Recientemente en Silverstone, Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, declaró que está analizando, a partir de la reintroducción de los motores V8, implementar dos cambios en la Fórmula 1, uno de ellos es el retorno del reabastecimiento de combustible y el otro presentar la alternativa de un proveedor independiente de motores. El regreso de los motores V8 ya ha sido discutido y en lo que respecta a la recarga de combustible existe cierta resistencia puesto que se supone que la actual tecnología evita tal particularidad, así que sería un retroceso para la que aún se percibe como la categoría reina del automovilismo. En lo que respecta a una licitación para que un proveedor independiente esté disponibles para equipos que no deseen ser subordinados de escuderías oficiales, Ben Sulayem indicó que es el camino a seguir para terminar con la influencia política y económica que se establecen más allá de un contrato entre proveedor y clientes. Es obvio entonces que esta opción apunta a romper las alianzas en la toma de decisiones y por lo tanto persigue restar poder a Mercedes.
Según Ben Sulayem, los equipos grandes controlan a los pequeños a través del suministro de motores, por ello propone el diseño y construcción de un motor V8 asequible y que un proveedor independiente pueda fabricarlo y ponerlo a la disposición de los equipos. Este mismo modelo se aplicó en la temporada 2010, con Cosworth regresando a la categoría con un V8 que fue utilizado por los equipos Williams, Lotus, HRT y Virgin, pero luego la cantidad de clientes se redujo hasta quedarse solamente con Marussia antes de desaparecer definitivamente. Si bien sobre el papel la idea luce interesante, sobre todo para los nostálgicos, sin embargo Audi, Ford, General Motors y Honda no están en la Fórmula 1 para construir ruidosos motores V8 y que además se presenten los repostajes de combustible como alternativa para conceder mayor emoción al deporte. Tampoco proveedores de motores como Cosworth, Ilmor y Gibson han sido consultados sobre su interés de hacerse cargo de un programa de Fórmula 1, con el riesgo que trae consigo en términos de inversión y rentabilidad.
Para muchos, Ben Sulayem está cayendo en un modelo populista y demagógico, intenta evitar la influencia de un equipo sobre otro sin analizar que algunas escuderías buscan esa sociedad porque les permite avanzar más rápido en sus objetivos, por algo se aprobó la venta de motores y varias piezas. Si bien Zak Brown asomó la posibilidad de que McLaren fabrique su propio motor V8, no es menos cierto que un equipo como Racing Bulls dejará de depender de Red Bull por ese simple hecho, tampoco Alpine abandonará Mercedes para reactivar su departamento de motores.. En tal sentido, el presidente de la FIA considera que ofreciendo un motor independiente se creará un ambiente en el cual cada equipo sea realmente autónomo y el ente federativo entonces asuma el control ya que elimina los intermediarios. La FIA también estará en posición de fijar los precios de los contratos de ese motor independiente. Ben Sulayem se está moviendo para traer de vuelta a una Fórmula 1 más sencilla, un modelo que previamente se puso en práctica y que derivó en el predominio de la aerodinámica como factor para decidir los campeonatos.
En palabras de Mohammed Ben Sulayem:
Si es asequible, entonces vamos a tener un motor para el resto de los equipos B, por lo que nadie se puede aprovechar de ellos y decirles que voten de esta manera o no se les dará un buen motor. Va a ser un motor seleccionado por la FIA. Luego tenemos el control de la neutralidad, el rendimiento y el coste. La FIA siempre será el juez.
Vía Pitpass









La lucha por fabricar el mejor coche urbano está al rojo vivo con la llegada de modelos como el 


Ulrich Fritz, CEO de Haupt Racing Team, manifestó que el equipo está preparado para afrontar nuevos desafíos con el Ford Mustang GT3 Evo y si bien no indicó cuáles serían esos planes, es obvio que sus palabras constituyen una indirecta al fabricante estadounidense porque el siguiente paso lógico de la sociedad es estar juntos en las categorías sancionadas por el ACO, es decir Haupt Racing Team quiere el contrato que ahora mismo tiene Proton Competition en la clase LMGT3 del Campeonato Mundial de Resistencia, para terminar de consolidar la sociedad. HRT se ha establecido como el representante de Ford Racing en el Intercontinental GT Challenge, DTM, GT Masters, Nürburgring Langstrecken-Serie y el GT World Challenge, sin embargo, Fritz siente que tanto esfuerzo y méritos no son recompensados si en medio no existe una promoción para ascender.





