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Bardella pide "detener la inmigración" para restablecer la seguridad en Francia tras los disturbios por la victoria del PSG en la Champions League
"El mundo nos observa con horror; estamos perdiendo el control de nuestro propio territorio", sentencia el líder de Agrupación Nacional Leer "El mundo nos observa con horror; estamos perdiendo el control de nuestro propio territorio", sentencia el líder de Agrupación Nacional Leer
El líder de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, se ha sumado a las voces de la extrema derecha al asegurar que los disturbios tras la victoria del PSG en la final de la Champions League (con 890 detenciones y 178 policías heridos en todo el país) tienen un vínculo directo con la inmigración.
"La primera forma de restablecer la seguridad en Francia es detener la inmigración", aseguró el delfín de Marine Le Pen y posible candidato presidencial en 2027. "Hemos visto claramente la 'nueva Francia' de Jean-Luc Mélenchon, la Francia de la insurrección. El mundo nos observa con horror; estamos perdiendo el control de nuestro propio territorio".
En declaraciones al canal BFMTV, Bardella condenó "las escenas de guerra civil" durante el fin de semana y "el clima de violencia al que lamentablemente nos estamos acostumbrando". El líder de extrema derecha reclamó "un cambio en la doctrina de seguridad y penal", un aumento de las penas mínimas obligatorias y la aplicación del principio de "quien alborota, paga".
"Estamos ante los primeros síntomas de una guerrilla de civilizaciones", advirtió Éric Zemmour, al frente del partido Reconquista. "La violencia que hemos visto no tiene nada que ver con el fútbol. Si queremos restablecer la paz, hace falta una política de 'remigración'".
La portavoz del Gobierno francés, Maud Bregeon, denunció por su parte "las declaraciones profundamente chocantes y absolutamente inadmisibles" de los políticos de extrema derecha y aseguró que los episodios de violencia que ha vivido Francia tras la victoria del PSG son similares a los experimentados en Estados Unidos, Reino Unido y otros países europeos.
Durante la recepción a Luis Enrique y sus pupilos en el Palacio del Elíseo, Emmanuel Macron condenó "las escenas de violencia inaceptables". "No quiero que nos acostumbremos a esto ni en París ni en otras ciudades", declaró. "Quiero agradecer al ministro del Interior y a todos los policías movilizados en el país ante esta situación indescriptible… Eso no es fútbol, eso no es deporte, eso no es lo que amamos. Seremos implacables con los responsables. ¡Ya basta!".
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, confirmó entre tanto un aumento del 45% de los detenidos frente a los disturbios del año pasado. "Si hubo tantas detenciones, es porque el trabajo se realizó correctamente", aseguró. "Implementamos medidas excepcionales con instrucciones de actuar con extrema firmeza… Es una misión compleja, con grupos hostiles y de gran movilidad que aprovechan las celebraciones para vandalizar y saquear".
"Problemas en París", escribió en su cuenta en X Elon Musk, presto a comentar las noticias europeas, apuntándose desde el otro lado del Atlántico a la avalancha de comentarios de la extrema derecha. "Los saqueos continúan en Francia mientras los invasores siembran el caos tras la victoria del PSG", escribió el activista ultra británico Tommy Robinson.
"Ganes o pierdas, los partidos de fútbol producen el mismo resultado en las calles de Europa: deberían expulsarlos a todos", fue el comentario del líder del PVV holandés, Geert Wilders. La líder de AfD alemana, Alice Weidel, no se quedó atrás y pidió la "repatriación" de los alborotadores que causaron los disturbios en Francia.
