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Chiclayo se prepara para el regreso de su Papa, "el faro moral de esta era"
La ciudad peruana donde Robert Provost forzó su liderazgo pastoral aguarda su visita Leer La ciudad peruana donde Robert Provost forzó su liderazgo pastoral aguarda su visita Leer
"Lo mismo que hacía aquí lo está haciendo en el mundo", se congratula Zuly Castillo tras la información extraoficial que adelanta que el padrecito Roberto regresará a Chiclayo convertido en el Papa León XIV. Estamos en el Obispado de la ciudad peruana que Robert Prevost situó en el mapa del mundo, a un par de días de su viaje a Madrid y a cinco meses de la gira americana.
Su tierra adoptiva, el lugar donde el misionero de Chicago se hizo peruano a base de muchos abrazos con sus gentes, compartiendo sus risas y sus lágrimas y de comer cabrito a la norteña, un guiso que forma parte de las delicias gastronómicas peruanas.
El mismo lugar donde su acento se latinizó, donde luchó por los más desfavorecidos y donde se convirtió en el arcángel de los emigrantes venezolanos que huían de la dictadura chavista. Perú es el país del planeta que más venezolanos (1,7 millones) alberga, detrás de la propia Venezuela y de Colombia (3 millones).
La primera sonrisa del día es de Zuly, pero Chiclayo ayer exhibía su mejor repertorio. Carlos Pareja, el canciller peruano, vaticinó el martes que León XIV visitará Lima, Chiclayo y una ciudad del Amazonas, para lo que es necesario que el actual presidente, José María Balcázar (el cuarto de la legislatura; los tres anteriores fueron destituidos), viaje al Vaticano para realizar la invitación formal. No hay mejor noticia para un país inmerso en los últimos días de campaña electoral, de cara a la segunda vuelta presidencial del próximo domingo.
Desde que la fumata blanca del año pasado trajo el júbilo a los peruanos, la sociedad, la Iglesia y los entes públicos de Chiclayo se han esmerado en celebrar por todo lo alto a su primer Papa. Estatuas enormes, murales, exposiciones, libros y rosarios conforman el repertorio que ha cambiado parte de la faz de la ciudad. Hasta las iniciativas más dulces, como la creación de la "papaleta", una paleta de chocolate blanco con la silueta del Santo Padre que se come en un santiamén y sirve para dotar de fondos a un proyecto solidario en una zona desfavorecida.
"En la parroquia de San Juan Apóstol hemos creado un espacio lúdico y una biblioteca para los niños. ¿Por qué chocolate blanco? Porque refleja la misma paz que transmite el papa", subraya a este periódico Yoselín La Rosa, coordinadora del Proyecto Papaleta Mr. Paleta, empresa chiclayana de helados artesanales.
Quienes conocen los entresijos de Roma dan por hecho el viaje de un pastor que nadie olvida en esta tierra. Varios libros cuentan negro sobre blanco las andanzas del padrecito Roberto, que pese a ser obispo no dudaba en viajar hasta lo más profundo de la sierra del Lambayeque para apoyar a los olvidados. Hogares tan humildes donde ni siquiera hay camas y en los que Prevost dormía en el suelo sobre una piel de oveja, como uno más de sus miembros. Para la posteridad quedó esa imagen con el obispo a lomos de una mula blanca en un camino de tierra en su visita a Lanchimpampa en 2020, en medio de la pandemia, aunque ningún niño indígena portara mascarilla.
"En Chiclayo se ha incrementado la fe desde la elección del papa León XIV; se ha despertado el interés de jóvenes, que siguen a través de redes sociales sus reflexiones o mensajes. La última encíclica ha impactado no sólo a Chiclayo, sino al mundo acerca del uso de inteligencia artificial. Vemos un papa muy activo en viajes de misión, en audiencias públicas en San Pedro siempre haciendo esa presencia de Dios con testimonio de humildad y cercanía con la gente. En estos tiempos de desafíos políticos, el Santo Padre inspira a no perder la esperanza de tener un país mejor con un gobernante que salga elegido como presidente en nuestro país", ratifica a EL MUNDO Janina Sesa, ex directora de Caritas en Chiclayo que trabajó codo con codo con el obispo Prevost.
La encíclica Magnífica Humanitas acaba de llegar a la tienda del Obispado y a su librería, y se ha convertido en uno de los tops de venta. Pero ganan llaveros y rosarios, además de los pósteres. Un paseo por la ciudad descubre una ruta de murales, donde destaca siempre la sonrisa que se hizo famosa entre sus gentes. Abundan también los carteles para confirmar el orgullo de "la ciudad del Papa León XIV", no importa que esté acompañada en parte por el mensaje de "Se necesita señorita para ventas".
Alberto Berrillas, el quiosquero más famoso de la plaza de la Catedral, también ha vendido hoy unos cuantos ejemplares del periódico local que anuncia en primera página el regreso de Prevost. De tanto leer diarios tiene las ideas más claras que algunos políticos que pretenden usar al Sumo Pontífice como un blindaje para sus estrategias presidenciales. "Los diarios dicen que los españoles esperan en Madrid a nuestro obispo. En la actualidad, es sin duda el faro moral de esta era", confirma Berrillas.
"¡Hemos hecho el trabajo!", se ufana a este reportero David Cárdenas, subgerente de Turismo y Cultura de la Municipalidad de Chiclayo. En mayo pasado, nada más conocerse la noticia del nombramiento de Prevost, el equipo de la alcaldía se puso manos a la obra. Y sí han avanzado, incluso con una exposición itinerante cuyo objeto estrella es la casulla de obispo. "Nos hemos visto obligados a ponerla dentro de una vitrina de cristal porque la gente la tocaba y la tocaba", confirma Cárdenas. Como si fuera milagrosa.
"Estamos arreglando la catedral, varias iglesias y las calles. Ya se sabe lo que se viene", desvela el edil, que calcula un incremento del turismo en un 13% en lo que va de año. Eso sí, el desafío que supone la visita del papa en noviembre es enorme: "Esperamos medio millón de personas y sólo contamos con 18.906 plazas hoteleras".
A las gentes de Chiclayo les gusta superar los retos, como demostró Prevost al levantar dos fábricas de oxígeno medicinal en medio de la pandemia. Convenció a unos y a otros; valía la pena.
"En Chiclayo rezamos mucho por este gran ser humano, porque ha llegado a orientarnos en estos momentos tan difíciles, incluso para los que no son católicos. Estamos tan emocionados…", relata Zuly Castillo a este reportero en el día que comienza la cuenta atrás para el regreso del padrecito.

