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El nuevo Gobierno de coalición danés de Mette Frederiksen promete más estado de bienestar para "personas y animales"
La primera ministra socialdemócrata liderará un cuatripartito que introducirá una edad mínima de 15 años en redes sociales, abaratará los alimentos, rebajará el impuesto de empresas y mantendrá la estricta política de inmigración actual Leer La primera ministra socialdemócrata liderará un cuatripartito que introducirá una edad mínima de 15 años en redes sociales, abaratará los alimentos, rebajará el impuesto de empresas y mantendrá la estricta política de inmigración actual Leer
Fruto de más de dos meses de negociaciones tras las elecciones del pasado 26 de marzo, el nuevo Gobierno danés, encabezado por la primera ministra socialdemócrata Mette Frederiksen, representa un intrincado ejercicio de filigrana política que aspira a expandir el estado de bienestar a niveles inéditos en este siglo.
El desafío es triple: cohesionar una coalición de cuatro partidos que podría definirse como de centroizquierda, asegurar el respaldo parlamentario de la extrema izquierda y los ecologistas y, al mismo tiempo, colaborar con la derecha para sacar adelante las reformas económicas.
Frederiksen comunicó la formación del nuevo Ejecutivo a Federico X en la noche del lunes, para lo cual tuvo que desplazarse hasta la ciudad de Odense, en la isla de Fionia, en cuyo puerto estaba atracado el buque del rey. "Este será un Gobierno que beneficiará a las personas que viven en Dinamarca, a las generaciones futuras y también a los animales", manifestó la primera ministra tras subir al barco, en una clara referencia a la discusión sobre las macroexplotaciones porcinas que protagonizó buena parte de la campaña electoral.
Frederiksen, en cualquier caso, se reafirma como la líder clave por quien debe pasar cualquier configuración gubernamental en Dinamarca. Sea desde la derecha, el centro o la izquierda. La primera ministra afrontará su tercer mandato con una nueva variante como base del Ejecutivo. La primera, en 2019, fue un Gobierno monocolor socialdemócrata en minoría. Siguió, en 2022, con una coalición tripartita, compuesta de dos formaciones de centroderecha, los moderados y los liberales. Ahora dirigirá un cuatripartito con los moderados del ministro de Exteriores Lars Løkke Rasmussen, los socialistas de Pia Olsen Dyhr y los social-liberales de Martin Lidegaard.
Socialistas y social-liberales ya convivieron bajo un mando socialdemócrata en el Gobierno tripartito de Helle Thorning-Schmidt, entre el 2011 y 2015. La relación no acabó bien. Los socialistas abandonaron el Ejecutivo en enero de 2014 por sus diferencias con los social-liberales, a quienes achacaban ser demasiado complacientes con las grandes empresas. Será interesante ver cómo resulta la nueva cohabitación. Los socialistas son como el hermano algo más izquierdista y ecologista de los socialdemócratas, mientras que los social-liberales se inclinan hacia la izquierda clásica en aspectos como la inmigración, pero suelen alinearse con la derecha en cuestiones económicas.
Frederiksen presentó el extenso y detallado programa de Gobierno en la tarde de este martes en su residencia de Marienborg, en el norte de Copenhague. El programa propone algunos de los mayores cambios en Dinamarca en este siglo, con una transformación significativa del estado de bienestar y grandes reformas del sistema fiscal, reduciendo por ejemplo el impuesto de empresas. La primera ministra anunció, también, que se introducirá una edad mínima de 15 años para el uso de redes sociales, así como que continuaran el apoyo a Ucrania.
Donde no parece que habrá grandes novedades será en política de inmigración. Tanto los socialistas como los social-liberales parecen haber aceptado la exigencia inamovible de Frederiksen de que el nuevo Gobierno mantenga la estricta política migratoria que también caracterizó sus dos mandatos anteriores. En este ámbito, además, los socialistas se han acercado bastante en los últimos tiempos a las posiciones socialdemócratas, mientras que Martin Lidegaard, el líder social- liberal, apenas ha mencionado el tema, limitándose únicamente a pedir que Dinamarca no abandone las convenciones internacionales.
También se pretende eliminar el IVA en frutas y verduras, así como reducirlo a la mitad en otros alimentos. "Los precios de la comida han estado aumentando durante un largo periodo de tiempo, lo cual ha puesto en dificultades a muchos daneses. Queremos ayudarles", indicó Frederiksen.
Otras medidas del nuevo programa de Gobierno incluyen, aunque a medio y largo plazo, visitas gratuitas al dentista, transporte público gratuito para los jóvenes y alquileres más baratos. El dentista gratuito para todos los daneses debería ser una realidad antes de diez años. La gestión se aplicaría a partir de 2027 a pensionistas por invalidez, personas con enfermedades crónicas y personas vulnerables. Después, se ampliará gradualmente a más grupos hasta que sea gratuito para todos.
El autobús y el tren serán gratuitos para niños y jóvenes de hasta 22 años y más baratos para todos los daneses. Se desea impulsar la construcción de viviendas sociales sin fines de lucro y acabar con la cría extrema de cerdos, para lo cual habrá un control reforzado que será trasladado del Ministerio de Alimentación al Ministerio de Justicia.
El programa de Gobierno también incluye inversiones en Groenlandia en materia de vivienda e infraestructura, un diálogo sobre mayores competencias en política exterior, atención a las conexiones por cable submarino y un reforzamiento de la cooperación entre el Gobierno danés y el Gobierno autónomo groenlandés respecto a la defensa de la soberanía de la isla ártica.
Tras la comparecencia de Frederiksen, que estuvo acompañada por Løkke, Olsen Dyhr y Lidegaard, la gran incógnita que permanece es cómo se financiarán todas las medidas anunciadas. A preguntas de los periodistas presentes, la primera ministra admitió que, en este sentido, todavía queda mucho trabajo por delante: "Parte de la financiación puede verse en el programa de Gobierno, pero no toda".
