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Llevamos años usando la excusa del hambre' para justificar nuestro mal humor. La ciencia acaba de darnos la razón

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<p>&NewLine; <img src&equals;"https&colon;&sol;&sol;i&period;blogs&period;es&sol;35c503&sol;hambre&sol;1024&lowbar;2000&period;jpeg" alt&equals;"Llevamos años usando la excusa del hambre' para justificar nuestro mal humor&period; La ciencia acaba de darnos la razón ">&NewLine; <&sol;p>&NewLine;<p>Hay personas que cuando tienen hambre parece que pierden completamente el control y saltan a la mínima&comma; provocando que sea difícil acercarse a ellas&period; Y no es una falta de paciencia por esperar a la hora de almorzar o cenar&comma; ni tampoco un rasgo de la personalidad&comma; sino que <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;eldiario&period;es&sol;era&sol;ponemos-mal-humor-hambre&lowbar;1&lowbar;6091361&period;html">es pura biología<&sol;a>&period; Aquí la sociedad le ha dado hasta un nombre para explicar este fenómeno que relaciona el enfado rápido con las ganas de comer&colon; '<a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;pmc&period;ncbi&period;nlm&period;nih&period;gov&sol;articles&sol;PMC9258883&sol;">Hangry<&sol;a>'&comma; una fusión entre hungry &lpar;hambriento en inglés&rpar; y angry &lpar;enfadado en inglés&rpar;&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 1 --><&sol;p>&NewLine;<p><strong>El experimento definitivo&period; <&sol;strong>Aunque esta actitud se ha interiorizado en la sociedad como un rasgo de personalidad&comma; como de quien se levanta y no puede mantener una conversación&comma; la ciencia tiene mucho que decir&period; En concreto&comma; un estudio publicado en la revista PLOS ONE en 2022 <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;journals&period;plos&period;org&sol;plosone&sol;article&quest;id&equals;10&period;1371&percnt;2Fjournal&period;pone&period;0269629">siguió<&sol;a> a 64 adultos durante 21 días para ver qué ocurría&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 2 --><&sol;p>&NewLine;<p>A través de una app&comma; los participantes registraron sus niveles de hambre&comma; ira&comma; irritabilidad&comma; placer y activación cinco veces al día&comma; acumulando más de 9&period;100 observaciones&period; Y aquí los resultados&comma; la verdad es que fueron demoledores&colon; tener hambre se asociaba de manera directa con las emociones negativas&comma; como por ejemplo el enfado o estar irascible&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 3 --><&sol;p>&NewLine;<div class&equals;"article-asset article-asset-normal article-asset-center">&NewLine;<div class&equals;"desvio-container">&NewLine;<div class&equals;"desvio">&NewLine;<div class&equals;"desvio-figure js-desvio-figure">&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;medicina-y-salud&sol;llevabamos-anos-intentando-saber-servian-neuroestrogenos-acabamos-descubrir-pista-regulan-apetito" class&equals;"pivot-outboundlink" data-vars-post-title&equals;"La ciencia lleva años tratando de entender qué le provoca el hambre a nuestro cerebro&period; Estamos más cerca de saberlo"><br &sol;>&NewLine; <img alt&equals;"La ciencia lleva años tratando de entender qué le provoca el hambre a nuestro cerebro&period; Estamos más cerca de saberlo" width&equals;"375" height&equals;"142" src&equals;"https&colon;&sol;&sol;i&period;blogs&period;es&sol;62cef9&sol;corte-cerebro-comida&sol;375&lowbar;142&period;jpeg"><br &sol;>&NewLine; <&sol;a>&NewLine; <&sol;div>&NewLine;<div class&equals;"desvio-summary">&NewLine;<div class&equals;"desvio-taxonomy js-desvio-taxonomy">&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;medicina-y-salud&sol;llevabamos-anos-intentando-saber-servian-neuroestrogenos-acabamos-descubrir-pista-regulan-apetito" class&equals;"desvio-taxonomy-anchor pivot-outboundlink" data-vars-post-title&equals;"La ciencia lleva años tratando de entender qué le provoca el hambre a nuestro cerebro&period; Estamos más cerca de saberlo">En Xataka<&sol;a>&NewLine; <&sol;div>&NewLine;<p> <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;medicina-y-salud&sol;llevabamos-anos-intentando-saber-servian-neuroestrogenos-acabamos-descubrir-pista-regulan-apetito" class&equals;"desvio-title js-desvio-title pivot-outboundlink" data-vars-post-title&equals;"La ciencia lleva años tratando de entender qué le provoca el hambre a nuestro cerebro&period; Estamos más cerca de saberlo">La ciencia lleva años tratando de entender qué le provoca el hambre a nuestro cerebro&period; Estamos más cerca de saberlo<&sol;a>&NewLine; <&sol;div>&NewLine;<&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<p><strong>Un gran enfado&period; <&sol;strong>Si entramos en detalle&comma; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;pmc&period;ncbi&period;nlm&period;nih&period;gov&sol;articles&sol;PMC9258883&sol;">la sensación de hambre<&sol;a> fue capaz de explicar el 34&percnt; de los casos de ira&comma; el 37&percnt; de los de irritabilidad y también una caída del 38&percnt; de la sensación de placer&period; Pero lo más importante es que esta correlación <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;elpais&period;com&sol;salud-y-bienestar&sol;2026-03-13&sol;por-que-tener-hambre-nos-cambia-para-mal-el-estado-de-animo&period;html">se mantuvo<&sol;a> firme incluso después de que los científicos controlaran variables como la edad&comma; el sexo&comma; el peso o incluso los rasgos de personalidad cuando no se tenía hambre&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 4 --><&sol;p>&NewLine;<p><strong>¿Por qué&quest; <&sol;strong>La respuesta a estos cambios de humor parece estar concretamente en lo que necesitamos ingerir&colon; glucosa&period; Y tiene bastante sentido&comma; porque este hidrato de carbono <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;cun&period;es&sol;chequeos-salud&sol;vida-sana&sol;nutricion&sol;nutricion-cerebro">actúa como el combustible principal de nuestro cerebro<&sol;a> y su escasez genera una auténtica crisis energética que obliga al organismo a sacar energía de otros lugares&comma; como de los cuerpos cetónicos&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 5 --><&sol;p>&NewLine;<p>El cerebro aquí es un órgano realmente exigente&comma; ya que&comma; aunque solo representa el 2&percnt; del peso corporal&comma; consume alrededor del 20&percnt; de la energía&comma; y en estas situaciones se nota&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 6 --><&sol;p>&NewLine;<div class&equals;"article-asset-video article-asset-normal">&NewLine;<div class&equals;"asset-content">&NewLine;<div class&equals;"base-asset-video">&NewLine;<div class&equals;"js-dailymotion"><&sol;div>&NewLine;<&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<p><strong>Y está probado&period; <&sol;strong>Sin ir más lejos&comma; un estudio <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;agenciasinc&period;es&sol;Noticias&sol;Un-bajo-nivel-de-glucosa-anade-agresividad-a-las-discusiones-conyugales">publicado en 2014<&sol;a> analizó a 107 parejas durante 21 días&comma; midiendo su glucosa en sangre y midiendo la agresividad&period; Lo mejor es que lo cuantificaron con un muñeco vudú que representaba a su pareja y un alfiletero&period; A partir de aquí se vio que cuanto más bajos eran los niveles de glucosa al final del día&comma; más alfileres clavaban al muñeco&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 7 --><&sol;p>&NewLine;<p>La conclusión parecía muy clara&colon; la glucosa actúa como el "combustible del autocontrol"&period; Sin ella&comma; la corteza prefrontal&comma; que está encargada de regular los impulsos&comma; pierde su capacidad de frenar a la amígdala&comma; que es el centro de las emociones primitivas y menos racionales&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 8 --><&sol;p>&NewLine;<p><strong>Lo que ocurre&period; <&sol;strong>Cuando el cerebro detecta esta falta de "combustible"&comma; no lo interpreta como "se ha retrasado la reserva del restaurante"&comma; sino como una amenaza vital de que falta comida en el ambiente&period; Es por ello que para compensarlo&comma; las glándulas suprarrenales liberan tanto cortisol como adrenalina&comma; que están involucradas en la situación de estrés&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 9 --><&sol;p>&NewLine;<p>Como es lógico&comma; un aumento de estas hormonas genera una irritabilidad que es típica de los cuadros de hipoglucemia&period; Aunque si vamos más allá&comma; hay estudios donde se apunta que el cerebro&comma; en situaciones de emergencia como es el hambre&comma; prioriza la supervivencia antes que la paciencia o la cortesía social&comma; haciendo que 'saltemos' ante cualquier interacción&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 10 --><&sol;p>&NewLine;<div class&equals;"article-asset article-asset-normal article-asset-center">&NewLine;<div class&equals;"desvio-container">&NewLine;<div class&equals;"desvio">&NewLine;<div class&equals;"desvio-figure js-desvio-figure">&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;medicina-y-salud&sol;hambre-sed-empiezan-cabeza-hemos-encontrado-unas-neuronas-responsables-ello" class&equals;"pivot-outboundlink" data-vars-post-title&equals;"Cada vez sabemos más sobre por qué tenemos hambre o sed&period; Y el principal sospechoso es nuestro cerebro"><br &sol;>&NewLine; <img alt&equals;"Cada vez sabemos más sobre por qué tenemos hambre o sed&period; Y el principal sospechoso es nuestro cerebro" width&equals;"375" height&equals;"142" src&equals;"https&colon;&sol;&sol;i&period;blogs&period;es&sol;dbec08&sol;corte-neuronas-hambre-edit&sol;375&lowbar;142&period;jpeg"><br &sol;>&NewLine; <&sol;a>&NewLine; <&sol;div>&NewLine;<div class&equals;"desvio-summary">&NewLine;<div class&equals;"desvio-taxonomy js-desvio-taxonomy">&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;medicina-y-salud&sol;hambre-sed-empiezan-cabeza-hemos-encontrado-unas-neuronas-responsables-ello" class&equals;"desvio-taxonomy-anchor pivot-outboundlink" data-vars-post-title&equals;"Cada vez sabemos más sobre por qué tenemos hambre o sed&period; Y el principal sospechoso es nuestro cerebro">En Xataka<&sol;a>&NewLine; <&sol;div>&NewLine;<p> <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;medicina-y-salud&sol;hambre-sed-empiezan-cabeza-hemos-encontrado-unas-neuronas-responsables-ello" class&equals;"desvio-title js-desvio-title pivot-outboundlink" data-vars-post-title&equals;"Cada vez sabemos más sobre por qué tenemos hambre o sed&period; Y el principal sospechoso es nuestro cerebro">Cada vez sabemos más sobre por qué tenemos hambre o sed&period; Y el principal sospechoso es nuestro cerebro<&sol;a>&NewLine; <&sol;div>&NewLine;<&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<p><strong>La buena noticia&period; <&sol;strong>Aquí&comma; ser conscientes de lo que nos está ocurriendo y de que está relacionado con el hambre es lo más valioso para evitar tener un enfado con nuestra pareja o nuestro amigo&period; Lógicamente&comma; esto hace que el cerebro entienda que no se encuentra en mitad de la selva y que necesita buscar alimento cuanto antes&comma; sino que solo se va a retrasar un poco el hecho de volver a tener los niveles de glucosa a los que está acostumbrado&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 11 --><&sol;p>&NewLine;<p>Imágenes &vert; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;freepik&period;es&sol;foto-gratis&sol;mujer-joven-desordenado-mono-peinado&lowbar;28322657&period;htm&num;fromView&equals;search&amp&semi;page&equals;1&amp&semi;position&equals;2&amp&semi;uuid&equals;34818343-a370-464c-939f-80f5ecf75036&amp&semi;query&equals;tener&plus;hambre">freepik<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p>En Xataka &vert; <a class&equals;"text-outboundlink" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;medicina-y-salud&sol;pensabamos-que-apagar-hambre-era-remedio-definitivo-obesidad-que-hemos-visto-que-le-hace-al-musculo" data-vars-post-title&equals;"Pensábamos que apagar el hambre con Ozempic era el remedio definitivo contra la obesidad&period; Hasta que nos fijamos en el músculo" data-vars-post-url&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;medicina-y-salud&sol;pensabamos-que-apagar-hambre-era-remedio-definitivo-obesidad-que-hemos-visto-que-le-hace-al-musculo">Pensábamos que apagar el hambre con Ozempic era el remedio definitivo contra la obesidad&period; Hasta que nos fijamos en el músculo<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p> &&num;8211&semi; <br &sol;> La noticia<br &sol;>&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;medicina-y-salud&sol;llevamos-anos-usando-excusa-hambre-para-justificar-nuestro-mal-humor-ciencia-acaba-darnos-razon&quest;utm&lowbar;source&equals;feedburner&amp&semi;utm&lowbar;medium&equals;feed&amp&semi;utm&lowbar;campaign&equals;26&lowbar;Apr&lowbar;2026"><br &sol;>&NewLine; <em> Llevamos años usando la excusa del hambre' para justificar nuestro mal humor&period; La ciencia acaba de darnos la razón <&sol;em><br &sol;>&NewLine; <&sol;a><br &sol;>&NewLine; fue publicada originalmente en<br &sol;>&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;&quest;utm&lowbar;source&equals;feedburner&amp&semi;utm&lowbar;medium&equals;feed&amp&semi;utm&lowbar;campaign&equals;26&lowbar;Apr&lowbar;2026"><br &sol;>&NewLine; <strong> Xataka <&sol;strong><br &sol;>&NewLine; <&sol;a><br &sol;>&NewLine; por<br &sol;>&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;autor&sol;jose-a-lizana&quest;utm&lowbar;source&equals;feedburner&amp&semi;utm&lowbar;medium&equals;feed&amp&semi;utm&lowbar;campaign&equals;26&lowbar;Apr&lowbar;2026"><br &sol;>&NewLine; José A&period; Lizana<br &sol;>&NewLine; <&sol;a><br &sol;>&NewLine; &period; <&sol;p>&NewLine;<p> Hay personas que cuando tienen hambre parece que pierden completamente el control y saltan a la mínima&comma; provocando que sea difícil acercarse a ellas&period; Y no es una falta de paciencia por esperar a la hora de almorzar o cenar&comma; ni tampoco un rasgo de la personalidad&comma; sino que es pura biología&period; Aquí la sociedad le ha dado hasta un nombre para explicar este fenómeno que relaciona el enfado rápido con las ganas de comer&colon; 'Hangry'&comma; una fusión entre hungry &lpar;hambriento en inglés&rpar; y angry &lpar;enfadado en inglés&rpar;&period; <&sol;p>&NewLine;<p>El experimento definitivo&period; Aunque esta actitud se ha interiorizado en la sociedad como un rasgo de personalidad&comma; como de quien se levanta y no puede mantener una conversación&comma; la ciencia tiene mucho que decir&period; En concreto&comma; un estudio publicado en la revista PLOS ONE en 2022 siguió a 64 adultos durante 21 días para ver qué ocurría&period; <&sol;p>&NewLine;<p>A través de una app&comma; los participantes registraron sus niveles de hambre&comma; ira&comma; irritabilidad&comma; placer y activación cinco veces al día&comma; acumulando más de 9&period;100 observaciones&period; Y aquí los resultados&comma; la verdad es que fueron demoledores&colon; tener hambre se asociaba de manera directa con las emociones negativas&comma; como por ejemplo el enfado o estar irascible&period; <&sol;p>&NewLine;<p> En Xataka<&sol;p>&NewLine;<p> La ciencia lleva años tratando de entender qué le provoca el hambre a nuestro cerebro&period; Estamos más cerca de saberlo<&sol;p>&NewLine;<p>Un gran enfado&period; Si entramos en detalle&comma; la sensación de hambre fue capaz de explicar el 34&percnt; de los casos de ira&comma; el 37&percnt; de los de irritabilidad y también una caída del 38&percnt; de la sensación de placer&period; Pero lo más importante es que esta correlación se mantuvo firme incluso después de que los científicos controlaran variables como la edad&comma; el sexo&comma; el peso o incluso los rasgos de personalidad cuando no se tenía hambre&period; <&sol;p>&NewLine;<p>¿Por qué&quest; La respuesta a estos cambios de humor parece estar concretamente en lo que necesitamos ingerir&colon; glucosa&period; Y tiene bastante sentido&comma; porque este hidrato de carbono actúa como el combustible principal de nuestro cerebro y su escasez genera una auténtica crisis energética que obliga al organismo a sacar energía de otros lugares&comma; como de los cuerpos cetónicos&period; <&sol;p>&NewLine;<p>El cerebro aquí es un órgano realmente exigente&comma; ya que&comma; aunque solo representa el 2&percnt; del peso corporal&comma; consume alrededor del 20&percnt; de la energía&comma; y en estas situaciones se nota&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Y está probado&period; Sin ir más lejos&comma; un estudio publicado en 2014 analizó a 107 parejas durante 21 días&comma; midiendo su glucosa en sangre y midiendo la agresividad&period; Lo mejor es que lo cuantificaron con un muñeco vudú que representaba a su pareja y un alfiletero&period; A partir de aquí se vio que cuanto más bajos eran los niveles de glucosa al final del día&comma; más alfileres clavaban al muñeco&period; <&sol;p>&NewLine;<p>La conclusión parecía muy clara&colon; la glucosa actúa como el "combustible del autocontrol"&period; Sin ella&comma; la corteza prefrontal&comma; que está encargada de regular los impulsos&comma; pierde su capacidad de frenar a la amígdala&comma; que es el centro de las emociones primitivas y menos racionales&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Lo que ocurre&period; Cuando el cerebro detecta esta falta de "combustible"&comma; no lo interpreta como "se ha retrasado la reserva del restaurante"&comma; sino como una amenaza vital de que falta comida en el ambiente&period; Es por ello que para compensarlo&comma; las glándulas suprarrenales liberan tanto cortisol como adrenalina&comma; que están involucradas en la situación de estrés&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Como es lógico&comma; un aumento de estas hormonas genera una irritabilidad que es típica de los cuadros de hipoglucemia&period; Aunque si vamos más allá&comma; hay estudios donde se apunta que el cerebro&comma; en situaciones de emergencia como es el hambre&comma; prioriza la supervivencia antes que la paciencia o la cortesía social&comma; haciendo que 'saltemos' ante cualquier interacción&period; <&sol;p>&NewLine;<p> En Xataka<&sol;p>&NewLine;<p> Cada vez sabemos más sobre por qué tenemos hambre o sed&period; Y el principal sospechoso es nuestro cerebro<&sol;p>&NewLine;<p>La buena noticia&period; Aquí&comma; ser conscientes de lo que nos está ocurriendo y de que está relacionado con el hambre es lo más valioso para evitar tener un enfado con nuestra pareja o nuestro amigo&period; Lógicamente&comma; esto hace que el cerebro entienda que no se encuentra en mitad de la selva y que necesita buscar alimento cuanto antes&comma; sino que solo se va a retrasar un poco el hecho de volver a tener los niveles de glucosa a los que está acostumbrado&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Imágenes &vert; freepik<&sol;p>&NewLine;<p>En Xataka &vert; Pensábamos que apagar el hambre con Ozempic era el remedio definitivo contra la obesidad&period; Hasta que nos fijamos en el músculo<&sol;p>&NewLine;<p> &&num;8211&semi; La noticia<&sol;p>&NewLine;<p> Llevamos años usando la excusa del hambre' para justificar nuestro mal humor&period; La ciencia acaba de darnos la razón <&sol;p>&NewLine;<p> fue publicada originalmente en<&sol;p>&NewLine;<p> Xataka <&sol;p>&NewLine;<p> por <&sol;p>&NewLine;<p> José A&period; Lizana<&sol;p>&NewLine;<p> &period;   <&sol;p>&NewLine;

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