{"id":51315,"date":"2026-06-18T09:21:30","date_gmt":"2026-06-18T13:21:30","guid":{"rendered":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=51315"},"modified":"2026-06-18T09:21:30","modified_gmt":"2026-06-18T13:21:30","slug":"del-desierto-al-atlas-un-recorrido-por-la-colorida-marruecos-a-los-mandos-del-ebro-s900","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=51315","title":{"rendered":"Del desierto al Atlas: un recorrido por la colorida Marruecos a los mandos del Ebro s900"},"content":{"rendered":"<p><b>Marruecos <\/b>tiene una extra\u00f1a capacidad para cambiar de paisaje sin avisar. Basta dejar atr\u00e1s el tr\u00e1fico ca\u00f3tico de <b>Marrakech <\/b>para que la ciudad desaparezca entre olivares, pueblos de adobe y carreteras que empiezan a ganar altura con una naturalidad sorprendente. Unas horas despu\u00e9s, el <b>Atlas <\/b>ocupa todo el horizonte. M\u00e1s tarde llegan <b>las kasbahs, los oasis, los palmerales <\/b>y, finalmente, <b>el desierto<\/b>. Todo sucede en apenas unos cientos de kil\u00f3metros, como si alguien hubiera decidido concentrar varios pa\u00edses distintos en un solo territorio. Precisamente por eso se convierte en un escenario perfecto para poner a prueba un coche pensado para viajar.<\/p>\n<p>\u00a0M\u00e1s de 1.000 kil\u00f3metros en tres d\u00edas, cambiando el desierto del S\u00e1hara por los 3.000 metros del Atlas. El buque insignia de la firma espa\u00f1ola consigue que el tiempo se detenga en este roadtrip por nuestro exuberante vecino del sur.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph ue-c-article--first-letter-highlighted\"><strong>Marruecos <\/strong>tiene una extra\u00f1a capacidad para cambiar de paisaje sin avisar. Basta dejar atr\u00e1s el tr\u00e1fico ca\u00f3tico de <strong>Marrakech <\/strong>para que la ciudad desaparezca entre olivares, pueblos de adobe y carreteras que empiezan a ganar altura con una naturalidad sorprendente. Unas horas despu\u00e9s, el <strong>Atlas <\/strong>ocupa todo el horizonte. M\u00e1s tarde llegan <strong>las kasbahs, los oasis, los palmerales <\/strong>y, finalmente, <strong>el desierto<\/strong>. Todo sucede en apenas unos cientos de kil\u00f3metros, como si alguien hubiera decidido concentrar varios pa\u00edses distintos en un solo territorio. Precisamente por eso se convierte en un escenario perfecto para poner a prueba un coche pensado para viajar.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Porque nuestro compa\u00f1ero durante los <strong>m\u00e1s de 1.000 kil\u00f3metros<\/strong> ha sido el <strong>Ebro s900 PHEV<\/strong>, el nuevo buque insignia de la firma espa\u00f1ola que ya descubrimos hace casi nueve meses en China y que acaba de iniciar su andadura comercial en nuestro pa\u00eds con un \u00e9xito notable. Por record\u00e1rtelo, hablamos de un SUV de <strong>4,81 metros<\/strong>, un interior bien cuidado, <strong>siete plazas, 428 CV, tracci\u00f3n total <\/strong>y una autonom\u00eda combinada superior a los <strong>mil kil\u00f3metros <\/strong>sobre el papel. Pero los n\u00fameros tienen poco valor cuando la ruta atraviesa puertos de monta\u00f1a, pistas pedregosas, carreteras secundarias que parecen dibujadas sobre la roca y largas rectas donde el horizonte se confunde con la arena.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e4737d060.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">El viaje comienza en <strong>Marrakech<\/strong>, aunque la ciudad apenas es un aperitivo. Tras una noche en <strong>Casa Abracadabra<\/strong>, un peque\u00f1o oasis de calma situado a las afueras, nuestro convoy puso rumbo al sur. Los primeros kil\u00f3metros sirven para abandonar el bullicio de la medina mientras las monta\u00f1as empiezan a dibujarse poco a poco delante del parabrisas. No hay mejor manera de conocer un coche que dejar que pasen las horas.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">La carretera del <strong>Tizi N&#8217;Tichka<\/strong> sigue siendo una de esas rutas que justifican por s\u00ed solas un viaje a Marruecos. Durante siglos fue el principal paso utilizado por las caravanas que <strong>un\u00edan Marrakech con el sur <\/strong>del pa\u00eds y todav\u00eda conserva ese aire de frontera entre dos mundos. A un lado quedan las <strong>llanuras<\/strong>; al otro empiezan los <strong>paisajes \u00e1ridos <\/strong>que anuncian la proximidad del S\u00e1hara.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e4b362050.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Las curvas se suceden sin descanso mientras la carretera asciende hasta superar los <strong>2.200 metros de altitud<\/strong>. No es un puerto especialmente r\u00e1pido ni invita a una conducci\u00f3n deportiva, m\u00e1s a\u00fan cuando en cualquier lugar oculto de la cuneta se puede hallar un control de velocidad. Ello impide que podamos hacer uso de todo el potencial del coche, que sale a la palestra al activar el <strong>modo Sport<\/strong>. Todo lo contrario. El paisaje obliga a levantar el pie del acelerador y mirar continuamente hacia el exterior, donde las peque\u00f1as <strong>aldeas de barro<\/strong> parecen suspendidas sobre la monta\u00f1a.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">En un recorrido as\u00ed es f\u00e1cil apreciar uno de los puntos fuertes del s900. M\u00e1s all\u00e1 de su potencia, sorprende la <strong>serenidad<\/strong> con la que afronta el viaje. La <strong>suspensi\u00f3n <\/strong>absorbe con solvencia los cambios de firme y el <strong>aislamiento del habit\u00e1culo <\/strong>consigue que el ruido del viento y del tr\u00e1fico quede en un segundo plano. Despu\u00e9s de varias horas al volante, la sensaci\u00f3n es la de haber recorrido muchos menos kil\u00f3metros de los que realmente marca el navegador.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e4dd46f3c.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">La parada para el caf\u00e9 en el puerto sirve tambi\u00e9n para observar una de las im\u00e1genes m\u00e1s caracter\u00edsticas del <strong>Atlas<\/strong>: <strong>vendedores improvisados, puestos de artesan\u00eda y miradores <\/strong>desde los que la carretera desaparece entre monta\u00f1as rojizas. Es uno de esos lugares donde resulta imposible no detenerse unos minutos e incluso reflexionar sobre el estilo de vida tan atropellado en el que estamos.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">La ruta contin\u00faa hacia <strong>Telouet<\/strong>, una kasbah menos conocida que otras joyas del sur marroqu\u00ed, pero con un enorme valor hist\u00f3rico. Sus muros de adobe recuerdan el poder que durante d\u00e9cadas ejerci\u00f3 la <strong>familia Glaoui <\/strong>sobre estas monta\u00f1as, controlando precisamente el paso que acabamos de atravesar.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e4f10fa4e.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Poco despu\u00e9s aparece uno de los escenarios m\u00e1s reconocibles del pa\u00eds: <strong>Ait Ben Haddou<\/strong>. Declarado <strong>Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO<\/strong>, este ksar ha servido como escenario para pel\u00edculas como <strong>Gladiator, Lawrence de Arabia <\/strong>o series como <strong>Juego de Tronos<\/strong>. Caminar por sus calles de tierra tiene algo de viaje en el tiempo. No hay coches, apenas turistas a esas horas y el silencio solo se rompe por el viento que baja desde las colinas.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Resulta curioso comprobar c\u00f3mo un SUV de casi cinco metros de longitud, concebido para una movilidad familiar, encuentra precisamente en este tipo de recorridos su mejor argumento. El <strong>sistema h\u00edbrido<\/strong> alterna con total naturalidad el funcionamiento el\u00e9ctrico y t\u00e9rmico mientras la carretera cambia constantemente de desnivel y firme, dejando la sensaci\u00f3n de que <strong>siempre hay una reserva de potencia <\/strong>disponible sin necesidad de buscarla.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e51d999e2.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">La jornada termina muchos kil\u00f3metros m\u00e1s al sur, en <strong>Mhamid<\/strong>, cuando el asfalto empieza a convivir con la arena, la misma que hace acto de presencia en forma de tormenta vespertina y que nos vuelve a poner de manifiesto el entorno salvaje en el que nos encontramos, al tiempo que nos avisa de que estamos ante las puertas del desierto. El sol cae lentamente sobre las palmeras mientras el convoy llega a un <strong>Sbai Palace <\/strong>completamente a oscuras por las condiciones climatol\u00f3gicas, circunstancia que no evita que su regente, Mohamed, alias <strong>\u2018Ali\u2019<\/strong>, nos recibe con un extra de hospitalidad. Ma\u00f1ana la carretera volver\u00e1 a cambiar por completo, porque Marruecos tiene esa costumbre de reinventarse cada cien kil\u00f3metros.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Segundo d\u00eda de ruta. Con las s\u00e1banas pegadas por culpa de la torrera nocturna, pero con las energ\u00edas recuperadas gracias al copioso desayuno, la carretera que sale de <strong>Mhamid <\/strong>parece dibujada con regla sobre una inmensa planicie de tierra y piedra. Durante algunos kil\u00f3metros todav\u00eda aparecen palmerales, peque\u00f1as huertas y casas construidas con adobe, pero poco a poco todo va desapareciendo hasta dejar espacio a un <strong>paisaje casi mineral<\/strong> donde el horizonte adquiere un protagonismo absoluto. La sensaci\u00f3n no es la de conducir por un lugar vac\u00edo, sino la de atravesar un territorio en el que la naturaleza ha decidido prescindir de cualquier elemento superfluo.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e78c4118d.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Es precisamente ah\u00ed donde uno empieza a entender Marruecos. No como un destino de grandes monumentos o ciudades hist\u00f3ricas, sino como una <strong>sucesi\u00f3n de paisajes capaces de cambiar por completo <\/strong>en apenas unos kil\u00f3metros. La misma jornada puede comenzar entre <strong>monta\u00f1as<\/strong>, continuar por un <strong>valle cubierto de palmeras<\/strong> y terminar frente a un <strong>mar de dunas<\/strong> donde el silencio solo se rompe cuando sopla el viento.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Antes de llegar a <strong>Erg Lihoudi<\/strong> hacemos una parada en <strong>Oulad Driss<\/strong>, un antiguo ksar que conserva intacta esa arquitectura de barro que durante siglos permiti\u00f3 sobrevivir a temperaturas extremas. Sus callejuelas estrechas apenas dejan pasar la luz y las fachadas muestran el desgaste natural de un material que parece confundirse con la propia tierra sobre la que se levanta el pueblo.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e7e5515af.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">No hay apenas visitantes y los vecinos se aglomeran en silencio ante sus puertas, preparando con cautela y respeto los corderos que sacrificaron la noche anterior para la gran fiesta nocturna que les espera este d\u00eda, pues nuestro roadtrip ha coincidido con el <strong>Eid al-Adha<\/strong>, <strong>la fiesta m\u00e1s importante de la cultura musulmana tras el Ramad\u00e1n<\/strong>, en una rutina que parece ajena al paso del tiempo.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Algo parecido sucede en <strong>Tamegroute<\/strong>. La localidad es conocida por una <strong>cer\u00e1mica verde<\/strong> que se ha convertido en una de las im\u00e1genes m\u00e1s reconocibles del sur de Marruecos, pero basta alejarse unos metros de los talleres para descubrir un <strong>entramado de pasadizos, patios y peque\u00f1as plazas<\/strong> donde la vida transcurre con una calma que resulta dif\u00edcil encontrar al otro lado del Estrecho. Aunque los hornos est\u00e1n apagados a causa de la fiesta, se sigue percibiendo el calor saliente de las chimeneas, mientras uno de los artesanos saca una pieza descartada del suelo (perfectamente \u00fatil para un servidor) y nos cuenta c\u00f3mo es el proceso. Nadie parece tener prisa.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e812c98b8.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">La ruta contin\u00faa, ahora s\u00ed, hacia el <strong>desierto <\/strong>y el paisaje vuelve a transformarse. Tras un par de decenas de kil\u00f3metros de pistas, las <strong>dunas <\/strong>van apareciendo poco a poco, mezcl\u00e1ndose con una pista compactada que serpentea entre peque\u00f1os arbustos y extensiones de arena dorada. Es un terreno m\u00e1s que suficiente no solo para comprobar c\u00f3mo responde el <strong>Ebro s900 PHEV<\/strong> fuera del asfalto, gracias entre otros a los modos <strong>off-road y Sand (arena)<\/strong>, sino para descubrir que incluso con los neum\u00e1ticos de serie, unos <strong>Michelin e-Pimacy<\/strong> montados sobre llanta de 20\u201d, el confort sigue saliendo a la palestra.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">La electr\u00f3nica gestiona el trabajo de ambos motores con una <strong>discreci\u00f3n absoluta<\/strong> mientras la suspensi\u00f3n filtra las irregularidades del terreno y mantiene un <strong>nivel de confort<\/strong> que sorprende en un veh\u00edculo de estas dimensiones. Llegamos a las dunas y aunque los Ebro las miran desde la barrera, este no es su momento, es el nuestro. Tras el pertinente trabajo fotogr\u00e1fico, uno siente <strong>la calma de la arena<\/strong>, el picor del sol y la imperante necesidad de escalar un gigante mont\u00edculo de arena con el objetivo, quiz\u00e1, de reconectar con uno mismo.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e82f1bc1a.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Los <strong>pies se hunden<\/strong>, la arena se mete en las zapatillas (error m\u00edo no hab\u00e9rmelas quitado) y a medida que uno avanza, el silencio se vuelve m\u00e1s sepulcral. En la cima, <strong>la vista se pierde entre la inmensidad<\/strong> de la nada, logrando la conexi\u00f3n que buscaba. Respiraci\u00f3n, emoci\u00f3n y la sensaci\u00f3n de sentirse precisamente como <strong>uno de los granos de arena que hay bajo mis pies<\/strong> en un entorno sobredimensionado.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">De ah\u00ed volvemos a la carretera, rumbo al almuerzo en la <strong>Kasbah Sirocco<\/strong>, en <strong>Zagora<\/strong>, donde un chapuz\u00f3n revitalizante nos permite recuperar las energ\u00edas que los rayos del sol se han llevado en pleno desierto. Tras unos cuantos cientos de kil\u00f3metros m\u00e1s en los que la fatiga no hace acto de presencia gracias a la <strong>ventilaci\u00f3n y a los modos de masaje<\/strong> de los asientos (elementos que en otros circunstancias solo servir\u00edan para ensalzar el m\u00e1rketing del coche pero que aqu\u00ed se vuelven indispensables), la jornada termina en <strong>Boumalne Dades<\/strong> en el hotel Xaluca Dades.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"&amp;nbsp;\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e84712b1f.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">La ma\u00f1ana siguiente devuelve el asfalto, pero tambi\u00e9n confirma una de las mayores virtudes de Marruecos: su capacidad para reinventarse continuamente. El <strong>valle del Draa<\/strong> queda atr\u00e1s y la carretera empieza a ascender hacia el <strong>Jbel Saghro<\/strong>. La arena desaparece para dejar paso a un paisaje de <strong>roca volc\u00e1nica<\/strong> donde los colores cambian a cada curva y peque\u00f1as aldeas de piedra aparecen colgadas sobre las laderas.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">A medida que aumenta la altitud tambi\u00e9n cambia la conducci\u00f3n. Las largas rectas del desierto se sustituyen por una <strong>sucesi\u00f3n constante de curvas y cambios de rasante<\/strong> que obligan a mantener un ritmo pausado, tanto es as\u00ed que para cubrir 3,9 kil\u00f3metros el navegador nos marca nada menos que <strong>39 minutos<\/strong>.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"D\u00eda3_Ebro_-16\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e875ba6d0.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Sin embargo, el s900 responde con una suavidad que invita m\u00e1s a <strong>contemplar el paisaje<\/strong> que a buscar prestaciones. Los <strong>428 CV<\/strong> siempre est\u00e1n disponibles, pero resulta dif\u00edcil encontrar un escenario menos apropiado para utilizarlos. La carretera pide otra cosa: bajar la ventanilla, detenerse en cualquier mirador improvisado y observar c\u00f3mo el <strong>Atlas ocupa todo el horizonte<\/strong>.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Cuando alcanzamos el valle de <strong>Ait Bou Ghamez<\/strong>, a casi <strong>3.000 metros<\/strong> de altitud, cuesta creer que apenas unas horas antes est\u00e1bamos caminando sobre la arena del desierto. En el denominado <strong>valle feliz del Atlas<\/strong>, los cultivos vuelven a aparecer junto al r\u00edo, las monta\u00f1as conservan peque\u00f1as manchas de nieve en las cumbres y los pueblos recuperan una arquitectura completamente distinta, adaptada a un <strong>clima mucho m\u00e1s duro<\/strong> durante el invierno. Cuesta imaginar un escenario mejor para terminar un recorrido de m\u00e1s de mil kil\u00f3metros.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"D\u00eda3_Ebro_-48\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e88c13b83.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">La vuelta a la ciudad devuelve el tr\u00e1fico, las motocicletas, los taxis y el ruido constante que desapareci\u00f3 durante los \u00faltimos d\u00edas. La plaza <strong>Jemaa el Fna<\/strong> vuelve a estar llena de m\u00fasicos, puestos de comida, vendedores y turistas que se mezclan bajo una luz completamente distinta a la del desierto.<\/p>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">Mientras caminamos por la medina resulta inevitable pensar en todo lo recorrido desde que dejamos este mismo lugar apenas tres d\u00edas antes. <strong>Monta\u00f1as, kasbahs, pistas, oasis, carreteras secundarias, dunas y puertos<\/strong> de casi tres mil metros de altitud.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1980\" height=\"1320\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"D\u00eda3_Ebro_-46\" src=\"https:\/\/objetos-xlk.estaticos-marca.com\/uploads\/2026\/06\/18\/6a33e8b3098c6.jpeg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Ebro.<\/figcaption><\/figure>\n<p data-mrf-recirculation=\"Links P\u00e1rrafos\" class=\"ue-c-article__paragraph paragraph\">M\u00e1s que una prueba de producto, el <strong>Grand Tour de Marruecos<\/strong> a los mandos de los <strong>Ebro s900<\/strong> ha servido para recordar algo que a menudo olvidamos: que los mejores coches no son necesariamente los que aceleran m\u00e1s r\u00e1pido o los que anuncian m\u00e1s tecnolog\u00eda, sino aquellos que consiguen que <strong>el viaje forme parte del destino<\/strong>. Y pocas rutas permiten comprobarlo mejor que un Marruecos que cambia de paisaje cada cien kil\u00f3metros mientras un viejo nombre de la automoci\u00f3n espa\u00f1ola inicia una nueva etapa mirando, precisamente, hacia el horizonte.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u200b\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u200b\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marruecos tiene una extra\u00f1a capacidad para cambiar de paisaje sin avisar. Basta dejar atr\u00e1s el tr\u00e1fico ca\u00f3tico de Marrakech para que la ciudad desaparezca entre olivares, pueblos de adobe y carreteras que empiezan a ganar altura con una naturalidad sorprendente. Unas horas despu\u00e9s, el Atlas ocupa todo el horizonte. M\u00e1s tarde llegan las kasbahs, los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":51316,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"amp_status":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-51315","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo-motor"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/51315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=51315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/51315\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/51316"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=51315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=51315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=51315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}