{"id":64112,"date":"2026-07-07T22:14:59","date_gmt":"2026-07-08T02:14:59","guid":{"rendered":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=64112"},"modified":"2026-07-07T22:14:59","modified_gmt":"2026-07-08T02:14:59","slug":"la-crisis-en-cuba-a-traves-de-una-familia-que-sobrevive-con-60-dolares-al-mes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=64112","title":{"rendered":"La crisis en Cuba a trav\u00e9s de una familia que sobrevive con 60 d\u00f3lares al mes"},"content":{"rendered":"<p><strong>Adri\u00e1n Silva Guerra<\/strong>\u00a0vio que la farola de la calle se encendi\u00f3 con un <a href=\"https:\/\/deultimominuto.net\/internacionales\/estados-unidos-revoco-licencia\/\">parpadeo<\/a>. Eran las 2:08 AM de un jueves.\u00a0<strong>Silva Guerra<\/strong>, electricista, r\u00e1pidamente se levant\u00f3 del portal, entr\u00f3 a la casa y dej\u00f3 la puerta entreabierta para que el aire de la madrugada llegara a su hijo de 7 a\u00f1os, quien dorm\u00eda en un colch\u00f3n de espuma.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/the-new-york-times\/2026\/06\/30\/hay-alguien-vivo-12-horas-con-medicos-venezolanos-en-la-zona-del-desastre\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a>Entr\u00f3 en su taller, se sent\u00f3 junto a una pila de televisores descompuestos que desmontaba para sacarles piezas de repuesto y empez\u00f3 a soldar. Una voluta de humo sal\u00eda de una placa de circuitos verde y cobriza en la que estaba trabajando para reparar un aparato. Hizo todo lo que pudo hasta que, dos horas m\u00e1s tarde, volvi\u00f3 a quedar sumido en la oscuridad.<\/p>\n<p>L\u00e1zaro Figueroa Tamayo, de 52 a\u00f1os, a la izquierda, y Luis Silva Aldana, el padre de Silva Guerra. Figueroa Tamayo se pasa por la casa de la familia cada ma\u00f1ana para comer.<\/p>\n<p>\u201c<strong>Soy esclavo de la corriente<\/strong>\u201d, dijo\u00a0<strong>Silva Guerra<\/strong>, de 32 a\u00f1os, ojeroso y sin haber dormido.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/the-new-york-times\/2026\/07\/04\/ucrania-intensifica-la-presion-sobre-putin-con-bombardeos-sobre-crimea\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a>Poco antes de que se fuera la luz, su madre,\u00a0<strong>Zucel Guerra Brise<\/strong>, de 52 a\u00f1os, sali\u00f3 de su casa en Santiago de Cuba, la segunda ciudad m\u00e1s grande del pa\u00eds, en su costa sureste. Gracias al peque\u00f1o destello de suministro el\u00e9ctrico, los hornos de una panader\u00eda privada pudieron hacer pan esa noche.<\/p>\n<p>Silva Aldana en la cama en la casa de la familia Silva Guerra. Trabaja como profesor de primaria <\/p>\n<p><strong>Recomendamos leer:<a href=\"https:\/\/deultimominuto.net\/internacionales\/la-inflacion-en-bolivia\/\">La inflaci\u00f3n en Bolivia llega al 4,82% en el primer semestre de 2026 tras periodo de protestas y bloqueos<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Ella hizo fila para comprar 100 panecillos y se prepar\u00f3 para recorrer las calles de la ciudad y revenderlos para que su familia tuviera dinero para comer. Pag\u00f3 7 centavos por panecillo y los vendi\u00f3 a 9 centavos cada uno.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/the-new-york-times\/2026\/07\/05\/la-invasion-a-ucrania-llego-a-la-vida-cotidiana-de-rusia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><strong>Silva Guerra<\/strong>, su madre y su padre,\u00a0<strong>Luis Silva Aldana<\/strong>, de 64 a\u00f1os, maestro de primaria, juntan a duras penas el equivalente a\u00a0<strong>menos de 60 d\u00f3lares al mes<\/strong>. Con eso tienen que mantener a su familia de cuatro generaciones, que tambi\u00e9n incluye a la esposa de Silva Guerra, Analeidis, a sus dos hijos peque\u00f1os y a Zoe, su abuela.<\/p>\n<p>Durante casi dos d\u00edas en mayo, vimos c\u00f3mo la familia se las ingeniaba en unas de las condiciones m\u00e1s dif\u00edciles que, seg\u00fan ellos, hab\u00edan vivido.<\/p>\n<p>L\u00e1zaro Figueroa Tamayo saca a Zoe Brise del ba\u00f1o. Ella no puede caminar tras una lesi\u00f3n reciente.<\/p>\n<p>Sus circunstancias son un microcosmos de las dificultades a las que se enfrenta Cuba, que est\u00e1 viviendo su\u00a0<strong>peor crisis humanitaria<\/strong>\u00a0desde que, hace casi siete d\u00e9cadas, una revoluci\u00f3n allan\u00f3 el camino a un r\u00e9gimen comunista.<\/p>\n<p>El gobierno de\u00a0<strong>Donald Trump<\/strong>\u00a0ha impuesto limitaciones a Cuba y ha exigido a sus l\u00edderes cambios pol\u00edticos y econ\u00f3micos. La represi\u00f3n del gobierno cubano y su fallido sistema econ\u00f3mico han profundizado las consecuencias de un embargo comercial estadounidense que ya se ha prolongado por d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Guerra Brise, al centro, hace fila para comprar pan en una panader\u00eda privada. Paga 7 centavos por cada panecillo y los vende a 9 centavos cada uno (Fotograf\u00edas por Lisette Poole Gonz\u00e1lez\/The New York Times)<\/p>\n<p>Desde principios del a\u00f1o, un bloqueo petrolero de facto de Estados Unidos y una oleada de nuevas sanciones, que se sumaron a las que ya hab\u00eda, han paralizado al Estado cubano y lo han dejado sin el combustible necesario para que el pa\u00eds funcione. (Cuba experiment\u00f3 un apag\u00f3n a nivel nacional el lunes).<\/p>\n<p>Estas circunstancias han hecho que Silva Guerra y su familia extendida vivan al l\u00edmite:\u00a0<strong>se ganan la vida con ingresos m\u00edseros<\/strong>, no han podido comer adecuadamente y est\u00e1n a merced de breves periodos de luz en momentos impredecibles<\/p>\n<p>Las\u00a0<strong>bodegas<\/strong>, un sistema estatal que en su d\u00eda garantizaba alimentos b\u00e1sicos a precios extremadamente bajos, empezaron a fallar porque al gobierno le falta dinero para importar comida. Ahora, pr\u00e1cticamente han desaparecido.<\/p>\n<p><strong>Hay meses en los que la familia Silva Guerra no recibe arroz, frijoles, huevos ni pollo del Estado, solo un panecillo para cada uno cada tres d\u00edas<\/strong>. El gobierno dice que se qued\u00f3 sin el combustible necesario para transportar alimentos. Los precios de la comida en los mercados han aumentado casi un 20 por ciento este a\u00f1o, seg\u00fan cifras oficiales.<\/p>\n<p>Ya que la luz el\u00e9ctrica est\u00e1 disponible apenas cuatro horas al d\u00eda, sus ingresos se han reducido: aunque trabaje lo m\u00e1s r\u00e1pido que puede por la noche, cuando suele haber corriente,\u00a0<strong>Silva Guerra<\/strong>, que antes era el principal sost\u00e9n de la familia, ahora apenas aporta algo al presupuesto familiar.La familia extra\u00f1a el chorote, una bebida espesa t\u00edpica del este de Cuba que se toma en el desayuno y se hace con harina de ma\u00edz tostada, az\u00facar y leche. En su lugar, por la ma\u00f1ana, Silva Guerra reban\u00f3 las barras de pan blanco en cuartos y mezcl\u00f3 un poco de agua con un sobre de polvo blanco para preparar una bebida con sabor a mango.<\/p>\n<p>Adri\u00e1n Silva Guerra, de 32 a\u00f1os, en su casa de Santiago. Hace un mes, la familia Silva Guerra no recibi\u00f3 arroz, frijoles, huevos ni pollo del Estado, solo un panecillo para cada uno cada tres d\u00edas.<\/p>\n<p>Eso era el desayuno. Y no solo para la familia.<\/p>\n<p>\u201c<strong>Si no desayuno aqu\u00ed, no desayuno<\/strong>\u201d, dijo\u00a0<strong>L\u00e1zaro Figueroa Tamayo<\/strong>, de 52 a\u00f1os, un viejo amigo de la familia que antes cortaba ca\u00f1a de az\u00facar, pero ahora es cocinero en un hospital.<\/p>\n<p>En la mesa tambi\u00e9n estaban otro amigo de la familia,\u00a0<strong>Rolando Gal\u00e1n Labrada<\/strong>, de 59 a\u00f1os, y su hija de 6, adem\u00e1s del hijo de 7 a\u00f1os de un vecino que viene cada ma\u00f1ana a comer.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, Silva Guerra acompa\u00f1\u00f3 a sus hijos \u2014Alejandro, de 6 a\u00f1os, y Anna Jeline, de 4\u2014 para subir las lomas empinadas hasta la escuela. Cuenta la leyenda que su barrio,\u00a0<strong>Chicharrones<\/strong>, debe su nombre a los vendedores ambulantes que, en la \u00e9poca colonial espa\u00f1ola, vend\u00edan chicharrones a la gente que iba a ver a los trovadores.<\/p>\n<p>A finales de la d\u00e9cada de 1950, los residentes de aqu\u00ed \u2014entre ellos el bisabuelo de Silva Guerra\u2014 ayudaron a los rebeldes de\u00a0<strong>Fidel Castro<\/strong>\u00a0a librar una guerra de guerrillas urbana, y los escond\u00edan de la polic\u00eda controlada por un dictador aliado con Estados Unidos.<\/p>\n<p>Zucel Guerra Brise, de 52 a\u00f1os, se prepara para salir a vender pan.<\/p>\n<p>En esta comunidad tan unida, parece que todo el mundo se conoce. Las puertas dan directamente a la calle. Los vendedores se sientan en banquitos y ofrecen detergente, caf\u00e9 y chambelonas. La gente lleva cubos con agua de las casas que tienen agua a las que no tienen, ya sea por escasez o por tuber\u00edas rotas.<\/p>\n<p><strong>La mayor parte de la comida que se consume aqu\u00ed ahora viene del sector privado<\/strong>. Con el dinero que env\u00eda la di\u00e1spora cubana desde Florida y Espa\u00f1a se compra pollo, arroz y frijoles<\/p>\n<p>Se dice que el barrio de Chicharrones, donde vive la familia Silva Guerra, recibi\u00f3 su nombre de los vendedores que, en la \u00e9poca colonial espa\u00f1ola, vend\u00edan chicharrones a la gente que escuchaba a los trovadores.<\/p>\n<p>El gobierno mexicano, que dej\u00f3 de enviar petr\u00f3leo a Cuba despu\u00e9s de que el gobierno de Trump amenazara con imponer aranceles a los pa\u00edses que siguieran suministrando combustible, est\u00e1 enviando paquetes de arroz, bolsas de ch\u00edcharos partidos y botellas de aceite vegetal a ni\u00f1os menores de 4 a\u00f1os y a los adultos mayores de 65.<\/p>\n<p>La gente del barrio que tiene la suerte de tener suficiente para comer comparte lo que le sobra \u2014una pata de pollo, unos gramos de arroz, una taza de az\u00facar\u2014 con quienes lo est\u00e1n pasando peor, sobre todo las familias con ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Estos\u00a0<strong>gestos humildes de generosidad<\/strong>, multiplicados y combinados con los programas estatales de alimentaci\u00f3n dirigidos a los grupos vulnerables, \u201c<strong>es lo que mantiene viva a la gente<\/strong>\u201d, dijo\u00a0<strong>Walter Mondelo<\/strong>, profesor de derecho en la Universidad de Oriente \u2014la principal universidad de Santiago\u2014, quien sufre las mismas penurias que muchos otros cubanos.<\/p>\n<p>Los analistas dicen que el modelo socialista de Cuba, aunque coartaba las libertades individuales, impulsaba a la gente a cuidarse unos a otros, a trav\u00e9s de una ideolog\u00eda igualitaria y movilizaciones masivas que redujeron el analfabetismo, vacunaron a la poblaci\u00f3n y enviaron m\u00e9dicos al extranjero.<\/p>\n<p>Mondelo dijo que, a pesar de los fracasos de la Revoluci\u00f3n cubana, le ense\u00f1\u00f3 a la gente a compartir y a ayudarse, y, afirm\u00f3, parte de eso continuaba:\u00a0<strong>quienes menos tienen son quienes apoyan m\u00e1s a los otros<\/strong>.<\/p>\n<p>Esta solidaridad a pie de calle persiste porque funciona:\u00a0<strong>la gente da por altruismo, pero tambi\u00e9n sabiendo que quiz\u00e1 necesite algo en el futuro<\/strong>.<\/p>\n<p>Silva Guerra dijo que estas pr\u00e1cticas son una forma de convivir. \u00c9l, por ejemplo, arregla gratis las herramientas de trabajo de algunos de sus vecinos.<\/p>\n<p><strong>Figueroa Tamayo<\/strong>, el vecino de la familia, tiene una relaci\u00f3n muy cari\u00f1osa con\u00a0<strong>Zoe Brise<\/strong>, de 73 a\u00f1os, la abuela de Silva Guerra, que ha estado postrada en cama y con escayola desde que se fractur\u00f3 la cadera tras una ca\u00edda.<\/p>\n<p>\u00c9l la levanta de la cama \u2014que est\u00e1 en la cocina, ya que no hay sitio en ning\u00fan otro lugar de la casa\u2014 y la lleva al ba\u00f1o y al sal\u00f3n para que pueda estar acompa\u00f1ada. Brise dijo entre risas que Figueroa Tamayo la trata as\u00ed porque quiere casarse con ella.<\/p>\n<p>Cuando las luces volvieron a encenderse a la 1:23 PM de esa tarde, todos los que estaban en la casa se emocionaron. M\u00e1s all\u00e1 de la puerta principal,\u00a0<strong>la calle se qued\u00f3 vac\u00eda mientras la gente se apresuraba a entrar para lavar la ropa y cargar sus dispositivos<\/strong>.Silva Guerra trabaja en el taller que tiene en casa para arreglar un reproductor de DVD a sus vecinos mientras esperan. Aprovecha al m\u00e1ximo cuando hay luz para hacer todo lo que puede. <\/p>\n<p>\u201c<strong>\u00a1Corriente!<\/strong>\u201d, grit\u00f3\u00a0<strong>Zucel Guerra Brise<\/strong>, la madre de Silva Guerra. Enchuf\u00f3 una placa el\u00e9ctrica que su hijo hab\u00eda improvisado con un taburete de madera, una l\u00e1mina de zinc y la bobina de una vieja olla arrocera, y empez\u00f3 a hervir pollo.<\/p>\n<p>Desde los altavoces del taller de Silva Guerra sonaba salsa. En cuesti\u00f3n de minutos, llegaron dos mujeres con un reproductor de DVD que no funcionaba.<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3 por primera vez ese d\u00eda, y dijo que cuando volv\u00eda la luz, pod\u00eda poner en pr\u00e1ctica sus habilidade<\/p>\n<p>Pero no dur\u00f3 mucho.\u00a0<strong>Cincuenta y siete minutos despu\u00e9s, la m\u00fasica se apag\u00f3<\/strong>. No tuvo tiempo suficiente para arreglar el reproductor de DVD y fue otro d\u00eda en el que Silva Guerra no gan\u00f3 nada.<\/p>\n<p>Silva Guerra dijo que la falta de corriente lo atormentaba y que lo pon\u00eda a pensar en qu\u00e9 pod\u00eda vender para comprar un paquete de pasta.<\/p>\n<p>Dijo que ha empezado a tener migra\u00f1as por el estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Sin transporte p\u00fablico ni dinero para salir y teniendo que asegurarse de que haya alguien en casa cuando vuelva la luz, el mundo de la gente se ha reducido. Los d\u00edas son mon\u00f3tonos y predecibles.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, los hijos de Silva Guerra se quedaron en casa sin ir a la escuela. La familia no ten\u00eda dinero para prepararles comida. Silva Guerra dijo que no ten\u00eda nada que darles.<\/p>\n<p>Por la tarde, estaba arreglando un televisor. Justo cuando quitaba la carcasa de pl\u00e1stico, se volvi\u00f3 a ir la luz.<\/p>\n<p>Luis Silva Aldana, de 64 a\u00f1os, padre de Silva Guerra, enciende el fuego para preparar caf\u00e9 antes de ir a trabajar, en su casa de Santiago.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n puedes leer: <a href=\"https:\/\/deultimominuto.net\/internacionales\/venezuela-se-centra-en-el-desescombro-y-en-recuperar-cuerpos-tras-partida-de-rescatistas\/\">Venezuela se centra en el desescombro y en recuperar cuerpos tras partida de rescatistas<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Sin dinero para la comida, le pidi\u00f3 prestados 80 centavos a un vecino para comprar unos gramos de arroz y un cubito de pur\u00e9 de tomate.<\/p>\n<p>De vuelta en casa, \u00e9l y Figueroa Tamayo empezaron a desmontar la cama plegable de madera que le hab\u00eda dado el Estado y en la que dorm\u00eda su hija de 3 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Mientras separaba las tablas de la cama, dijo que sus opciones eran esperar a que volviera la luz o improvisar.<\/p>\n<p>Ni siquiera durante el llamado \u201c<strong>periodo especial<\/strong>\u201d de la d\u00e9cada de 1990, cuando colaps\u00f3 la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica \u2014el mayor benefactor de Cuba\u2014 y el pa\u00eds se sumi\u00f3 en la miseria, la familia tuvo que improvisar para cocinar.<\/p>\n<p>Ahora s\u00ed que ten\u00edan que hacerlo.<\/p>\n<p><strong>Analeidis Silva Guerra<\/strong>\u00a0puso una rejilla de su refrigerador <a href=\"https:\/\/deultimominuto.net\/estilo\/efemerides\/rubirosa-60-anos-muerte-playboy\/\">descompuesto<\/a> sobre dos bloques en su peque\u00f1o patio trasero, mont\u00f3 las tablitas de madera de la cama entre los bloques y arriba coloc\u00f3 una cacerola llena de holl\u00edn con agua, arroz y pur\u00e9 de tomate.<\/p>\n<p>\u200bAdri\u00e1n Silva Guerra\u00a0vio que la farola de la calle se encendi\u00f3 con un parpadeo. Eran las 2:08 AM de un jueves.\u00a0Silva Guerra, electricista, r\u00e1pidamente se levant\u00f3 del portal, entr\u00f3 a la casa y dej\u00f3 la puerta entreabierta para que el aire de la madrugada llegara a su hijo de 7 a\u00f1os, quien dorm\u00eda en un\u00a0\u00a0Internacionales, Adri\u00e1n Silva Guerra, Silva Guerra\u00a0\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adri\u00e1n Silva Guerra\u00a0vio que la farola de la calle se encendi\u00f3 con un parpadeo. 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