Ciencia y Tecnología
Una misteriosa mancha oscura se expande en Marte desde hace décadas
Marte no suele cambiar a un ritmo que podamos percibir fácilmente. En la mayoría de los casos, las transformaciones de su superficie ocurren a escalas de tiempo tan largas que resultan imperceptibles a escala humana. Por eso resulta tan desconcertante lo que está ocurriendo en Utopia Planitia: una enorme mancha oscura que se ha ido expandiendo durante al menos medio siglo por el suelo del planeta rojo, y los científicos aún debaten qué la impulsa.
Una "sombra" que avanza sobre Marte
Las imágenes hablan por sí solas. En 2024, la Cámara Estereoscópica de Alta Resolución de la sonda Mars Express, de la Agencia Espacial Europea (ESA), captó una escena que parece partir el paisaje en dos. De un lado, las arenas claras y familiares de Marte; del otro, una extensión oscura que se abre paso como si una sombra líquida se hubiera derramado sobre el terreno y siguiera avanzando lentamente.
Esa diferencia de color tiene una explicación bien conocida: se debe a la presencia de minerales máficos como el olivino y el piroxeno, formados a altas temperaturas y vinculados al pasado volcánico del planeta.
Ese pasado es, de hecho, extraordinario. Marte alberga el volcán más grande del sistema solar, el Monte Olimpo, cuya altura casi duplica la del Mauna Kea, el punto más elevado de la Tierra si se mide desde su base. La actividad volcánica del planeta, que en el pasado fue intensa, generó grandes cantidades de ceniza que hoy forman parte de su superficie.
Ceniza volcánica en movimiento: 6,5 km por año
Lo que intriga a los investigadores no es la existencia de esa ceniza, sino su movimiento. Las primeras imágenes de esta región, tomadas en 1976 por las sondas Viking, muestran un paisaje muy distinto al actual. Desde entonces, la zona oscura ha ido ampliando su extensión de forma evidente en apenas medio siglo. Según datos recogidos por Live Science, algunas zonas de su borde sur se han desplazado al menos 320 kilómetros, lo que equivale a un avance de unos 6,5 kilómetros por año.
Ese ritmo resulta inusual para Marte, donde este tipo de cambios visibles suelen desarrollarse a escalas mucho más largas. La propia ESA subraya que los cambios visibles en la superficie del planeta suelen requerir millones de años, lo que convierte este fenómeno en una auténtica rareza geológica.
El origen de ese desplazamiento sigue sin resolverse. Una de las explicaciones principales apunta al viento marciano, que desempeña un papel clave en la dinámica superficial del planeta. Es posible que esté empujando la ceniza volcánica a lo largo del terreno, redistribuyéndola poco a poco. Pero también existe otra interpretación: que esos mismos vientos estén eliminando la capa de polvo más clara que la cubría, dejando expuesto el material oscuro que ya estaba allí. Por ahora, ninguna de estas hipótesis ha podido confirmarse, y el mecanismo exacto sigue siendo un enigma.
Utopia Planitia: la llanura marciana con historia propia
La región donde ocurre este fenómeno no es un lugar cualquiera. Utopia Planitia es una vasta cuenca de unos 3.300 kilómetros de ancho en el hemisferio norte de Marte –casi el doble de la longitud del Sáhara de norte a sur– que en el pasado pudo albergar un océano. De hecho, datos del rover chino Zhurong, que exploró la llanura entre 2021 y 2023, llevaron a científicos a trazar lo que podría haber sido una antigua línea de costa. Hoy, aunque cubierta de rocas y arena, la región conserva abundante hielo bajo la superficie, lo que la convierte en una región de gran interés para estudiar la historia climática del planeta.
Y no es territorio desconocido: en 1976, el módulo Viking 2 aterrizó allí y realizó experimentos biológicos hasta su desaparición en 1980. Décadas después, el propio Zhurong detectó posibles indicios de un cambio climático regional ocurrido hace unos 400.000 años.
La zona también está surcada por grabenes, zanjas de hasta 20 kilómetros de longitud que se forman cuando la superficie se agrieta, ya sea por actividad tectónica o por la presencia de capas de sedimentos húmedos que generan puntos débiles. Estas estructuras, consideradas entre las más singulares del relieve marciano, aportan pistas sobre los procesos geológicos que moldearon la región en el pasado.
En conjunto, lo que ocurre en Utopia Planitia no encaja con la imagen de un planeta congelado en el tiempo. La mancha ha seguido expandiéndose en las últimas décadas, su mecanismo permanece sin aclararse y cada nueva imagen de Mars Express aporta nuevas pistas a un fenómeno que, por ahora, plantea más preguntas que respuestas.
