutos o el tiempo que ponga el fabricante en el envase.

2. Corta la panceta en trocitos y cocina en una sartén sin aceite hasta que se dore y empiece a quedar crujiente. Retira a un plato.

3. En esa misma sartén saltea los champiñones en cuartos hasta que se doren. Introduce de nuevo la panceta y reserva la sartén.

4.Prepara la salsa. En un bol mezcla las yemas con el queso rallado y un poco de pimienta al gusto. Añade agua de la cocción hasta formar una cremita de queso.

5. Retira los espaguetis de la olla y llévalos a la sartén con la panceta y los champiñones. Saltea a fuego fuerte, añade la crema de queso y, fuera del fuego, remueve hasta ligar. Añade más agua de la cocción si es necesario aligerar la salsa.

Mis consejos para preparar Espaguetis carbonara con champiñones:
La pasta puedes dejarla al dente o más blandita.
Es un plato perfecto para diario. Los champiñones le dan un toque muy sabroso.
Si te gustan las recetas de pasta, te enseño a preparar esta Pasta Alfredo que es muy sabrosa y gustará a todos en casa.
La entrada Espaguetis a la carbonara con champiñones se publicó primero en Anna Recetas Fáciles.
Para 2 personas
Con pocos ingredientes y mucho sabor son estos Espaguetis carbonara con champiñones que te enseño a preparar y que te aseguro no será la última vez que los hagas. En casa nos encantan y verás qué punto más rico le da los champiñones. Si tienes que comer de táper, son también una opción perfecta. Calentar y comer. Añade agua poco a poco para que la salsa no quede demasiado espesa, pero sin pasarte. Que aproveche.
Ingredientes
200 g de espaguetis
200 g de champiñones
150 g de panceta adobada
100 g de queso pecorino rallado
4 yemas de huevo
Sal y pimienta
Aceite de oliva virgen extra
Espaguetis a la carbonara con champiñones: preparación de la receta
1. Cuece los espaguetis en abundante agua hirviendo con un poco de sal durante 9 minutos o el tiempo que ponga el fabricante en el envase.
2. Corta la panceta en trocitos y cocina en una sartén sin aceite hasta que se dore y empiece a quedar crujiente. Retira a un plato.
3. En esa misma sartén saltea los champiñones en cuartos hasta que se doren. Introduce de nuevo la panceta y reserva la sartén.
4.Prepara la salsa. En un bol mezcla las yemas con el queso rallado y un poco de pimienta al gusto. Añade agua de la cocción hasta formar una cremita de queso.
5. Retira los espaguetis de la olla y llévalos a la sartén con la panceta y los champiñones. Saltea a fuego fuerte, añade la crema de queso y, fuera del fuego, remueve hasta ligar. Añade más agua de la cocción si es necesario aligerar la salsa.
Mis consejos para preparar Espaguetis carbonara con champiñones:
La pasta puedes dejarla al dente o más blandita.
Es un plato perfecto para diario. Los champiñones le dan un toque muy sabroso.
Si te gustan las recetas de pasta, te enseño a preparar esta Pasta Alfredo que es muy sabrosa y gustará a todos en casa.
La entrada Espaguetis a la carbonara con champiñones se publicó primero en Anna Recetas Fáciles.
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