Economía
Turismo dominicano crece al ritmo global, pero sin ganar cuota, advierte economista
El turismo dominicano ha crecido en línea con la expansión del sector a nivel mundial, aunque sin incrementos significativos en su participación de mercado, según el economista José Luis De Ramón, quien llamó a reflexionar sobre la sostenibilidad del modelo actual.
Durante su exposición en el marco del Dominican Annual Tourism Exchange (DATE) 2026, organizada por la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), el especialista explicó que el desempeño del turismo en República Dominicana debe analizarse en el contexto del crecimiento global del sector. “Hemos crecido a la misma velocidad que ha crecido el mundo”, afirmó, al señalar que la estabilidad en la cuota de mercado sugiere que el avance ha estado condicionado por factores externos.
Retos
El economista identificó al turismo como uno de los sectores más dinámicos de la economía dominicana, junto a la construcción y el comercio. No obstante, advirtió que este crecimiento no debe interpretarse automáticamente como una señal de fortalecimiento estructural.
Planteó la necesidad de evaluar si el país está aprovechando al máximo su potencial o si, por el contrario, existen limitaciones internas que impiden un mayor desarrollo. De Ramón explicó que la economía global ha experimentado una transición hacia el sector servicios, donde se concentra la mayor parte del empleo y la producción.
En este contexto, el turismo juega un rol central, al formar parte de las actividades vinculadas a experiencias. “La gente cada vez gasta más en experiencias que en bienes”, indicó.
Este cambio en los patrones de consumo representa una oportunidad para el sector turístico, que podría beneficiarse de una mayor demanda en el largo plazo. El economista destacó que el turismo posee características particulares que lo diferencian de otros sectores. Entre ellas, mencionó su menor sensibilidad al precio, ya que los consumidores valoran la experiencia más allá del costo.
Explicó que este tipo de consumo está asociado a decisiones emocionales, lo que permite mantener la demanda incluso en contextos de precios elevados.
Otro de los puntos abordados fue el cambio en la estructura del empleo. De Ramón señaló que sectores tradicionales como la agricultura y la industria han perdido participación en la generación de empleo, mientras que los servicios han ganado protagonismo.
En ese sentido, el turismo se posiciona como una fuente importante de empleo, aunque también enfrenta desafíos derivados de la automatización y la tecnología. El economista advirtió que la inteligencia artificial podría transformar el mercado laboral, afectando ciertos tipos de empleo.
Sin embargo, señaló que históricamente la economía ha sido capaz de generar nuevas oportunidades a partir de los avances tecnológicos. Aun así, reconoció que no existe certeza de que este proceso se repita con la misma dinámica en el futuro.
Uno de los principales retos identificados es la baja productividad relativa de la economía dominicana. De Ramón explicó que una parte del crecimiento potencial del país se pierde debido a ineficiencias en la combinación de capital y trabajo. “Hay una parte del crecimiento que no estamos capturando”, afirmó.
Esta brecha limita la capacidad del país para converger con economías más desarrolladas y reduce el impacto de sectores como el turismo.
Reformas
Ante este escenario, el economista planteó la necesidad de impulsar reformas estructurales que fortalezcan la competitividad. Indicó que factores como la seguridad jurídica, el clima de negocios y la eficiencia productiva son determinantes para mejorar el desempeño económico.
Asimismo, consideró que el sector turístico debe participar activamente en la discusión de políticas públicas. De Ramón también señaló que parte del crecimiento del turismo dominicano ha estado influido por condiciones externas, como la redistribución de mercados y la caída de otros destinos.
Esto plantea la necesidad de evaluar la capacidad del país para sostener su desempeño en un entorno menos favorable. El economista concluyó que el turismo seguirá siendo un sector clave para la economía dominicana, pero su futuro dependerá de la capacidad de adaptación a los cambios globales y de la implementación de reformas internas. “El reto no es solo crecer, es converger”, afirmó.
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