EEUU
26 detenidos y una policía herida en los festejos de los Knicks frente al Madison Square Garden

26 personas detenidas y una oficial de policía con la cara ensangrentada: así terminó la noche del viernes para miles de fanáticos de los New York Knicks que se reunieron frente al Madison Square Garden para celebrar la victoria del equipo en el Juego 2 de las Finales de la NBA contra los San Antonio Spurs.
El marcador final fue 105-104 a favor de Nueva York. Pero afuera del estadio, la euforia derivó en caos. Según el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), de las 26 personas detenidas, 17 enfrentaron cargos formales y 9 recibieron citaciones judiciales por conducta desordenada.
Qué pasó afuera del MSG
Unas 6.500 personas asistieron a la watch party (una transmisión en vivo del partido al aire libre) organizada frente al arena en el Midtown de Manhattan, según estimaciones del NYPD.
Los primeros arrestos ocurrieron antes del inicio del partido. Al terminar el juego, el desorden escaló.
Fanáticos bloquearon el tránsito vehicular en las avenidas Séptima y Octava, entre las calles 31 y 35. También treparon carritos de comida, postes y entradas de subte.
La agresión a la oficial
El episodio más grave de la noche involucró a Karely Reyes, de 29 años. Según el New York Daily News, la mujer saltó una barrera hacia una zona restringida, se negó a retirarse y golpeó repetidamente en el rostro a una oficial de 23 años.
“La situación fue bastante caótica”, dijo una fuente del NYPD al Daily News, y agregó que la oficial “recibió golpes fuertes” en la cara. Las laceraciones le exigieron atención médica, aunque fue dada de alta ese mismo día.

Reyes quedó arrestada y enfrentó cargos de agresión, resistencia al arresto y obstrucción a la administración gubernamental. Además, según la misma fuente, mordió a otro oficial tras ser detenida.
Pat Hendry, presidente de la Asociación de Benevolencia Policial, condenó el ataque en un comunicado: “Una celebración de victoria no debería terminar con sangre en la cara de un oficial de policía. Nuestra hermana solo hacía su trabajo, intentando mantener la seguridad en medio del pandemonium”.
Arma cargada entre los vendedores ilegales
Varios de los detenidos de la noche no eran fanáticos en sentido estricto, sino vendedores que aprovecharon la concentración masiva para comercializar mercancía falsificada de los Knicks en los alrededores del MSG.
El NYPD arrestó a varios de ellos por esa causa. Uno, en particular, sumó un cargo mucho más grave: portaba un arma de fuego cargada, según confirmó una portavoz del departamento al Daily News.
La presencia de un arma en medio de una multitud de 6.500 personas subrayó los riesgos de seguridad que el propio NYPD había advertido horas antes del evento. La comisionada Jessica Tisch había desplegado 1.000 agentes en la zona precisamente para evitar que la celebración se saliera de control.
El individuo armado quedó detenido con cargos que se suman a los de venta de productos falsificados. El NYPD no dio a conocer su identidad ni precisó el tipo de arma hallada.
El contexto: una semana de festejos con incidentes
Esta no fue la primera vez que una watch party en el MSG terminó con arrestos.
Tras el Juego 1 del miércoles, ocho personas fueron detenidas y algunos fanáticos causaron daños por miles de dólares. Un jefe del NYPD también fue golpeado en el rostro y una mujer se prendió fuego el cabello accidentalmente durante los festejos, según el Daily News.
El alcalde Zohran Mamdani anunció la “Watch Party” del viernes por la mañana. Antes del evento, Tisch advirtió con claridad: “No toleraremos violencia, especialmente contra oficiales de policía, destrucción de propiedad, trepar postes o estructuras, bloquear vehículos de emergencia o cualquier comportamiento caótico que ponga en riesgo a las personas”.
Tisch también pidió a los fanáticos no provocar a los seguidores rivales: “Si ven a un fanático de los Spurs, no se enfrenten. Aléjense. Créanme, después del Juego 1 ya han sufrido suficiente”.
Mientras tanto, la investigación por los hechos del viernes continúa abierta, según el NYPD.
La euforia por el triunfo de Nueva York derivó en graves disturbios en Manhattan. El caos terminó con personas procesadas por agresiones, disturbios y portación de armas
