Ciertamente, desde el SF16-H estrenado hace una década atrás, ningún otro monoplaza de Ferrari había vuelto a competir con la cabina de color blanco, lo que, según Lewis Hamilton, resulta molesto porque el piloto no tiene la sensación de estar sobre un coche fabricado en Maranello. Si bien no es la primera ocasión que se presenta tal particularidad, en el 312T2 y en el F93A se observó previamente, considera el británico que atenta en contra la tradición y el legado de la escudería italiana. Admitió que sintió una gran decepción al apreciar la decoración del actual monoplaza en la presentación porque el cambio con respecto al año pasado es radical si se toma en cuenta que el blanco ha asumido más protagonismo hasta el punto de que Ferrari ha vuelto a perder identidad para complacer a sus patrocinadores.
Explicó Hamilton que, siendo un adolescente, mientras observaba las carreras por televisión, observó a Michael Schumacher ganar grandes premios y títulos a bordo de un Ferrari con la cabina en rojo, jamás el blanco de su patrocinador llegó al espacio destinado al piloto. Reflexiona sobre esos recuerdos y le parece pertinente que en la actualidad el equipo retorne a sus raíces porque un piloto de Ferrari debe estar en una cabina roja. Si bien la asociación con HP inició en el 2024, es la primera ocasión que el color blanco del patrocinador ocupa un mayor espacio en el monoplaza, lo que es necesario para sobreponer el logotipo de la empresa que se identifica por el color azul. Previamente, la combinación rojo y blanco en Ferrari era propuesta por Philip Morris International, que publicitaba una marca de cigarrillos, que precisamente estaba relacionada con la combinación. Pero resulta que HP no posee nada rojo en sus colores corporativos, presentándose entonces este dilema ya que Ferrari se presena a competir como escudería Ferrari HP y por lo tanto debe honrar su compromiso con su principal patrocinador.
Para los más puristas, Hamilton tiene razón porque Ferrari ha cedido el espacio de la cubierta de su motor y ahora también la cabina, originando un desequilibrio cromático nada agradable para los seguidores históricos de la escudería italiana, los tifosi defienden el Rosso Corsa y solamente aceptan una combinación con el amarillo y el negro que aparecen en el escudo del fabricante. En tal sentido, Hamilton también es partidario de suprimir las ediciones especiales de vestimentas para pilotos en otro color que no sea el predominio rojo, ciertamente, por compromisos con el equipo, se le ha observado con indumentaria azul y blanco, como la utilizada en Miami, admite que resulta decepcionante competir para Ferrari y lucir colores que no estén asociados al constructor, lo que debería replantearse más adelante porque Ferrari ha demostrado en varias ocasiones que no requiere de un gran patrocinador para estar en la Fórmula 1, así que puede ser buen momento para reflexionar sobre negociar la identidad.
En palabras de Lewis Hamilton:
Yo tenía 12 años, vi a Michael Schumacher el en su coche rojo y me pregunté lo que significaría estar sentado en esa cabina roja. Mi cabina es de color blanco, así que no he sido muy feliz. Yo quiero estar de rojo como Michael. Voy a volver al color rojo en algún momento.
Vía Nextgen Auto










La lucha por fabricar el mejor coche urbano está al rojo vivo con la llegada de modelos como el 


Ulrich Fritz, CEO de Haupt Racing Team, manifestó que el equipo está preparado para afrontar nuevos desafíos con el Ford Mustang GT3 Evo y si bien no indicó cuáles serían esos planes, es obvio que sus palabras constituyen una indirecta al fabricante estadounidense porque el siguiente paso lógico de la sociedad es estar juntos en las categorías sancionadas por el ACO, es decir Haupt Racing Team quiere el contrato que ahora mismo tiene Proton Competition en la clase LMGT3 del Campeonato Mundial de Resistencia, para terminar de consolidar la sociedad. HRT se ha establecido como el representante de Ford Racing en el Intercontinental GT Challenge, DTM, GT Masters, Nürburgring Langstrecken-Serie y el GT World Challenge, sin embargo, Fritz siente que tanto esfuerzo y méritos no son recompensados si en medio no existe una promoción para ascender.





