{"id":53978,"date":"2026-06-22T18:29:50","date_gmt":"2026-06-22T22:29:50","guid":{"rendered":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=53978"},"modified":"2026-06-22T18:29:50","modified_gmt":"2026-06-22T22:29:50","slug":"carlos-iii-el-miembro-23-del-gabinete-starmer-la-gran-sintonia-entre-el-rey-y-el-primer-ministro-laborista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=53978","title":{"rendered":"Carlos III, 'el miembro 23 del Gabinete Starmer': la gran sinton\u00eda entre el rey y el primer ministro laborista"},"content":{"rendered":"<p>El premier se ha apoyado especialmente en el monarca para misiones tan delicadas como mantener la relaci\u00f3n especial con los EEUU de Trump\u00a0Leer\u00a0El premier se ha apoyado especialmente en el monarca para misiones tan delicadas como mantener la relaci\u00f3n especial con los EEUU de Trump\u00a0Leer\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Probablemente no gustara demasiado en Buckingham que al historiador y reconocido experto en la Monarqu\u00eda brit\u00e1nica Ed Owens se le ocurriera describir a <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/03\/28\/69c66709e9cf4a9a648b45ac.html\" target=\"_blank\">Carlos III <\/a>como <strong>\"el miembro 23 del Gabinete Starmer\"<\/strong>, toda vez que con ello parec\u00eda cuestionarse la escrupulosa neutralidad apartidista en la que ha de moverse siempre el titular de la Corona. Pero la gracieta describe mejor que nada la<strong> estrech\u00edsima simbiosis que ha caracterizado la relaci\u00f3n entre el rey y el ya primer ministro saliente<\/strong><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/06\/22\/6a38e9be21efa063458b4588.html\" target=\"_blank\">Keir Starmer<\/a> en el tiempo que ha durado su mandato. Si la qu\u00edmica personal entre los dos ha sido evidente, m\u00e1s significativa a\u00fan ha resultado la conveniencia estrat\u00e9gica mutua que han desplegado desde que el laborista recibi\u00f3 del jefe de los Windsor el 5 de julio de 2024 el encargo de formar Gobierno. As\u00ed las cosas, al soberano debi\u00f3 de entristecerle ayer que el inquilino de Downing Street le comunicara, como es preceptivo, su <strong>decisi\u00f3n de dimitir <\/strong>poco antes de anunciarlo a la naci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Aunque Starmer se caracteriz\u00f3 en su juventud por ser un reconocido abogado y activista de izquierdas, que profesaba un fuerte republicanismo y <strong>reivindicaba la abolici\u00f3n de la Monarqu\u00eda,<\/strong> su llegada al poder ya hizo presagiar una buena sinton\u00eda entre el l\u00edder laborista y el sucesor de <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2022\/09\/08\/631a0102fdddffdf188b457e.html\" target=\"_blank\">Isabel II<\/a>. Y se ha cumplido con creces.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Starmer se convirti\u00f3 en el<strong> tercer primer ministro del reinado de Carlos III<\/strong>. No le dio tiempo casi ni de conocer a la conservadora<strong> Liz Truss<\/strong>, la <i>mandataria de los 45 d\u00edas<\/i>, aunque en el escaso tiempo que cohabitaron el entonces reci\u00e9n llegado al trono sufri\u00f3 un fuerte desaire cuando ella le prohibi\u00f3 que acudiera a la Cumbre del Clima de Egipto, dando a entender que como jefe de Estado ten\u00eda que dejar de entrometerse en asuntos como \u00e9ste que se hab\u00edan convertido en su bandera como pr\u00edncipe de Gales. Poco debi\u00f3 de importarle al rey perder de vista tan pronto a la inepta pol\u00edtica. <strong>Rishi Sunak<\/strong>, su sustituto, mostr\u00f3 mucha m\u00e1s deferencia por la Monarqu\u00eda. Pero, aunque inicialmente pareci\u00f3 encajar muy bien con los aires del nuevo reinado lo de tener en Downing Street a un premier de origen indio y que profesaba el hindu\u00edsmo, en l\u00ednea con la <strong>multiculturalidad<\/strong> que tanto defiende el soberano, la falta de empat\u00eda de Sunak y su nula pericia para afrontar los esc\u00e1ndalos que acumulaban los <i>tories <\/i>en medio del creciente descontento social por la crisis econ\u00f3mica, llevaron al monarca a marcar convenientes distancias con \u00e9l, sin contar que el final del mandato se vio inevitablemente marcado por la <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2024\/02\/05\/65c12433fc6c8316528b45a1.html\" target=\"_blank\">detecci\u00f3n del c\u00e1ncer al rey<\/a>.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Starmer lleg\u00f3 al poder como un vendaval de aire fresco, aupado en una <strong>mayor\u00eda absolut\u00edsima<\/strong> que auguraba una era de profundo cambio -enseguida frustrado-. Pero, en lo que concern\u00eda a Palacio, el laborista llegaba para empezar convertido en todo un converso mon\u00e1rquico, que hab\u00eda sido aclamado por los suyos en un c\u00f3nclave dominado por los sones del himno nacional y con los l\u00edderes laboristas entonando a pleno pulm\u00f3n el <i>Dios salve al rey<\/i>, para horror del descabezado <strong>Jeremy Corbyn<\/strong>. Y, sobre todo, Starmer, pese a ser un pol\u00edtico de izquierdas, ten\u00eda much\u00edsimos m\u00e1s puntos en com\u00fan con Carlos III que sus predecesores de derechas. Y es que era un secreto a voces que <strong>el monarca coincid\u00eda con la nueva agenda laborista en no pocas cuestiones<\/strong>: pol\u00edtica medioambiental -una de las grandes preocupaciones del rey, en las que no encontraba suficiente apoyo por parte de los tories-, vivienda, relaci\u00f3n del Reino Unido con la Uni\u00f3n Europea o inmigraci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">De ah\u00ed que enseguida se forjara una s\u00f3lida cooperaci\u00f3n entre Buckingham y Downing Street, alimentada adem\u00e1s por el <i>feeling<\/i> personal de los dos dirigentes. Al primer ministro le conmovi\u00f3 especialmente el pundonor y el <strong>sentido del deber<\/strong> que mostr\u00f3 el soberano, quien se empe\u00f1\u00f3 en retomar con plenitud la agenda institucional menos de tres meses despu\u00e9s de que comenzara el tratamiento de su enfermedad, en contra de la recomendaci\u00f3n de los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Pero, casi m\u00e1s importante, la convulsa geopol\u00edtica ha marcado fuertemente el mandato de Starmer -ni que decir tiene que sobre todo por la <strong>vuelta de Trump a la Casa Blanca<\/strong>&#8211; y tambi\u00e9n la relaci\u00f3n entre el Ejecutivo y la Corona, apoy\u00e1ndose el primero en la familia real para que le ayudara en las complejas relaciones internacionales como hac\u00eda mucho tiempo que no se ve\u00eda en el Reino Unido. Para todos los gobiernos brit\u00e1nicos, sin excepci\u00f3n, la <strong>extraordinaria diplomacia blanda de los Windsor<\/strong> ha sido siempre uno de sus m\u00e1s potentes arsenales en el \u00e1mbito exterior. Pero con Starmer en el poder a Carlos III le ha tocado hacer filigranas diplom\u00e1ticas de tanto calado como echarse a los hombros la <strong>preservaci\u00f3n de la relaci\u00f3n especial entre el Reino Unido y Estados Unidos<\/strong>. No dud\u00f3 el laborista en pedir a la Corona que extendiera el a\u00f1o pasado la invitaci\u00f3n a Trump para que realizara una in\u00e9dita visita de Estado a Londres -a pesar de que ya hab\u00eda hecho otra, con Isabel II como anfitriona- que romp\u00eda la tradici\u00f3n de Buckingham. De hecho, jam\u00e1s se hab\u00eda visto una escena como la de febrero del a\u00f1o pasado de Starmer en el Despacho Oval entregando la carta de invitaci\u00f3n real a un infantil Trump m\u00e1s hinchado que un pavo real. Y tampoco dud\u00f3 el laborista en recurrir de nuevo a los buenos oficios del rey y enviarle el pasado mayo a Washington para que mediara ante<strong> la peor crisis bilateral del \u00faltimo medio siglo<\/strong>, a pesar de que la visita de los monarcas a EEUU estaba rodeada de trampas, supon\u00eda un desaf\u00edo muy complicado para la Corona y contaba con el rechazo mayoritario de los ciudadanos brit\u00e1nicos por coincidir con la guerra de Ir\u00e1n y los mayores insultos de Trump al Reino Unido. A la postre, todo hay que decirlo, la visita fue un brillante \u00e9xito para Carlos III, que dio algo de ox\u00edgeno a Downing Street.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Cuando en la ca\u00edda en desgracia de Starmer ya s\u00f3lo cab\u00eda contar los d\u00edas para su defenestraci\u00f3n, el primer ministro s\u00ed abus\u00f3 de sus poderes en una jugada que puso en uno de esos aprietos a la Monarqu\u00eda tan mal vistos en el sistema brit\u00e1nico. Ocurri\u00f3 el mes pasado; Starmer fij\u00f3 la <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/05\/13\/6a047187fc6c83e4028b45c0.html\" target=\"_blank\">apertura del Parlamento y el solemne Discurso del Rey<\/a> para una fecha con la que, en vano, intent\u00f3 ganar tiempo en medio del cruce de navajas entre los laboristas para cobrarse su cabeza. Eso incomod\u00f3 profundamente en Buckingham. Aunque seguramente el flem\u00e1tico Carlos III optar\u00eda por intercambiar mejores recuerdos en el inicio de su despedida ayer a su tercer primer ministro, a la espera ya del cuarto, <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/06\/22\/6a38fe2ee4d4d8434a8b457b.html\" target=\"_blank\">Andy Burnham<\/a>, apodado por cierto <i>el rey del norte<\/i>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El premier se ha apoyado especialmente en el monarca para misiones tan delicadas como mantener la relaci\u00f3n especial con los EEUU de Trump\u00a0Leer\u00a0El premier se ha apoyado especialmente en el monarca para misiones tan delicadas como mantener la relaci\u00f3n especial con los EEUU de Trump\u00a0Leer\u00a0\u00a0\u00a0 Probablemente no gustara demasiado en Buckingham que al historiador y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":53979,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"amp_status":"","footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-53978","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=53978"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53978\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/53979"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=53978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=53978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=53978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}