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Al menos cuatro fanáticos de los Knicks fueron arrestados en Nueva York durante la fiesta por las Finales de la NBA

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La ciudad de Nueva York permitió el miércoles el regreso de la fiesta pública de los Knicks frente al Madison Square Garden para el Juego 1 de las Finales de la NBA, una decisión tomada horas antes del partido y bajo un esquema de permisos por encuentro que convirtió la noche en una prueba de convivencia después de semanas de restricciones por disturbios previos, según The New York Times y New York Post.

El equipo de Nueva York ganó 105-95 ante los San Antonio Spurs, adelantándose en la serie definitoria. La franquicia neoyorquina disputa sus primeras Finales desde 1999, de acuerdo con el medio deportivo Bleacher Report.

Mientras que los fanáticos, desde la ciudad de Nueva York afrontaron una prohibición anterior, la cual había llegado tras varios incidentes y arrestos en celebraciones recientes alrededor del Garden.

Los Knicks vencieron 105-95 a los San Antonio Spurs y jugaron sus primeras Finales de la NBA desde 1999 (Imagn Images)

La reunión al aire libre, la primera autorizada por la ciudad en varios días, volvió a llenar las calles cercanas al estadio con miles de aficionados que agitaron banderas, cantaron, saltaron y se subieron a hombros de otros seguidores detrás de vallas colocadas por el Departamento de Policía de Nueva York, según New York Post.

En videos difundidos en redes sociales y citados por ese medio también se vio pasar al alcalde Zohran Mamdani en una camioneta negra mientras saludaba a la multitud.

Además, al menos cuatro aficionados fueron detenidos el miércoles por la noche, según fuentes policiales citadas por New York Post. El Departamento de Policía de Nueva York no pudo confirmar en las primeras horas del jueves la cifra exacta de arrestos ni los cargos.

La ciudad volvió a autorizar la fiesta, pero resolverá cada permiso por partido

La decisión de restablecer la reunión fuera del estadio fue una marcha atrás de la alcaldía anunciada el mismo miércoles, cuando los Knicks se preparaban para abrir la serie por el título, según The New York Times. Un portavoz de MSG Sports confirmó a ese diario que la ciudad permitiría la concentración para el Juego 1.

Sam Raskin, portavoz de la alcaldía, manifestó en un comunicado que el alcalde estaba satisfecho con la realización de festejos afuera del Madison Square Garden y en otros puntos de la ciudad. “Nuestra administración se enorgullece de apoyar estos esfuerzos y de darles a los neoyorquinos oportunidades para reunirse y celebrar esta histórica campaña de los Knicks”, afirmó.

De acuerdo con medios locales, la restitución del evento se produjo tras conversaciones entre la oficina del alcalde, el Departamento de Policía y el Madison Square Garden, aunque New York Post sostuvo que la policía no participó de esas discusiones. De igual modo, los permisos futuros no serán automáticos y se evaluarán caso por caso.

La ciudad de Nueva York resolvió el permiso para la fiesta de los Knicks horas antes del partido tras semanas de restricciones por disturbios previos (NY KNICKS/MSG SPORTS)

La oficina de permisos para actividades callejeras había cancelado antes las fiestas públicas ante la preocupación por el desorden en Midtown. The New York Times añadió que la semana pasada, tras la clasificación de los Knicks a las Finales, miles de personas llegaron desde una fiesta en Radio City Music Hall hasta el Garden y bloquearon el tráfico durante horas.

Ese antecedente se sumó a otra cifra reciente: la policía había arrestado a seis personas después del Juego 4 de la final de la Conferencia Este ante los Cleveland Cavaliers, según el periódico neoyorquino. Debido a esto, la policía dejó de respaldar esas reuniones el mes pasado.

Al menos cuatro aficionados fueron detenidos durante la noche del Juego 1, aunque la policía no confirmó de inmediato la cifra exacta ni los cargos (FOS)

Aficionados defendieron el festejo, aunque pidieron límites a los excesos

Para muchos fanáticos, la vuelta del evento era una forma de canalizar una espera de 27 años por unas nuevas Finales. Christian Cabrera, creador de contenido de 25 años, dijo a New York Post: “Estoy muy feliz de que hayan traído de vuelta las fiestas para ver el partido. Siento que es una victoria para los fanáticos de los Knicks. Todos deberíamos estar unidos”.

En la misma entrevista, Cabrera añadió: “Sé que a veces nos ponemos un poco alborotados. Sí, puede haber caos, pero solo hacemos esto porque amamos a los Knicks. Queremos ver ganar a nuestro equipo. Queremos ver ganar a la ciudad, y por eso estamos aquí. ¡Vamos!”.

Daniel Tejada, de 21 años y oriundo del Bronx, sostuvo que las fiestas debían continuar, pero con límites claros. “Creo que deberían mantenerlas. Es una forma de celebrar a nuestro equipo y es buena para la cultura de Nueva York”, señaló.

Tejada también marcó la línea que, a su juicio, no debía cruzarse: “Está bien festejar afuera en la calle, pero no está bien cuando empiezas a trepar cosas, a destruir cosas. Eso no está bien. No está bien, no nos deja bien parados a los neoyorquinos y además es malo para el entorno”.

La alcaldía, el Madison Square Garden y otras áreas de la ciudad acordaron que los permisos para futuras celebraciones de los Knicks se evaluarán partido por partido, bajo el control policial (X/New York Mickey)

Por otra parte, Toni Palazzo (de 55 años), contó a New York Post que tenía 29 la última vez que los Knicks habían llegado a las Finales. “Ahora tengo 55, así que pasó mucho tiempo. Y lo estoy disfrutando, es un equipo muy querible. Y definitivamente creo que van a ganar el campeonato”, afirmó.

Sobre las detenciones, Palazzo sostuvo ante New York Post que “si están haciendo algo mal, deberían ser arrestados, pero no creo que deban ser arrestados si solo se están divirtiendo”.

Para muchos seguidores, la concentración expresa una larga espera por unas nuevas Finales y suma opciones para ver la serie, desde lugares icónicos y el estadio (X/Noel Calingasan)

La ciudad también habilitó otros espacios para seguir la serie. Según Bleacher Report, además del punto exterior en Plaza 33, los aficionados podían reunirse en Summer Stage, en Central Park, y los Knicks organizaron una transmisión dentro del propio estadio con entradas a USD 10, cuyos ingresos serían destinados a la Garden of Dreams Foundation.

 Las fuentes policiales informaron en medios locales sobre detenciones en la noche del miércoles cerca del Madison Square Garden. El NYPD no pudo confirmar en la madrugada del jueves la cifra total ni los cargos     

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