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El primer ministro húngaro Magyar abre su primera gran batalla institucional contra el presidente
Anuncia el proceso político y legislativo para apartar a Sulyok del cargo Leer Anuncia el proceso político y legislativo para apartar a Sulyok del cargo Leer
El primer ministro húngaro, Péter Magyar, anunció este lunes el inicio del proceso político y legislativo para apartar del cargo al presidente de la República, Tamás Sulyok, después de que éste rechazara dimitir tras el ultimátum fijado por el Gobierno, expirado durante la medianoche. El anuncio llegó después de que Magyar se reuniera a primera hora de la mañana con el jefe del Estado en el Palacio Sándor acompañado por la ministra de Justicia, Márta Görög.
"Le he dicho al presidente que si mantiene su posición y no dimite, informaremos hoy mismo a los diputados de Tisza sobre nuestras propuestas legislativas e iniciaremos inmediatamente los procedimientos necesarios", declaró Magyar tras el encuentro. Según explicó, el procedimiento podría prolongarse alrededor de un mes.
"Hungría no pertenece a Tamás Sulyok ni pertenece a Viktor Orbán", añadió el primer ministro, quien aseguró que utilizará la mayoría de dos tercios de su partido para impulsar cambios constitucionales. "Modificaremos la Constitución y restauraremos el Estado de derecho y la democracia húngara", afirmó. La ofensiva institucional marca el primer gran movimiento para desmontar la arquitectura institucional heredada de Orbán y abre la primera gran ofensiva constitucional del nuevo Ejecutivo, apenas tres semanas después del cambio de gobierno.
Magyar justificó además su ofensiva argumentando que "la Constitución establece claramente que el presidente representa la unidad de la nación y protege el funcionamiento democrático del Estado". La salida de Sulyok ha formado parte de su discurso político desde la campaña electoral, durante la que acusó repetidamente al jefe del Estado de actuar como un "presidente marioneta de Viktor Orbán".
El presidente respondió manteniendo su negativa a abandonar el cargo. "Espero la opinión de la Comisión de Venecia y exijo un procedimiento conforme a la Constitución", afirmó Sulyok en un vídeo publicado en Facebook. La Comisión de Venecia, órgano consultivo del Consejo de Europa especializado en asuntos constitucionales y Estado de derecho, emite dictámenes jurídicos no vinculantes sobre reformas institucionales y constitucionales. El mandatario, jurista constitucional de formación y elegido en 2024 gracias a la mayoría parlamentaria de Fidesz, insistió además en que quiere "seguir cooperando con el Gobierno y apoyar la legislación necesaria para acceder a los fondos de la UE".
La oficina presidencial endureció posteriormente su respuesta y acusó al Ejecutivo de dañar la institución presidencial. Según la Presidencia, las exigencias de dimisión "afectan negativamente tanto al funcionamiento constitucional como a la autoridad de la institución de la Presidencia de la República". El entorno presidencial añadió además que "no hay motivo para temer que el jefe del Estado obstruya o retrase legislación respaldada democráticamente".
El jefe del Gobierno endureció también el ataque personal contra Sulyok. "Tamás Sulyok nunca se puso del lado de los más débiles, nunca se puso del lado de los atacados y nunca defendió el Estado de derecho", afirmó.
La disputa va mucho más allá de la presidencia. Desde su victoria electoral, Magyar ha exigido también la salida de otros altos cargos nombrados durante la etapa Orbán, entre ellos el fiscal general, el presidente y los miembros del Tribunal Constitucional, el presidente del Tribunal Supremo, responsables judiciales y reguladores estatales.
"Eliminaremos a todos los títeres que participaron en el desmantelamiento del Estado de derecho y de la democracia", aseguró Magyar, ampliando así el alcance político de una ofensiva que apunta a buena parte de la estructura institucional construida durante los años de gobiernos de Fidesz.
El partido Tisza dispone de mayoría de dos tercios en el Parlamento, suficiente para impulsar cambios constitucionales que permitan acortar el mandato de Sulyok —elegido en 2024 para un periodo de cinco años— y también designar a su sucesor, ya que el jefe del Estado en Hungría no es elegido por voto directo sino por la Cámara. Ese sistema de elección presidencial ya existía antes de la llegada de Orbán al poder.
Por ahora, las señales lanzadas por Magyar apuntan a cambiar al actual presidente, no el sistema con el que se elige a los siguientes. El Gobierno no ha planteado modificar el modelo de elección presidencial, lo que significa que la designación del sucesor de Sulyok seguiría dependiendo de la mayoría parlamentaria, ahora controlada por Tisza.
