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Patatas en adobillo: una irresistible receta de patatas con una salsa muy melosa y llena de sabor

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Patatas en adobillo caseras

Las patatas en adobillo, también conocidas como patatas al ajillo pastor, son una receta tradicional andaluza, especialmente típica de Jaén, muy fácil de elaborar, que podemos servir tanto de acompañamiento como de aperitivo. Se trata de un guiso de patatas que se caracteriza por la irresistible salsita en la que se cocinan gracias al gusto que aportan las especias utilizadas en su elaboración, principalmente, pimentón, orégano y comino.

Hacer esta receta de patatas es tan fácil como freírlas cortadas a láminas más bien gruesas hasta que queden doradas por fuera pero con el interior tierno. A continuación, las vamos a mezclar con una salsa muy sustanciosa elaborada a base de un majado de ajos fritos con pimentón, comino y orégano. Sobra decir lo ricas que quedan cubiertas con esta sabrosa salsita.

Nos encanta servir las patatas en adobillo para picar, ya que son totalmente adictivas. Si añadimos un huevo frito a la sartén en el último paso, tendremos un plato principal delicioso y listo en un periquete.

Patatas en adobillo

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 30 minutos
  • Raciones: 2
  • Categoría: guarnición
  • Tipo de cocina: andaluza
  • Calorías por ración (kcal): 221

Ingredientes de las patatas en adobillo

  • 2 patatas (aproximadamente 400 g)
  • Aceite de oliva para freír
  • 2 dientes de ajo
  • Sal
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • ¼ cucharadita de comino (en polvo o en grano)
  • 1 cucharada de vinagre
  • 4 cucharadas de agua

Ingredientes para preparar las patatas en adobillo

Cómo hacer patatas en adobillo

Pelamos y cortamos 2 patatas en rodajas de 1 cm de grosor.

Cortamos las patatas a rodajas de 1 cm

Calentamos aceite de oliva en una sartén, en cantidad suficiente para que cubra más o menos un dedo del fondo de la sartén, y freímos las patatas a fuego medio durante unos 10 minutos, no deben quedar crujientes, más bien doradas por fuera y tiernas por dentro. Las reservamos en un plato con papel de cocina para retirar el exceso de aceite.

Freímos las patatas sin que queden crujientes

En la misma sartén, pero retirando parte del aceite y dejando solamente unas 2 cucharadas, doramos 2 dientes de ajo pelados y cortados en finas láminas.

Doramos los ajos cortados a láminas

Pasamos los ajos fritos a un mortero y añadimos un poco de sal, 1 cucharadita de orégano seco, 1 cucharadita de pimentón dulce y ¼ cucharadita de comino en polvo o en grano. Cuando se forme una pasta, agregamos 1 cucharada de vinagre y 4 cucharadas de agua.

Majamos los ingredientes para preparar el adobillo

Devolvemos las patatas a la sartén, vertemos por encima el adobillo preparado en el paso anterior y removemos con cuidado para que las patatas se mezclen con la salsa. Cocinamos el conjunto durante unos 5-7 minutos, hasta que el líquido haya reducido y quede una salsa melosa que cubra las patatas.

Cocinamos las patatas con el majado

Servimos las patatas en adobillo inmediatamente para disfrutarlas recién hechas.

Patatas en adobillo listas para comer

Resumen fácil de preparación

  1. Cortamos las patatas en láminas gruesas
  2. Las freímos en aceite y las reservamos
  3. Doramos los ajos laminados
  4. Majamos los ajos fritos con el orégano, el pimentón, el comino, el vinagre y el agua
  5. Cocinamos las patatas con el adobillo hasta conseguir una salsa ligada
  6. Servimos las patatas recién hechas

 Las patatas en adobillo son una receta muy popular en Jaén y, en general, en Andalucía. Con pocos ingredientes y una elaboración muy sencilla, conseguimos un plato sabrosísimo que suele triunfar en todas las mesas. A continuación, explicamos cómo hacerlas en casa paso a paso.   


Las patatas en adobillo son una receta muy popular en Jaén y, en general, en Andalucía. Con pocos ingredientes y una elaboración muy sencilla, conseguimos un plato sabrosísimo que suele triunfar en todas las mesas. A continuación, explicamos cómo hacerlas en casa paso a paso.


Por Sonia Mas
07 de junio de 2026

Recetas andaluzas
Recetas de patatas

Las patatas en adobillo, también conocidas como patatas al ajillo pastor, son una receta tradicional andaluza, especialmente típica de Jaén, muy fácil de elaborar, que podemos servir tanto de acompañamiento como de aperitivo. Se trata de un guiso de patatas que se caracteriza por la irresistible salsita en la que se cocinan gracias al gusto que aportan las especias utilizadas en su elaboración, principalmente, pimentón, orégano y comino.

Hacer esta receta de patatas es tan fácil como freírlas cortadas a láminas más bien gruesas hasta que queden doradas por fuera pero con el interior tierno. A continuación, las vamos a mezclar con una salsa muy sustanciosa elaborada a base de un majado de ajos fritos con pimentón, comino y orégano. Sobra decir lo ricas que quedan cubiertas con esta sabrosa salsita.

Nos encanta servir las patatas en adobillo para picar, ya que son totalmente adictivas. Si añadimos un huevo frito a la sartén en el último paso, tendremos un plato principal delicioso y listo en un periquete.

Patatas en adobilloSonia Mas

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 30 minutos
  • Raciones: 2
  • Categoría: guarnición
  • Tipo de cocina: andaluza
  • Calorías por ración (kcal): 221

Ingredientes de las patatas en adobillo

  • 2 patatas (aproximadamente 400 g)
  • Aceite de oliva para freír
  • 2 dientes de ajo
  • Sal
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • ¼ cucharadita de comino (en polvo o en grano)
  • 1 cucharada de vinagre
  • 4 cucharadas de agua

Ingredientes para preparar las patatas en adobilloSonia Mas

Cómo hacer patatas en adobillo

Pelamos y cortamos 2 patatas en rodajas de 1 cm de grosor.

Cortamos las patatas a rodajas de 1 cmSonia Mas

Calentamos aceite de oliva en una sartén, en cantidad suficiente para que cubra más o menos un dedo del fondo de la sartén, y freímos las patatas a fuego medio durante unos 10 minutos, no deben quedar crujientes, más bien doradas por fuera y tiernas por dentro. Las reservamos en un plato con papel de cocina para retirar el exceso de aceite.

Freímos las patatas sin que queden crujientesSonia Mas

En la misma sartén, pero retirando parte del aceite y dejando solamente unas 2 cucharadas, doramos 2 dientes de ajo pelados y cortados en finas láminas.

Doramos los ajos cortados a láminasSonia Mas

Pasamos los ajos fritos a un mortero y añadimos un poco de sal, 1 cucharadita de orégano seco, 1 cucharadita de pimentón dulce y ¼ cucharadita de comino en polvo o en grano. Cuando se forme una pasta, agregamos 1 cucharada de vinagre y 4 cucharadas de agua.

Majamos los ingredientes para preparar el adobilloSonia Mas

Devolvemos las patatas a la sartén, vertemos por encima el adobillo preparado en el paso anterior y removemos con cuidado para que las patatas se mezclen con la salsa. Cocinamos el conjunto durante unos 5-7 minutos, hasta que el líquido haya reducido y quede una salsa melosa que cubra las patatas.

Cocinamos las patatas con el majadoSonia Mas

Servimos las patatas en adobillo inmediatamente para disfrutarlas recién hechas.

Patatas en adobillo listas para comerSonia Mas

Resumen fácil de preparación

  1. Cortamos las patatas en láminas gruesas
  2. Las freímos en aceite y las reservamos
  3. Doramos los ajos laminados
  4. Majamos los ajos fritos con el orégano, el pimentón, el comino, el vinagre y el agua
  5. Cocinamos las patatas con el adobillo hasta conseguir una salsa ligada
  6. Servimos las patatas recién hechas

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Bizcocho de cerezas: un dulce exquisito con una miga muy jugosa

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Bizcocho de cerezas

El bizcocho de cerezas es un postre ideal para aprovechar su corta temporada, ya que, esta es, precisamente, una de las mejores frutas para incorporar a la masa de un bizcocho y disfrutar así de todo su sabor. Cuando horneamos el bizcocho con las cerezas, los azúcares de esta fruta se concentran y su pulpa se vuelve más tierna liberando además su jugo. El resultado es un contraste de sabores delicioso entre la miga esponjosa y tierna y los pequeños trocitos de cereza repartidos por todo el bizcocho.

Bizcocho de cerezas listo para servir

Para hacer este bizcocho, no necesitamos ser unos maestros reposteros ya que es muy fácil de preparar: solo debemos prestar atención al batido inicial de los huevos con el azúcar para asegurar una textura muy tierna y esponjosa que vamos a potenciar añadiendo además nata a la masa.

Ración del bizcocho de cerezas

En esta ocasión, hemos añadido vainilla al bizcocho, aunque la ralladura de limón también le va a las mil maravillas y el sabor cítrico ayuda a equilibrar el dulzor natural de la fruta. Para conservarlo, lo cubriremos bien con film transparente y lo mantendremos en un lugar fresco y seco durante un máximo de 2 días para asegurarnos de que la fruta siga en buen estado. Resulta delicioso servido tal cual o bien, espolvoreado con un poco de azúcar glas o acompañado con una bola de helado de vainilla para disfrutar de un contraste de sabores, texturas y temperaturas verdaderamente irresistible.

Textura del bizcocho de cerezas

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocinado: 50 minutos
  • Tiempo total: 1 hora (más tiempo de enfriado)
  • Raciones: 12
  • Categoría: repostería
  • Tipo de cocina: española
  • Calorías por ración (kcal): 255

Ingredientes del bizcocho de cerezas

  • 4 huevos M
  • 200 g de azúcar
  • 160 g de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta (o extracto)
  • 270 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita de levadura química (6 g)
  • 60 g de mantequilla fundida y fría
  • 150 g de cerezas

Ingredientes del bizcocho de cerezas

Cómo hacer bizcocho de cerezas

Comenzamos precalentando el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Engrasamos y forramos con papel vegetal un molde cuadrado de unos 20 x 20 cm o uno de proporciones similares.

Forramos el molde con papel vegetal

Batimos 4 huevos M con 200 g de azúcar durante unos 5 minutos, hasta que doblen el volumen.

Batimos los huevos con el azúcar blanco

Añadimos 160 g de nata para montar y 1 cucharadita de vainilla en pasta y mezclamos hasta integrarlas por completo.

Añadimos la nata y la vainilla

Tamizamos 270 g de harina de trigo con 1 cucharadita de levadura química y la integramos a la mezcla mientras batimos a velocidad baja.

Integramos la harina y la levadura

Para finalizar con el bizcocho, agregamos 60 g de mantequilla fundida y fría y la integramos en la mezcla.

Añadimos la mantequilla fundida

Vertemos la mezcla del bizcocho en el molde, alisamos la superficie y reservamos.

Vertemos la masa de bizcocho en el molde

Lavamos y deshuesamos las cerezas hasta conseguir 150 gramos.

Deshuesamos las cerezas del bizcocho

Ponemos las cerezas de forma aleatoria sobre el bizcocho y lo llevamos al horno durante 45-55 minutos, hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio.

Horneamos el bizcocho de cerezas

Retiramos el bizcocho del horno y lo dejamos reposar 10 minutos. A continuación, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla antes de consumir.

Enfriamos el bizcocho de cerezas

Resumen fácil de preparación

  1. Precalentamos el horno a 180 ºC y engrasamos y forramos el molde
  2. Batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen el volumen
  3. Añadimos la nata y la vainilla
  4. Tamizamos e integramos la harina y la levadura química
  5. Integramos la mantequilla
  6. Vertemos en el molde y alisamos
  7. Deshuesamos las cerezas
  8. Ponemos las cerezas sobre el bizcocho y lo horneamos durante 45-55 minutos
  9. Dejamos templar el bizcocho de cerezas y lo ponemos sobre una rejilla para que enfríe por completo antes de servir

El bizcocho de cerezas es un postre ideal ya que reúne muchas de la cualidades que buscamos en un bizcocho casero: ingredientes sencillos, preparación fácil, aroma irresistible y una textura jugosa que invita a repetir. En esta receta, explicamos paso a paso cómo hacerlo en casa.

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¿Por qué se llama jamón serrano? El origen de su nombre te sorprenderá

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Jamón

No hay quién se resista al jamón serrano. Este sabroso producto procedente del cerdo, gran emblema de nuestro patrimonio histórico, cultural y gastronómico desde hace siglos, alegra cualquier mesa de tapeo y es un ingrediente indispensable de nuestros bocadillos. Tan presente está en nuestra vida que es posible que nunca te hayas hecho preguntas acerca del origen de su nombre. Te lo hayas cuestionado ya o no, venimos a resolver todas tus dudas al respecto.

Del clima de la sierra al nombre del producto

Se denomina jamón serrano porque su curación —salazón, secado y maduración—, tenía lugar tradicionalmente en el frío y seco clima de las sierras montañosas. El adjetivo, como habrás podido intuir, procede directamente de la palabra «sierra». Aunque la manera tradicional y artesanal de producir el jamón es en las profundidades de las cordilleras españolas, donde se dan las condiciones exactas de temperatura y sequedad que los jamones requieren para convertirse en un producto excepcional, hoy en día la tecnología alimentaria permite replicar dicho clima en secaderos y bodegas situadas tanto en valles como en llanuras.

Loncha de jamón

Serrano no es lo mismo que ibérico

Puestos a ahondar en los entresijos del jamón serrano, aprovechamos para revelarte las diferencias entre el jamón serrano y el jamón ibérico porque no, no son lo mismo. «Serrano» se refiere al método y el clima en el que se obtiene este jamón, e «ibérico» hace alusión a la raza del animal del que procede el jamón ibérico. Más allá de que ambos productos provienen del cerdo, son muchos los aspectos en los que difieren. La raza utilizada para el jamón serrano es el cerdo blanco, de piel blanca y delicada; se trata de ejemplares que, a través de la selección genética continuada, se han vuelto muy productivos; este tipo de cerdos se cría en macrogranjas, alimentándose solo con piensos. En cuanto al jamón ibérico, proviene del cerdo ibérico, una raza autóctona española y la única autorizada para elaborar jamón ibérico; la piel de este animal es más oscura y gruesa que la del cerdo blanco y su alimentación es a base de bellotas y pastos naturales; además, están adaptados a la vida al aire libre, pues su cría es extensiva, en grandes hectáreas.

Y ya que estamos hablando del jamón y su historia, ¿sabías que antes del siglo XIV este producto era conocido como «pernil»? Este término derivaba del latín «perna», con el que se hacía alusión a la pierna. No obstante, no tuvo muy buena acogida en el país y fue quedando en un segundo plano hasta que el español, a partir del siglo XIV, adoptó y popularizó la palabra «jamón», que procedía del francés antiguo «jambon», que también significaba pierna. Curiosamente, en catalán y en valenciano al jamón se le sigue conociendo como «pernil», pues han conservado la evolución original de la raíz latina. Qué cosas, ¿eh?

Ahora que ya sabes más sobre el origen del jamón serrano, es hora de pasar a la práctica y hacer lo que más nos gusta: aprender a cortar jamón y disfrutar de él.

¿Alguna vez te has cuestionado por qué se llama jamón serrano al jamón serrano? La respuesta es sencilla y curiosa. Te la desvelamos a continuación, junto a otros datos interesantes sobre el producto.

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Espaguetis a la carbonara con champiñones

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1. Cuece los espaguetis en abundante agua hirviendo con un poco de sal durante 9 minutos o el tiempo que ponga el fabricante en el envase.

2. Corta la panceta en trocitos y cocina en una sartén sin aceite hasta que se dore y empiece a quedar crujiente. Retira a un plato.

3. En esa misma sartén saltea los champiñones en cuartos hasta que se doren. Introduce de nuevo la panceta y reserva la sartén.

4.Prepara la salsa. En un bol mezcla las yemas con el queso rallado y un poco de pimienta al gusto. Añade agua de la cocción hasta formar una cremita de queso.

5. Retira los espaguetis de la olla y llévalos a la sartén con la panceta y los champiñones. Saltea a fuego fuerte, añade la crema de queso y, fuera del fuego, remueve hasta ligar. Añade más agua de la cocción si es necesario aligerar la salsa.

Mis consejos para preparar Espaguetis carbonara con champiñones:

La pasta puedes dejarla al dente o más blandita.

Es un plato perfecto para diario. Los champiñones le dan un toque muy sabroso.

Si te gustan las recetas de pasta, te enseño a preparar esta Pasta Alfredo que es muy sabrosa y gustará a todos en casa.

enlace a los espaguetis carbonara con champiñones

La entrada Espaguetis a la carbonara con champiñones se publicó primero en Anna Recetas Fáciles.

Para 2 personas
Con pocos ingredientes y mucho sabor son estos Espaguetis carbonara con champiñones que te enseño a preparar y que te aseguro no será la última vez que los hagas. En casa nos encantan y verás qué punto más rico le da los champiñones. Si tienes que comer de táper, son también una opción perfecta. Calentar y comer. Añade agua poco a poco para que la salsa no quede demasiado espesa, pero sin pasarte. Que aproveche.
Ingredientes

200 g de espaguetis
200 g de champiñones
150 g de panceta adobada
100 g de queso pecorino rallado
4 yemas de huevo
Sal y pimienta
Aceite de oliva virgen extra

Espaguetis a la carbonara con champiñones: preparación de la receta
1. Cuece los espaguetis en abundante agua hirviendo con un poco de sal durante 9 minutos o el tiempo que ponga el fabricante en el envase.

2. Corta la panceta en trocitos y cocina en una sartén sin aceite hasta que se dore y empiece a quedar crujiente. Retira a un plato.

3. En esa misma sartén saltea los champiñones en cuartos hasta que se doren. Introduce de nuevo la panceta y reserva la sartén.

4.Prepara la salsa. En un bol mezcla las yemas con el queso rallado y un poco de pimienta al gusto. Añade agua de la cocción hasta formar una cremita de queso.

5. Retira los espaguetis de la olla y llévalos a la sartén con la panceta y los champiñones. Saltea a fuego fuerte, añade la crema de queso y, fuera del fuego, remueve hasta ligar. Añade más agua de la cocción si es necesario aligerar la salsa.

Mis consejos para preparar Espaguetis carbonara con champiñones:
La pasta puedes dejarla al dente o más blandita.
Es un plato perfecto para diario. Los champiñones le dan un toque muy sabroso.
Si te gustan las recetas de pasta, te enseño a preparar esta Pasta Alfredo que es muy sabrosa y gustará a todos en casa.

La entrada Espaguetis a la carbonara con champiñones se publicó primero en Anna Recetas Fáciles.Sin categoría

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