Ciencia y Tecnología
Múnich, campo de pruebas para un nuevo robotaxi
El primer taxi autónomo sin conductor de prueba circula ya por la capital de Baviera, Múnich. Tan de prueba es que, de hecho, sí que lleva un conductor por seguridad, listo para intervenir en caso de emergencia. Sin embargo, es el principio de un proyecto piloto, nunca mejor dicho, para introducir en esta ciudad alemana a partir del año que viene la primera flota de taxis autónomos y poner a prueba un sistema similar aunque más económico de los que ya funcionan desde hace tiempo en lugares como China o California, o incluso, también en fase de pruebas, en Hamburgo.
La empresa de mobilidad Uber y la empresa israelí Autobrains, especializada en IA, lanzarán en la capital bávara un programa conjunto de los conocidos como robotaxis. Ambas compañías anunciaron ayer lunes (01.06.2026), en la conferencia tecnológica GTC de Taipéi, que planean construir una flota de vehículos autónomos nivel 4 en Múnich. Es decir, sin conductor.
Estos robotaxis (una palabra que en inglés o en alemán no resulta ambigua como en español, donde se puede atisbar una connotación negativa) son mitad robot, mitad taxi. Y permiten la creación de vehículos sin cabina tradicional, ya que no se requieren un asiento para el conductor. Sin embargo, el vehículo solo podrá circular en un área predefinida, por ejemplo, dentro de la circunvalación central de Múnich o en tramos específicos de la autopista. El proyecto se basa tecnológicamente en la plataforma informática del gigante de los microchips Nvidia.
Sistema que admite diversidad de vehículos
En el centro de esta alianza estratégica se encuentra un cambio de paradigma fundamental para la movilidad autónoma comercial: el abandono de los vehículos especiales diseñados a medida. Los servicios de robotaxis existentes, como Waymo (filial de Google), dependen de flotas de vehículos altamente especializados con complejos sistemas de sensores en el techo.
El nuevo programa en Múnich, en cambio, establece un modelo denominado "independiente del fabricante". Esto significa que el sistema se puede integrar fácilmente en vehículos preexistentes de diversos fabricantes, como Audi, BMW, Mercedes o Volkswagen. Esto debería abrir la posibilidad para que la industria automotriz integre sus propias plataformas de vehículos en una red de transporte autónomo sin incurrir en enormes costes de desarrollo.
El fundador de Autobrains, Igal Raichelgauz, declaró al Frankfurter Allgemeine Zeitung que para hacer su sistema más asequible y escalable, la compañía utiliza seis cámaras estándar, tecnología informática eficiente, inteligencia artificial con capacidad de gestión de agentes de IA que trabajan en paralelo e imágenes aéreas. El sistema combina datos en tiempo real con esas imágenes satelitales para poder circular incluso por calles nuevas no cargadas previamente. "Justo eso es lo que hace que la tecnología sea escalable a diferentes vehículos y ciudades", explicó al rotativo alemán.
Raichelgauz destacó también las diferencias con el proyecto Moia de vehículos autónomos de Volkswagen en Hamburgo, que lleva en fase de pruebas desde el año pasado, ya que en ese caso las furgonetas agrupan a usuarios que van a hacer rutas similares para transportarlos en trayectos compartidos.
Múnich como laboratorio de pruebas
La capital de Baviera, una región de gran tradición automovilística, sirve como laboratorio de pruebas del consorcio en Europa. Entre los factores que se tuvieron en cuenta para elegir Múnich para este enyaso se cuentan, además de la cercanía con algunas de las principales empresas automovilísticas alemanas (como BMW, Audi u otros fabricantes de autopartes) la densa infraestructura urbana con un tráfico similar al de cualquier gran capital europea y la propicia legislación alemana. Esta permite la operación de vehículos autónomos sin conductor, bajo ciertas condiciones, en zonas comerciales designadas.
El lanzamiento del servicio comercial está sujeto a las aprobaciones regulatorias pendientes. Para Uber, el proyecto de Múnich representa un doble lanzamiento estratégico: el gigante de la movilidad ya está probando la conducción autónoma en la región con su socio tecnológico chino Momenta y está ampliando su presencia en el mercado europeo de movilidad sin conductor con este segundo proyecto.
Sin embargo, algunos detalles importantes quedaron sin aclarar en el anuncio de Taipéi. Por ejemplo, se desconoce qué marca de vehículos se desplegará primero en Múnich y quién operará la flota. Además, aún no está claro si habrá conductores de seguridad en los vehículos al inicio de la prueba, ni en qué área exacta ni a partir de qué fecha se realizarán las pruebas de conducción.
Estados Unidos y China son líderes internacionales.
Hasta ahora, los robotaxis han sido un tema de interés principalmente en Estados Unidos y China. Waymo, filial de Google, cuenta con aproximadamente 4.000 taxis autónomos operando en áreas metropolitanas estadounidenses como San Francisco, Phoenix, Los Ángeles, Austin y Atlanta, realizando alrededor de medio millón de viajes pagados a la semana, según la compañía. El proveedor líder en China es Baidu Apollo Go, con aproximadamente 7.000 robotaxis y alrededor de 350.000 viajes pagados en 27 ciudades de todo el mundo, incluyendo Wuhan, Pekín, Shenzhen y Dubái.
Waymo sigue un modelo diferente al de Uber y Autobrains. Mientras que la solución de Uber y del especialista israelí en IA utiliza sensores estándar relativamente económicos, la filial de Google debe realizar una enorme inversión inicial, en parte porque depende de componentes costosos. Waymo compra vehículos como el Jaguar I-Pace para su servicio de robotaxis y dedica meses a modificarlos con sus propias torres LiDAR (con tecnología de detección por láser que genera mapas tridimensionales del entorno) y otros sensores.
Waymo probará en Londres sus robotaxis
Además del costo del vehículo base, la conversión añade otros 120.000 dólares, lo que eleva el costo total de un robotaxi Waymo terminado a unos 200.000 dólares, según Morgan Stanley. A esto hay que sumarr los costos de infraestructura, como el mapeo detallado y de alta resolución de las calles en el área de servicio y la operación de centros de monitoreo remoto donde el personal humano está de guardia para emergencias.
Alphabet, la empresa matriz de Google, no revela la pérdida exacta incurrida por Waymo. La operación de robotaxis figura en la categoría de "Otras Apuestas" en sus estados financieros, una rúbrica que registró una pérdida operativa de 3.600 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025. Dado que Waymo es, con diferencia, el proyecto más grande y activo en este sector, la mayor parte de estas pérdidas se atribuye directamente al programa de robotaxis.
Sin embargo, al mismo tiempo, la filial de Google está generando ingresos crecientes. Waymo aspira a aumentar el número de viajes semanales a un millón, con el objetivo de alcanzar los mil millones de dólares en ingresos. Waymo también planea demostrar próximamente que su concepto funcionará en ciudades fuera de Estados Unidos. Para ello, la filial de Google ha elegido Londres como su lugar de pruebas, donde empezarán a circular, en este caso por la izquierda, a finales de año.
lgc (dpa, faz)
