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La UE acelera los 'centros Meloni' de deportación de inmigrantes e incide en la soledad de España también en política migratoria
"La nueva normativa acelerará el proceso de retorno y aumentará las devoluciones de personas que no tienen el derecho legal a permanecer en la UE", resumen desde la presidencia chipriota del Consejo Leer "La nueva normativa acelerará el proceso de retorno y aumentará las devoluciones de personas que no tienen el derecho legal a permanecer en la UE", resumen desde la presidencia chipriota del Consejo Leer
La Unión Europea ha dado un paso fundamental para la creación de centros de deportación de inmigrantes fuera del territorio europeo. Los centros de retorno a terceros países, como se les denomina en el argot comunitario, y que beben directamente del modelo impuesto por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
Esta norma permitirá a los países de la UE establecer centros seguros en terceros países para las personas que no tengan derecho a permanecer en los Estados miembros. Para los inmigrantes que sean expulsados, en definitiva. Y podrán servir tanto como destino final como centros de tránsito que faciliten el retorno posterior al país de origen o a otro país.
La medida ha recibido un apoyo mayoritario entre los países, y sólo España ha dicho claramente que se opone a la actuación. Esto es, el Gobierno de Pedro Sánchez se queda sólo también en materia migratoria. El siguiente paso en el farragoso proceso de aprobación de medidas en la UE será que el Parlamento Europeo vuelva a dar su visto bueno al texto, en este caso con las modificaciones que se han introducido durante las últimas negociaciones, y que el Consejo haga lo propio.
En este último punto es muy probable que España vuelva a mostrar claramente su rechazo. Pero la política migratoria que impera en Europa va por un camino muy diferente al que defiende el Ejecutivo español. "La nueva normativa acelerará el proceso de retorno y aumentará las devoluciones de personas que no tienen el derecho legal a permanecer en la UE", ha resumido Nicholas Ioannide, viceministro de Migración de Chipre, que es el país que ocupa la presidencia rotatoria de la UE.
La actuación, se ha apuntado, está muy ligada a los centros Meloni, pero responde también a las "soluciones innovadoras" que los países pidieron a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. La alta funcionaria así lo expuso ya en el segundo semestre de 2024, y desde entonces los trabajos se han ido desarrollando en una dirección muy clara de endurecimiento de políticas migratorias. Lo que comenzó siendo un discurso extremo se ha convertido en la norma, en lo que la inmensa mayoría de países quieren.
"El nuevo reglamento, impulsado como prioridad política por el Partido Popular Europeo, permitirá agilizar y reforzar los retornos de inmigrantes irregulares, evitar abusos y combatir mejor a las mafias que trafican con personas", explican, por su parte, desde el Partido Popular, y añaden que es necesaria una "inmigración "ordenada, regular y vinculada al mercado laboral frente a las vías irregulares y las regularizaciones masivas promovidas por el Gobierno de Sánchez".
"Es un acuerdo vergonzoso. Este futuro texto pone ideas y retórica xenófobas en la escritura a expensas de los derechos fundamentales de las personas exiliadas, cuyo único delito era nacer con el pasaporte equivocado", ha dicho, por su parte, la eurodiputada de los Verdes Mélissa Camara, jefa negociadora de su grupo parlamentario, según informa EFE.
