{"id":59736,"date":"2026-07-01T06:32:00","date_gmt":"2026-07-01T10:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=59736"},"modified":"2026-07-01T06:32:00","modified_gmt":"2026-07-01T10:32:00","slug":"pregunta-equivocada-tras-un-feminicidio-por-que-ella-no-se-fue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=59736","title":{"rendered":"Pregunta equivocada tras un feminicidio: \"\u00bfPor qu\u00e9 ella no se fue?\""},"content":{"rendered":"<p>Cada vez que ocurre un <strong>feminicidio<\/strong>, la <strong>pregunta<\/strong> aparece casi de inmediato.<\/p>\n<p><em>\"\u00bfY por qu\u00e9 ella <strong>no se fue?<\/strong>\"<\/em><\/p>\n<p>La leemos en los <strong>comentarios<\/strong> de las noticias, en las conversaciones familiares, en las <strong>redes sociales<\/strong> y hasta en espacios donde se supone que estamos intentando comprender lo ocurrido. Parece una <strong>pregunta<\/strong> l\u00f3gica. Incluso parece una <strong>pregunta<\/strong> justa.<\/p>\n<p>Pero me pregunto si realmente estamos mirando en la direcci\u00f3n correcta. Porque detr\u00e1s de esa interrogante suele esconderse una idea peligrosa: asumir que una persona que vive <strong>violencia<\/strong> tiene la misma <strong>capacidad de decidir<\/strong>, la misma <strong>libertad<\/strong> y los mismos <strong>recursos emocionales<\/strong> que alguien que no la vive.<\/p>\n<p>Y la <strong>realidad<\/strong> es mucho m\u00e1s <strong>compleja<\/strong>.<\/p>\n<p>Cuando una noticia de este tipo llega a la luz p\u00fablica, r\u00e1pidamente aparecen frases conocidas: <em>\"<strong>ella volvi\u00f3<\/strong>\"<\/em>, <em>\"<strong>ella lo perdon\u00f3<\/strong>\"<\/em>, <em>\"<strong>ella ya sab\u00eda c\u00f3mo \u00e9l era<\/strong>\"<\/em>. Como si la historia diera inicio el d\u00eda en que ocurri\u00f3 la tragedia y no mucho antes.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las <strong>relaciones violentas<\/strong> no inician con <strong>golpes<\/strong>. Si as\u00ed fuera, probablemente muchas terminar\u00edan antes de empezar.<\/p>\n<p>La <strong>violencia<\/strong> suele llegar disfrazada de algo mucho m\u00e1s dif\u00edcil de identificar. A veces se presenta como <strong>protecci\u00f3n excesiva<\/strong>. Otras veces como <strong>celos<\/strong> que se confunden con amor. Como llamadas constantes para saber d\u00f3nde est\u00e1s. Como cr\u00edticas disfrazadas de consejos. Como un <strong>aislamiento lento<\/strong> y progresivo de familiares, amistades y espacios propios.<\/p>\n<h2>El impacto psicol\u00f3gico de la violencia<\/h2>\n<p>Lo peligroso de este proceso es que ocurre <strong>poco a poco<\/strong>. Tan <strong>poco a poco<\/strong> que, cuando la v\u00edctima intenta comprender lo que est\u00e1 pasando, muchas veces ya ha perdido parte de la <strong>confianza<\/strong> en s\u00ed misma, de su <strong>autonom\u00eda<\/strong> y de su capacidad para reconocer el riesgo.<\/p>\n<p>Desde la <strong>psicolog\u00eda<\/strong> sabemos que la <strong>violencia sostenida<\/strong> no afecta \u00fanicamente la seguridad f\u00edsica. Tambi\u00e9n transforma la manera en que una persona piensa, siente y toma decisiones. El <strong>miedo<\/strong> constante genera un estado de alerta permanente. <\/p>\n<p>La ansiedad ocupa espacios que antes estaban destinados a la reflexi\u00f3n. La culpa comienza a aparecer incluso cuando no existe responsabilidad alguna. Y <strong>la autoestima, golpeada <\/strong>una y otra vez, termina debilitando la capacidad de actuar.<\/p>\n<p>Por eso <strong>quedarse<\/strong> no siempre es una <strong>decisi\u00f3n libre<\/strong>. A veces se permanece por <strong>miedo<\/strong>. <strong>Miedo<\/strong> a las amenazas. <strong>Miedo<\/strong> a las represalias. <strong>Miedo<\/strong> a que el agresor cumpla aquello que ha prometido hacer si la relaci\u00f3n termina.<\/p>\n<p>Otras veces existen <strong>hijos<\/strong> de por medio, <strong>dependencia econ\u00f3mica<\/strong> o una <strong>red de apoyo<\/strong> pr\u00e1cticamente inexistente porque el aislamiento hizo su trabajo durante a\u00f1os.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n existe algo profundamente humano: la <strong>esperanza<\/strong>. La <strong>esperanza<\/strong> de que las cosas <strong>cambien<\/strong>, de volver a encontrar a la persona de la que un d\u00eda se enamoraron. La <strong>esperanza<\/strong> de que el pr\u00f3ximo episodio sea realmente el \u00faltimo.<\/p>\n<h2>Cuando el miedo condiciona las decisiones<\/h2>\n<p>Quiz\u00e1 por eso una de las cosas m\u00e1s dif\u00edciles de comprender desde afuera es que el momento de la <strong>separaci\u00f3n<\/strong> suele ser uno de los m\u00e1s peligrosos. Cuando el agresor siente que pierde el control, la <strong>violencia<\/strong> puede intensificarse. <strong>Irse<\/strong> no siempre representa seguridad inmediata; en muchos casos representa un riesgo mayor.<\/p>\n<figure class=\"my-12 component infografia\">\n<div class=\"expand-img-placeholder\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/resources.diariolibre.com\/images\/expand.svg\" alt=\"Expandir imagen\" width=\"20\" height=\"20\"><span class=\"rutaimagenoriginal-placeholder\">https:\/\/resources.diariolibre.com\/images\/2026\/07\/01\/shutterstock2288195655-8e30c17b.jpg<\/span><\/div>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/resources.diariolibre.com\/images\/2026\/07\/01\/shutterstock2288195655-8e30c17b.jpg\" width=\"auto\" height=\"350\" alt=\"Infograf\u00eda\" class=\"mx-auto\"><\/figure>\n<p>Por eso tantas v\u00edctimas intentan <strong>salir varias veces<\/strong> antes de lograr romper definitivamente el v\u00ednculo. No porque sean d\u00e9biles, ni porque les guste sufrir. No porque carezcan de car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Sino porque llevan a\u00f1os enfrentando un proceso de <strong>manipulaci\u00f3n<\/strong>, <strong>coerci\u00f3n<\/strong> y <strong>desgaste emocional<\/strong> que rara vez se ve desde afuera.<\/p>\n<p>Y es precisamente ah\u00ed donde deber\u00edamos <strong>detenernos<\/strong> como <strong>sociedad<\/strong>.<\/p>\n<p>Porque mientras seguimos preguntando <strong>por qu\u00e9 ella no se fue<\/strong>, pocas veces preguntamos <strong>por qu\u00e9 \u00e9l crey\u00f3<\/strong> que ten\u00eda derecho a controlar, amenazar o destruir.<\/p>\n<p>Seguimos examinando las <strong>decisiones de la v\u00edctima<\/strong> con una lupa implacable mientras normalizamos se\u00f1ales de <strong>violencia<\/strong> que aparecen mucho antes de la tragedia.<\/p>\n<p>Tal vez la <strong>pregunta<\/strong> correcta nunca fue <strong>por qu\u00e9 se qued\u00f3<\/strong>.<\/p>\n<p>Tal vez la <strong>pregunta<\/strong> correcta es por qu\u00e9 seguimos <strong>educando a las mujeres<\/strong> para sobrevivir a la <strong>violencia<\/strong> en lugar de <strong>educar a los hombres<\/strong> para no ejercerla.<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 seguimos juzgando a quien tuvo <strong>miedo<\/strong> en lugar de <strong>cuestionar a quien provoc\u00f3<\/strong> ese <strong>miedo<\/strong>.<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 seguimos buscando explicaciones en la <strong>conducta de la v\u00edctima<\/strong> mientras ignoramos las m\u00faltiples formas en que la <strong>violencia<\/strong> se instala, crece y se fortalece frente a nuestros ojos.<\/p>\n<p>Porque la <strong>realidad<\/strong> es que <strong>nadie sabe<\/strong> c\u00f3mo reaccionar\u00e1 ante una situaci\u00f3n de <strong>violencia sostenida<\/strong> hasta que la vive.<\/p>\n<p>Y si queremos prevenir m\u00e1s tragedias, necesitamos aprender a reconocer las se\u00f1ales antes de que sea demasiado tarde. Pero, sobre todo, necesitamos <strong>desarrollar<\/strong> algo que a veces parece m\u00e1s escaso que la informaci\u00f3n: <strong>empat\u00eda<\/strong>.<\/p>\n<p>Porque para muchas mujeres, <strong>irse<\/strong> nunca fue tan <strong>simple<\/strong> como parece desde afuera.<\/p>\n<p>Deja que tu <strong>mente <\/strong>hable<strong> en voz alta.<\/strong><\/p>\n<div class=\"read-more mb-7\">    <span class=\"block mb-2\">Leer m\u00e1s<\/span>    <\/p>\n<ul class=\"glosa\">\n<li>\n<h3><a href=\"https:\/\/www.diariolibre.com\/revista\/columnistas\/2026\/04\/27\/la-teoria-de-las-ventanas-rotas\/3515591?utm_source=relacionadas&amp;utm_medium=nota&amp;utm_campaign=relacionadas\" title=\"Las ventanas rotas\">Las ventanas rotas<\/a><\/h3>\n<\/li>\n<li>\n<h3><a href=\"https:\/\/www.diariolibre.com\/revista\/columnistas\/2026\/03\/16\/un-pais-unido-por-el-clasico-mundial-de-beisbol\/3471147?utm_source=relacionadas&amp;utm_medium=nota&amp;utm_campaign=relacionadas\" title=\"Sobre el b\u00e9isbol, un pa\u00eds unido y las batallas personales\">Sobre el b\u00e9isbol, un pa\u00eds unido y las batallas personales<\/a><\/h3>\n<\/li>\n<li>\n<h3><a href=\"https:\/\/www.diariolibre.com\/revista\/columnistas\/2026\/03\/01\/punto-de-quiebre-alguna-vez-te-rompiste-de-verdad\/3453503?utm_source=relacionadas&amp;utm_medium=nota&amp;utm_campaign=relacionadas\" title=\"\u00bfAlguna vez te rompiste de verdad?\">\u00bfAlguna vez te rompiste de verdad?<\/a><\/h3>\n<\/li>\n<li>\n<h3><a href=\"https:\/\/www.diariolibre.com\/revista\/columnistas\/2026\/02\/13\/el-estres-de-enamorarse\/3436514?utm_source=relacionadas&amp;utm_medium=nota&amp;utm_campaign=relacionadas\" title=\"Sobre el estr\u00e9s del amor\">Sobre el estr\u00e9s del amor<\/a><\/h3>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<p><\/p>\n<p>\u200bCada vez que ocurre un feminicidio, la pregunta aparece casi de inmediato.\"\u00bfY por qu\u00e9 ella no se fue?\"La leemos en los comentarios de las noticias, en las conversaciones familiares, en las redes sociales y hasta en espacios donde se supone que estamos intentando comprender lo ocurrido. Parece una pregunta l\u00f3gica. Incluso parece una pregunta justa.Pero me pregunto si realmente estamos mirando en la direcci\u00f3n correcta. Porque detr\u00e1s de esa interrogante suele esconderse una idea peligrosa: asumir que una persona que vive violencia tiene la misma capacidad de decidir, la misma libertad y los mismos recursos emocionales que alguien que no la vive.Y la realidad es mucho m\u00e1s compleja.Cuando una noticia de este tipo llega a la luz p\u00fablica, r\u00e1pidamente aparecen frases conocidas: \"ella volvi\u00f3\", \"ella lo perdon\u00f3\", \"ella ya sab\u00eda c\u00f3mo \u00e9l era\". Como si la historia diera inicio el d\u00eda en que ocurri\u00f3 la tragedia y no mucho antes.La mayor\u00eda de las relaciones violentas no inician con golpes. Si as\u00ed fuera, probablemente muchas terminar\u00edan antes de empezar.La violencia suele llegar disfrazada de algo mucho m\u00e1s dif\u00edcil de identificar. A veces se presenta como protecci\u00f3n excesiva. Otras veces como celos que se confunden con amor. Como llamadas constantes para saber d\u00f3nde est\u00e1s. Como cr\u00edticas disfrazadas de consejos. Como un aislamiento lento y progresivo de familiares, amistades y espacios propios.El impacto psicol\u00f3gico de la violenciaLo peligroso de este proceso es que ocurre poco a poco. Tan poco a poco que, cuando la v\u00edctima intenta comprender lo que est\u00e1 pasando, muchas veces ya ha perdido parte de la confianza en s\u00ed misma, de su autonom\u00eda y de su capacidad para reconocer el riesgo.Desde la psicolog\u00eda sabemos que la violencia sostenida no afecta \u00fanicamente la seguridad f\u00edsica. Tambi\u00e9n transforma la manera en que una persona piensa, siente y toma decisiones. El miedo constante genera un estado de alerta permanente. La ansiedad ocupa espacios que antes estaban destinados a la reflexi\u00f3n. La culpa comienza a aparecer incluso cuando no existe responsabilidad alguna. Y la autoestima, golpeada una y otra vez, termina debilitando la capacidad de actuar.Por eso quedarse no siempre es una decisi\u00f3n libre. A veces se permanece por miedo. Miedo a las amenazas. Miedo a las represalias. Miedo a que el agresor cumpla aquello que ha prometido hacer si la relaci\u00f3n termina.Otras veces existen hijos de por medio, dependencia econ\u00f3mica o una red de apoyo pr\u00e1cticamente inexistente porque el aislamiento hizo su trabajo durante a\u00f1os.Y tambi\u00e9n existe algo profundamente humano: la esperanza. La esperanza de que las cosas cambien, de volver a encontrar a la persona de la que un d\u00eda se enamoraron. La esperanza de que el pr\u00f3ximo episodio sea realmente el \u00faltimo.Cuando el miedo condiciona las decisionesQuiz\u00e1 por eso una de las cosas m\u00e1s dif\u00edciles de comprender desde afuera es que el momento de la separaci\u00f3n suele ser uno de los m\u00e1s peligrosos. Cuando el agresor siente que pierde el control, la violencia puede intensificarse. Irse no siempre representa seguridad inmediata; en muchos casos representa un riesgo mayor.https:\/\/resources.diariolibre.com\/images\/2026\/07\/01\/shutterstock2288195655-8e30c17b.jpgPor eso tantas v\u00edctimas intentan salir varias veces antes de lograr romper definitivamente el v\u00ednculo. No porque sean d\u00e9biles, ni porque les guste sufrir. No porque carezcan de car\u00e1cter.Sino porque llevan a\u00f1os enfrentando un proceso de manipulaci\u00f3n, coerci\u00f3n y desgaste emocional que rara vez se ve desde afuera.Y es precisamente ah\u00ed donde deber\u00edamos detenernos como sociedad.Porque mientras seguimos preguntando por qu\u00e9 ella no se fue, pocas veces preguntamos por qu\u00e9 \u00e9l crey\u00f3 que ten\u00eda derecho a controlar, amenazar o destruir.Seguimos examinando las decisiones de la v\u00edctima con una lupa implacable mientras normalizamos se\u00f1ales de violencia que aparecen mucho antes de la tragedia.Tal vez la pregunta correcta nunca fue por qu\u00e9 se qued\u00f3.Tal vez la pregunta correcta es por qu\u00e9 seguimos educando a las mujeres para sobrevivir a la violencia en lugar de educar a los hombres para no ejercerla.Por qu\u00e9 seguimos juzgando a quien tuvo miedo en lugar de cuestionar a quien provoc\u00f3 ese miedo.Por qu\u00e9 seguimos buscando explicaciones en la conducta de la v\u00edctima mientras ignoramos las m\u00faltiples formas en que la violencia se instala, crece y se fortalece frente a nuestros ojos.Porque la realidad es que nadie sabe c\u00f3mo reaccionar\u00e1 ante una situaci\u00f3n de violencia sostenida hasta que la vive.Y si queremos prevenir m\u00e1s tragedias, necesitamos aprender a reconocer las se\u00f1ales antes de que sea demasiado tarde. Pero, sobre todo, necesitamos desarrollar algo que a veces parece m\u00e1s escaso que la informaci\u00f3n: empat\u00eda.Porque para muchas mujeres, irse nunca fue tan simple como parece desde afuera.Deja que tu mente hable en voz alta.    Leer m\u00e1s                            Las ventanas rotas                            Sobre el b\u00e9isbol, un pa\u00eds unido y las batallas personales                            \u00bfAlguna vez te rompiste de verdad?                            Sobre el estr\u00e9s del amor\u00a0\u00a0Revista, columnistas, Linandra Javier, Santo Domingo, Violencia de g\u00e9nero, Feminicidio, preguntas\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez que ocurre un feminicidio, la pregunta aparece casi de inmediato. \"\u00bfY por qu\u00e9 ella no se fue?\" La leemos en los comentarios de las noticias, en las conversaciones familiares, en las redes sociales y hasta en espacios donde se supone que estamos intentando comprender lo ocurrido. Parece una pregunta l\u00f3gica. Incluso parece una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":59737,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"amp_status":"","footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-59736","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59736","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=59736"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59736\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/59737"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=59736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=59736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=59736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}