{"id":60688,"date":"2026-07-02T18:02:22","date_gmt":"2026-07-02T22:02:22","guid":{"rendered":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=60688"},"modified":"2026-07-02T18:02:22","modified_gmt":"2026-07-02T22:02:22","slug":"recorrido-por-los-milagros-y-la-muerte-de-un-pueblo-extenuado-hemos-visto-sus-fotos-y-zapatos-pero-vamos-a-conseguir-sus-cuerpos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=60688","title":{"rendered":"Recorrido por los milagros y la muerte de un pueblo extenuado: \"Hemos visto sus fotos y zapatos, pero vamos a conseguir sus cuerpos\""},"content":{"rendered":"<p>F\u00e9retros y cuerpos tapados con mantas conforman el escenario de la cat\u00e1strofe que arropa al pueblo venezolano tras la tragedia\u00a0Leer\u00a0F\u00e9retros y cuerpos tapados con mantas conforman el escenario de la cat\u00e1strofe que arropa al pueblo venezolano tras la tragedia\u00a0Leer\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">\"El sue\u00f1o se deshizo para siempre. \u00a1Para siempre! \u00a1Dios m\u00edo!\". El poema de<strong> Federico Garc\u00eda Lorca <\/strong>emerge entre los escombros del edificio Club Caribe, zona cero de la tragedia del D\u00eda de San Juan. El libro est\u00e1 abierto de par en par, tan estrujado como las enormes paredes de dos edificios de 14 y 7 pisos. El primer verso de las Obras Completas del autor granadino ha sobrevivido a duras penas, como si quisiera dejar constancia que<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/06\/29\/6a423f54fdddff3f088b45a7.html\"> La Guaria<\/a> fue un sue\u00f1o para sus habitantes y para los caraque\u00f1os, por algo era su playa favorita. Hasta que la furia de la naturaleza, tan hermosa hasta entonces, lo pulveriz\u00f3. <\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"361\" height=\"270\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"Restos entre los escombros.\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/07\/02\/17830171224726.jpg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Restos del libro Obras Completas, del autor Federico Garc\u00eda Lorca, emergen entre los escombros.D. Lozano<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">\"Somos nueve de la familia, vinimos el primer d\u00eda desde Caracas. Carla (47 a\u00f1os) y sus ni\u00f1as Bianca (10) y Ver\u00f3nica (14) est\u00e1n ah\u00ed debajo, uno de los rescatistas internacionales vio uno de sus cuerpos.<strong> Estamos con lo que ves, picos y palas y sabemos que ellas no est\u00e1n vivas. Hemos visto sus fotos, sus zapatos y lo sabemos. Pero tenemos algo claro: vamos a conseguir sus cuerpos\",<\/strong> explica a EL MUNDO <strong>Abraham Rojas.<\/strong><\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">El chico, sus hermanos y toda la familia tiene una misi\u00f3n y la van a cumplir. Han luchado con fortaleza, pero tambi\u00e9n sienten el desespero, dos de los muchos sentimientos que estos d\u00edas inundan a los venezolanos, un pueblo que durante mucho tiempo se sinti\u00f3 bendecido por los dioses, con la riqueza que brotaba de sus suelos, ya fuera petr\u00f3leo, oro o cualquier otro mineral. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">\"Son milagros, pero pasan\", atestigu\u00f3 ayer<strong> Daniel Acevedo<\/strong>, colombiano de Boyac\u00e1, quien particip\u00f3 en el rescate del<strong> ni\u00f1o Mois\u00e9s<\/strong>, que tanto ha conmovido a su pa\u00eds. El chiquillo s\u00f3lo ten\u00eda un rasgu\u00f1o, pero a su lado permanec\u00edan los cuerpos de su madre y sus hermanitas. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Daniel pertenece a los USAR Col1, los rescatistas del pa\u00eds vecino que pese a saber que ya se ha sobrepasado con creces la frontera de las 100 horas que marcan la vida y la muerte en este tipo de tragedias no cede a la realidad. Por eso se niegan a seguir las \u00f3rdenes de una autoridad venezolana, que les quiere dirigir a zona de derrumbes sin esperanza. Los colombianos van equipados con la \u00faltima tecnolog\u00eda. \u00bfY los venezolanos?, pregunta el reportero.<strong> \"Picos y palas, nada m\u00e1s\"<\/strong>, contesta Acevedo. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Uno de los \u00faltimos milagros tambi\u00e9n tiene nombre: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/07\/02\/6a45f86621efa0c23d8b457c.html\"><strong>Hern\u00e1n Gil.<\/strong><\/a> Los rescatistas de la <strong>Cruz Roja de Costa Rica<\/strong> le han extra\u00eddo de una monta\u00f1a de escombros tras 114 horas de lucha sin cuartel. Estaba atrapado en el Centro Comercial Galer\u00eda, en Playa Grande. <\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"956\" height=\"549\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"Los equipos de rescate trasnportan a Hern\u00e1n, el portero atrapado bajo 140 toneladas de escombros.\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/07\/02\/17830171413065.jpg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Los equipos de rescate trasnportan a Hern\u00e1n, el portero atrapado bajo 140 toneladas de escombros.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\"><strong>\"\u00bfCu\u00e1l es la diferencia de esta tragedia? \u00a1La magnitud!\"<\/strong>, responde sin titubear el brigada espa\u00f1ol <strong>Alberto Vazquez<\/strong>, de la Unidad Militar de Emergencias (UME), apesadumbrado ante un escenario que parece m\u00e1s cercano a una guerra sin escr\u00fapulos. Pese a que todos ellos saben que est\u00e1n jugando m\u00e1s all\u00e1 de la pr\u00f3rroga, \"siempre est\u00e1 la esperanza, siempre. Hemos sacado a Antonio y a Adelaida\", a\u00f1ade. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">El brigada <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/espana\/2026\/07\/01\/6a44aea1e9cf4a530a8b459e.html\">sevillano <\/a><strong>Fran P\u00e9rez<\/strong>, sus seis hombres y el pastor belga malinois <strong>Krampus <\/strong>permanec\u00edan ayer en la zona de Caribe esperando una se\u00f1al para lanzarse a salvar vidas, pese a que el edificio en el que est\u00e1n trabajando hay riesgo evidente. Est\u00e1n orgullosos, incluso cuentan con una sonrisa c\u00f3mo fue el rescate de Adelaida (61). <strong>\"Tem\u00eda que le rob\u00e1ramos la planta (el\u00e9ctrica), pero poco a poco la tranquilizamos\",<\/strong> recuerda P\u00e9rez. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Los rescatistas espa\u00f1oles descansan algunas horas al d\u00eda en el campo de b\u00e9isbol, convertido en cuartel general. Y siempre cuentan con la presencia de un soldado o un guardia nacional, rifle en mano, una constante por toda la zona del desastre. Estas fuerzas chavistas parecieran m\u00e1s preocupadas en vigilar qui\u00e9n sabe qu\u00e9 que en ayudar a sus \"hermanos\" venezolanos, mientras <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/06\/27\/6a3fb320e9cf4a69538b45ba.html\">miles de voluntarios se reparten los trabajos. <\/a><\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">La <strong>morgue<\/strong> improvisada en la entrada del puerto de La Guaira tambi\u00e9n cuenta con un despliegue armado, como si los muertos fueran a rebelarse. Los familiares esperan en sillas que les toque el turno para reconocer a sus seres queridos, uno de los puntos finales de este recorrido por el milagro y la muerte. Aqu\u00ed est\u00e1 <strong>Jos\u00e9 Fuente<\/strong>, que viv\u00eda en Maiquet\u00eda, pero que ha visto como los terremotos salvajes se tragaban la vida de sus familiares, incluido <strong>Carlos Eduardo<\/strong>, que ya es un h\u00e9roe para todos ellos tras salvar a su mujer y a sus hijas. El hombre qued\u00f3 atrapado y muri\u00f3, pero su gente no iba a permitir que quedar\u00e1 enterrado de esa forma. <\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"755\" height=\"423\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"Un grupo de la Unidad Militar de Emergencias en la Guaira.\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/07\/02\/17830170758789.jpg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Un grupo de la Unidad Militar de Emergencias en la Guaira.D. Lozano<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\"><strong>\"Lo desenterramos con nuestras manos, nadie ayud\u00f3.<\/strong> Lo sacamos de debajo de los escombros y lo entregamos aqu\u00ed. Ya lo hemos identificado y ahora esperamos que nos entreguen el cuerpo para enterrarlo, pero el gobierno no ayuda nada. Ellos son muchos, pero son malos\", atestigua bajando su voz. Todos ellos viv\u00edan en una de las Misiones Vivienda, el famoso plan de vivienda protegida que <strong>Hugo Ch\u00e1vez<\/strong> puso en marcha y quiso convertir en uno de los grandes emblemas de la revoluci\u00f3n bolivariana. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Si el legado del comandante supremo se va a medir en el futuro con esta iniciativa, este ha quedado tan hecho a\u00f1icos como su Misi\u00f3n populista favorita. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">La familia Fuente est\u00e1 buscando un \"hueco\" para darle sepultura, \"pero con la situaci\u00f3n no hay quien venda ni preste. Queremos enterrarle en el cementerio de La Guaira o en Carayapa. Pese a todo le vamos a dar la sepultura que merece\", sentencia <strong>Jos\u00e9 Fuente<\/strong>, que ha guardado en su tel\u00e9fono m\u00f3vil las im\u00e1genes de la morgue improvisada, cuando las autoridades han preferido preservarlas tapando las verjas con lonas semioscuras. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\"><strong>F\u00e9retros y cuerpos tapados con mantas, por cientos, conforman otro escenario de la tragedia. <\/strong>All\u00ed trabajan a destajo los forenses, tambi\u00e9n con las u\u00f1as, como los voluntarios venezolanos. La gran tragedia de La Guaira pasar\u00e1 a la historia como la cat\u00e1strofe en la que los venezolanos trabajaron como pudieron para rescatar a los suyos, tan parecido a lo vivido en <strong>Hait\u00ed <\/strong>en 2010, cuando perdieron la vida 320.000 personas en Puerto Pr\u00edncipe, una ciudad donde no hab\u00eda grandes edificios como aqu\u00ed. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Una de las grandes controversias venezolanas gira en torno hoy a estas edificaciones levantadas por el chavismo para su pueblo. Estamos en Mare Abajo 2, en Catia La Mar, otro de los urbanismos construidos por el gobierno bolivariano para v\u00edctimas de cat\u00e1strofes y gente con hogares en malas condiciones.<strong> \"Se mov\u00eda para adelante y para detr\u00e1s hasta que al final se hundi\u00f3. Horrible, espantoso. A una vecina se le cay\u00f3 la pared encima, otro vecino se quem\u00f3. Yo no vuelvo a dormir en mi casa, siento cada d\u00eda que pasa que las paredes se abren m\u00e1s\"<\/strong>, describe a EL MUNDO Laura Cede\u00f1o, que acampa de espaldas a la playa y frente al urbanismo, que parece un enorme fantasma agrietado. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">La primera confesi\u00f3n de Cede\u00f1o no deja dudas: <strong>\"No quiero seguir en La Guaira, me quiero ir. Ya son tres tragedias seguidas\"<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">La mujer viv\u00eda con sus hijos reci\u00e9n nacidos en Las Tunitas, a unos kil\u00f3metros, cuando la formidable monta\u00f1a del \u00c1vila, que separa la costa de Caracas, se vino abaja convertida en un tsunami de piedras y barro. <strong>\"Una roca destruy\u00f3 mi casa entera, pero nosotros ya no est\u00e1bamos dentro. Nos rescataron. Entonces nos dieron en otro sector de Catia La Mar, en Surle, pero meses despu\u00e9s, en el 2000, la vaguada tambi\u00e9n nos dej\u00f3 sin hogar. Y luego nos trasladaron aqu\u00ed. Ya est\u00e1 bien\"<\/strong>, rememora la mujer ante la atenta mirada de sus vecinos. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Son <strong>Rafael Mestre <\/strong>(16) y <strong>Luis Sim\u00f3n<\/strong> (20) quienes reconstruyen su tienda de campa\u00f1a, de la que solo quedan dos palos. La tormenta el\u00e9ctrica del jueves, que dibuj\u00f3 un rojo intenso en los cielos caraque\u00f1os, se llev\u00f3 por delante la carpa de los chavales. Como si La Guaira estuviera tan enfurecida que quisiera dejar claro que a todos ellos les toca buscar un nuevo hogar. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">\"La palabra maldita es fea, pero estamos junto al mar y es claro para nosotros que la naturaleza reclama su territorio. No queremos seguir aqu\u00ed, no queremos volver a los refugios, ya hemos estado all\u00ed y es muy duro, por eso estamos aqu\u00ed acampadas\", resume una de las mujeres que ejerce el liderazgo comunal dentro de Mare Abajo 2. Por causas evidentes, prefieren mantenerse en el anonimato. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\"><strong>\"Han pasado ocho d\u00edas y s\u00f3lo han venido una vez para ver los destrozos de nuestros edificios.<\/strong> Tampoco lo ha hecho el gobernador. Sabemos que no somos prioridad, que en otros lados est\u00e1n peor. Toda ayuda internacional es poca (\u00a1Gracias, transmiten al reportero!), los voluntarios nos han tra\u00eddo sopa, medicinas. La gente del pueblo\", concluyen las \"jefas\" del sector. <\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Las \u00f3rdenes son muy claras en este urbanismo en torno a la seguridad y a los saqueos producidos en otras partes: \"Aqu\u00ed el pueblo se cuida, nos cuidamos entre todos\". <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>F\u00e9retros y cuerpos tapados con mantas conforman el escenario de la cat\u00e1strofe que arropa al pueblo venezolano tras la tragedia\u00a0Leer\u00a0F\u00e9retros y cuerpos tapados con mantas conforman el escenario de la cat\u00e1strofe que arropa al pueblo venezolano tras la tragedia\u00a0Leer\u00a0\u00a0\u00a0 \"El sue\u00f1o se deshizo para siempre. \u00a1Para siempre! \u00a1Dios m\u00edo!\". 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