Ciencia y Tecnología
Una empresa china cree tener en sus manos el nuevo filón de la robótica: robos humanoides de compañía desde 15.000 euros
UBTech Robotics acaba de presentar en Shenzhen su primer robot no pensado para entornos industriales, sino para poder usarlo en entornos domésticos. Se llama U1, tiene piel de silicona, pelo real y una "IA emocional" que según el fabricante recuerda las conversaciones que mantiene contigo durante meses. Bienvenidos a los robots de compañía y a la soledad como negocio.
Tres versiones, tres rangos de precio. El U1 llega en variantes Lite, Pro y Ultra, con precios que van desde los 15.500 a los 127.000 euros del modelo más avanzado. Existen en versión masculina (183 cm) y femenina (168 cm), y cuentan con 88 articulaciones servo y una "inteligencia artificial emocional" que se ejecuta de forma local gracias a un chip Rockchip RK3588 que no depende de la nube para procesar datos del usuario.
Más allá del chatbot con piernas. El U1 mantiene el contacto visual, reconoce estados de ánimo a partir del tono de voz y la expresión facial y según el fabricante responde con una latencia de apenas 20 milisegundos. En UBTech lo plantean como un robot que construye una relación con el tiempo, no como algo con lo que conversas de forma puntual. El robot recuerda y aprende de conversaciones anteriores y adapta su comportamiento según el estado de ánimo detectado.
La demanda ya está ahí. La empresa aún no ha fabricado ni una sola unidad, pero sus responsables aseguran haber recibido ya más de 13.000 reservas de estos robots. Las entregas comenzarán en septiembre, aunque la producción a gran escala llevará tiempo. En UBTech ya han llegado a un acuerdo con Siemens para lograr fabricar 10.000 unidades al año.
La soledad como negocio. Los datos de la compañía indican que solo en China hay 90 millones de adultos que viven solos y 118 millones de personas mayores cuyos hijos ya no viven con ellas. El robot puede recordarles tomar la medicación, detectar señales de fatiga y estrés y ofrecer compañía constante. Un directivo de UBTech destacaba cómo estos robots nunca "traicionarán ni abandonarán" a sus dueños.
Personalización inquietante. Si el usuario paga más, UBTech promete la capacidad de personalizar la cara y el pelo del robot para que se parezca a cualquier persona: una pareja que falleció, un hijo que se ha ido de casa o incluso un personaje de ficción. Es una opción que nos acerca al valle inquietante y que de nuevo plantea un debate ético y moral importante. Uno que en China parecen tener superado, porque desde hace tiempo hay empresas que crean deepfakes de seres queridos que murieron. Inevitable recordar aquel episodio de Black Mirror titulado 'Be Right Back' que precisamente planteaba este futuro que ahora nos promete UBTech.
Pero los límites están ahí. El robot U1 tiene cortapisas importantes. La batería tiene una autonomía máxima de cuatro horas, y el robot no realiza tareas domésticas como cocinar o limpiar porque no está diseñado para eso. Tampoco hace algo que muchos se preguntarán: nada de relaciones íntimas. La empresa insiste en que todos los datos de las conversaciones con los robots se cifran y no se usan para entrenar sus modelos de IA.
China sigue apretando las tuercas de la robótica mundial. Este lanzamiento vuelve a demostrar la ambición del gigante asiático por dominar este mercado. Según datos de Barclays, el país ya concentró el año pasado el 85% de todas las integraciones de robots humanoides en el mundo. Más de 140 empresas chinas han lanzado ya 330 modelos distintos, y que este tipo de robots lleguen al hogar parece inevitable.
Promesas y realidades. En South China Morning Post comparten un vídeo en el que los asistentes al lanzamiento comentaban sus impresiones sobre estos robots. Aunque se mostraban impresionados con la piel sintética de los robots, también destacaban que los tiempos de respuesta son muy largos y las conversaciones carecen de naturalidad. Estamos no obstante ante una versión muy prematura de unos robots que sin duda avanzarán de forma notable a corto plazo. Hoy hay más promesas que realidades: puede que en uno o dos años la cosa sea muy distinta. Pero también puede que no.
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La noticia
Una empresa china cree tener en sus manos el nuevo filón de la robótica: robos humanoides de compañía desde 15.000 euros
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Pastor
.
UBTech Robotics acaba de presentar en Shenzhen su primer robot no pensado para entornos industriales, sino para poder usarlo en entornos domésticos. Se llama U1, tiene piel de silicona, pelo real y una "IA emocional" que según el fabricante recuerda las conversaciones que mantiene contigo durante meses. Bienvenidos a los robots de compañía y a la soledad como negocio.
Tres versiones, tres rangos de precio. El U1 llega en variantes Lite, Pro y Ultra, con precios que van desde los 15.500 a los 127.000 euros del modelo más avanzado. Existen en versión masculina (183 cm) y femenina (168 cm), y cuentan con 88 articulaciones servo y una "inteligencia artificial emocional" que se ejecuta de forma local gracias a un chip Rockchip RK3588 que no depende de la nube para procesar datos del usuario.
Más allá del chatbot con piernas. El U1 mantiene el contacto visual, reconoce estados de ánimo a partir del tono de voz y la expresión facial y según el fabricante responde con una latencia de apenas 20 milisegundos. En UBTech lo plantean como un robot que construye una relación con el tiempo, no como algo con lo que conversas de forma puntual. El robot recuerda y aprende de conversaciones anteriores y adapta su comportamiento según el estado de ánimo detectado.
La demanda ya está ahí. La empresa aún no ha fabricado ni una sola unidad, pero sus responsables aseguran haber recibido ya más de 13.000 reservas de estos robots. Las entregas comenzarán en septiembre, aunque la producción a gran escala llevará tiempo. En UBTech ya han llegado a un acuerdo con Siemens para lograr fabricar 10.000 unidades al año.
En Xataka
El viejo sueño de "resucitar" a un ser querido se está haciendo realidad gracias a la IA. Y hay todo un negocio detrás
La soledad como negocio. Los datos de la compañía indican que solo en China hay 90 millones de adultos que viven solos y 118 millones de personas mayores cuyos hijos ya no viven con ellas. El robot puede recordarles tomar la medicación, detectar señales de fatiga y estrés y ofrecer compañía constante. Un directivo de UBTech destacaba cómo estos robots nunca "traicionarán ni abandonarán" a sus dueños.
Personalización inquietante. Si el usuario paga más, UBTech promete la capacidad de personalizar la cara y el pelo del robot para que se parezca a cualquier persona: una pareja que falleció, un hijo que se ha ido de casa o incluso un personaje de ficción. Es una opción que nos acerca al valle inquietante y que de nuevo plantea un debate ético y moral importante. Uno que en China parecen tener superado, porque desde hace tiempo hay empresas que crean deepfakes de seres queridos que murieron. Inevitable recordar aquel episodio de Black Mirror titulado 'Be Right Back' que precisamente planteaba este futuro que ahora nos promete UBTech.
Pero los límites están ahí. El robot U1 tiene cortapisas importantes. La batería tiene una autonomía máxima de cuatro horas, y el robot no realiza tareas domésticas como cocinar o limpiar porque no está diseñado para eso. Tampoco hace algo que muchos se preguntarán: nada de relaciones íntimas. La empresa insiste en que todos los datos de las conversaciones con los robots se cifran y no se usan para entrenar sus modelos de IA.
China sigue apretando las tuercas de la robótica mundial. Este lanzamiento vuelve a demostrar la ambición del gigante asiático por dominar este mercado. Según datos de Barclays, el país ya concentró el año pasado el 85% de todas las integraciones de robots humanoides en el mundo. Más de 140 empresas chinas han lanzado ya 330 modelos distintos, y que este tipo de robots lleguen al hogar parece inevitable.
Promesas y realidades. En South China Morning Post comparten un vídeo en el que los asistentes al lanzamiento comentaban sus impresiones sobre estos robots. Aunque se mostraban impresionados con la piel sintética de los robots, también destacaban que los tiempos de respuesta son muy largos y las conversaciones carecen de naturalidad. Estamos no obstante ante una versión muy prematura de unos robots que sin duda avanzarán de forma notable a corto plazo. Hoy hay más promesas que realidades: puede que en uno o dos años la cosa sea muy distinta. Pero también puede que no.
En Xataka | China quiere darle una lección al resto del mundo convirtiendo a los robots en mayordomos. El problema es que una casa no es una fábrica
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Una empresa china cree tener en sus manos el nuevo filón de la robótica: robos humanoides de compañía desde 15.000 euros
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Pastor
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