{"id":31233,"date":"2026-05-14T07:31:54","date_gmt":"2026-05-14T11:31:54","guid":{"rendered":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=31233"},"modified":"2026-05-14T07:31:54","modified_gmt":"2026-05-14T11:31:54","slug":"trump-invita-a-xi-a-estados-unidos-el-24-de-septiembre-debemos-ser-socios-no-rivales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ermdigital.com\/?p=31233","title":{"rendered":"Trump invita a Xi a Estados Unidos el 24 de septiembre: \"Debemos ser socios, no rivales\""},"content":{"rendered":"<p>Los mandatarios coinciden en que Teher\u00e1n \"nunca deber\u00e1 tener armas nucleares\" y defienden la necesidad de garantizar la reapertura plena del Estrecho de Ormuz\u00a0Leer\u00a0Los mandatarios coinciden en que Teher\u00e1n \"nunca deber\u00e1 tener armas nucleares\" y defienden la necesidad de garantizar la reapertura plena del Estrecho de Ormuz\u00a0Leer\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Bajo una espesa neblina de humedad pequinesa y con la inmensa Plaza de Tiananmen blindada, <strong>Donald Trump<\/strong> fue recibido con toda la liturgia ceremonial con la que China trata de impresionar a sus invitados. Frente a la monumental fachada de columnas ocres del Gran Sal\u00f3n del Pueblo, el edificio donde el Partido Comunista celebra sus grandes congresos y recibe a los jefes de Estado extranjeros, una alfombra roja recorr\u00eda la explanada hasta las escalinatas de la Puerta Este, donde <strong>Xi Jinping<\/strong> aguardaba inm\u00f3vil.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">La limusina presidencial estadounidense, conocida como <i>La Bestia<\/i>, se detuvo lentamente frente al cord\u00f3n de soldados del Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n. Trump descendi\u00f3 del veh\u00edculo ajust\u00e1ndose la chaqueta azul marino y avanz\u00f3 hacia Xi entre el estruendo de una salva de 21 ca\u00f1onazos que retumb\u00f3 sobre el coraz\u00f3n pol\u00edtico de Pek\u00edn. Ambos l\u00edderes estrecharon la mano durante varios segundos, sosteniendo la sonrisa r\u00edgida de las grandes ocasiones mientras las banderas de Estados Unidos y China ondeaban a ambos lados de la entrada principal.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Pero tras la escenograf\u00eda imperial y los gestos de cordialidad, los protagonistas de esta cumbre dejaron claro desde el primer momento que las cuestiones m\u00e1s explosivas de la relaci\u00f3n bilateral segu\u00edan intactas. <strong>Xi lanz\u00f3 una dura advertencia sobre Taiwan<\/strong>, el asunto que Pek\u00edn considera la l\u00ednea roja absoluta de su pol\u00edtica exterior. El presidente chino traslad\u00f3 a Trump que un mal manejo de la cuesti\u00f3n taiwanesa podr\u00eda conducir a \"enfrentamientos\" entre Pek\u00edn y Washington y describi\u00f3 la isla como \"el tema m\u00e1s importante\" de toda la relaci\u00f3n bilateral.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">En paralelo, ambos mandatarios intentaron exhibir una posici\u00f3n com\u00fan sobre Oriente Pr\u00f3ximo y la guerra con Ir\u00e1n. Seg\u00fan el comunicado difundido posteriormente por la Casa Blanca, <strong>Trump y Xi coincidieron en que Teher\u00e1n \"nunca deber\u00e1 tener armas nucleares\"<\/strong> y defendieron la necesidad de garantizar la reapertura plena del Estrecho de Ormuz al tr\u00e1fico energ\u00e9tico internacional, sin tasas ni restricciones que amenacen el comercio global.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">El mensaje reflejaba un inter\u00e9s compartido: evitar que el conflicto termine golpeando la econom\u00eda mundial y las cadenas de suministro en un momento especialmente delicado para ambos pa\u00edses. Adem\u00e1s, Trump declar\u00f3 a <i>Fox <\/i>que Xi habr\u00eda accedido a \"ayudar a resolver la crisis de Ir\u00e1n\".<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--video\"><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Elon Musk se hace viral en su viaje a China por esta curiosa imagen en la ceremonia oficial de bienvenida<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Xi tambi\u00e9n quiso enviar una se\u00f1al tranquilizadora a la poderosa delegaci\u00f3n empresarial estadounidense desplazada a Pek\u00edn junto a Trump. En un encuentro posterior con varios ejecutivos y magnates tecnol\u00f3gicos, el l\u00edder chino asegur\u00f3 que <strong>las puertas de China \"se abrir\u00e1n cada vez m\u00e1s\"<\/strong> para los negocios extranjeros, en un intento de seducir a Wall Street y Silicon Valley en medio de la guerra tecnol\u00f3gica y comercial entre ambas potencias.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">En una reuni\u00f3n que dur\u00f3 m\u00e1s de dos horas, bajo las enormes l\u00e1mparas de ara\u00f1a y frente a una larga mesa adornada con arreglos florales rojos y amarillos, Xi tom\u00f3 primero la palabra planteando una de las obsesiones intelectuales que desde hace a\u00f1os sobrevuelan la relaci\u00f3n entre ambas potencias: la llamada <strong>trampa de Tuc\u00eddides<\/strong>, la teor\u00eda popularizada en c\u00edrculos acad\u00e9micos estadounidenses seg\u00fan la cual una potencia emergente y otra dominante est\u00e1n inevitablemente destinadas al conflicto. En un tono pausado y solemne, el presidente chino lanz\u00f3 la gran pregunta que sobrevolaba toda la cumbre: si China y Estados Unidos ser\u00edan capaces de evitar ese destino hist\u00f3rico y construir una convivencia estable entre las dos mayores econom\u00edas del planeta.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">\"Siempre he cre\u00eddo que nuestros dos pa\u00edses tienen m\u00e1s intereses comunes que diferencias\", afirm\u00f3 Xi mirando directamente a Trump al otro lado de la mesa. \"China y EEUU tienen mucho que ganar con la cooperaci\u00f3n y mucho que perder con la confrontaci\u00f3n. <strong>Debemos ser socios, no rivales<\/strong>\". El dirigente chino insisti\u00f3 varias veces en la idea de \"prosperar juntos\", una f\u00f3rmula recurrente en la narrativa diplom\u00e1tica de Pek\u00edn, y apel\u00f3 a la responsabilidad hist\u00f3rica de ambos l\u00edderes en un momento de \"cambios sin precedentes en un siglo\", otra de las expresiones favoritas del aparato ideol\u00f3gico chino para describir el actual proceso de transformaci\u00f3n del orden mundial.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">\"Como l\u00edderes de dos grandes pa\u00edses, debemos responder juntos a las preguntas de nuestro tiempo\", continu\u00f3 Xi. \"<strong>Debemos encontrar la manera correcta de llevarnos bien entre nosotros<\/strong> y construir un nuevo camino para las relaciones entre grandes potencias\". Era un mensaje dirigido a m\u00faltiples destinatarios. Hacia fuera, Xi intentaba proyectar a <strong>China como un actor racional y estabilizador<\/strong> frente a un escenario internacional cada vez m\u00e1s ca\u00f3tico. Hacia dentro, reforzaba la idea de que Pek\u00edn ya negocia con Washington desde una posici\u00f3n de igualdad estrat\u00e9gica, algo fundamental para el relato nacionalista impulsado por el Partido Comunista.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Trump respondi\u00f3 con un tono completamente distinto: menos doctrinal, m\u00e1s personalista y pensado claramente para las c\u00e1maras. Con las manos apoyadas sobre la mesa barnizada y rodeado por buena parte de su poderoso gabinete econ\u00f3mico y de seguridad, el presidente estadounidense elogi\u00f3 repetidamente su relaci\u00f3n personal con el l\u00edder chino. \"Tenemos una relaci\u00f3n fant\u00e1stica. Es un honor ser tu amigo\", asegur\u00f3. <strong>\"El presidente Xi es un gran l\u00edder y un hombre muy respetado\".<\/strong> Luego elev\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s el tono grandilocuente que suele reservar para las grandes ocasiones: \"Vamos a tener un futuro fant\u00e1stico juntos. Algunos dicen que quiz\u00e1 esta sea la cumbre m\u00e1s importante de la historia\".<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Trump insisti\u00f3 en que las relaciones entre Washington y Pek\u00edn \"van a ser mejores que nunca\", una frase pronunciada despu\u00e9s de semanas de nuevas amenazas arancelarias, sanciones cruzadas y tensiones militares alrededor de Taiwan. Pero precisamente ah\u00ed reside una de las singularidades de la relaci\u00f3n entre ambos l\u00edderes: la capacidad de alternar la confrontaci\u00f3n m\u00e1s agresiva con los elogios personales m\u00e1s efusivos, mientras alrededor de ellos se mueven intereses econ\u00f3micos, estrat\u00e9gicos y tecnol\u00f3gicos de dimensiones colosales.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Esa realidad pod\u00eda verse perfectamente en la composici\u00f3n de la delegaci\u00f3n que acompa\u00f1aba al presidente estadounidense en el Gran Sal\u00f3n del Pueblo. Detr\u00e1s de Trump y Xi, sobre la gigantesca escalinata del edificio, aguardaba el n\u00facleo duro pol\u00edtico de Washington en una visita considerada ya como la m\u00e1s importante del segundo mandato del republicano. All\u00ed estaban el secretario de Estado, <strong>Marco Rubio<\/strong>; el secretario del Tesoro, <strong>Scott Bessent; <\/strong>el jefe del Pent\u00e1gono, <strong>Pete Hegseth<\/strong>; el representante comercial Jamieson Greer; el embajador en Pek\u00edn, <strong>David Perdue<\/strong>;<strong> Stephen Miller<\/strong>, convertido en uno de los hombres m\u00e1s influyentes de la Casa Blanca; adem\u00e1s de <strong>Eric Trump y Lara Trump,<\/strong> integrados tambi\u00e9n en el viaje presidencial.<\/p>\n<figure class=\"ue-c-article__media ue-c-article__media--image\">\n<div class=\"ue-c-article__media-img-container ue-l-article--expand-edge-right-until-tablet ue-l-article--expand-edge-left-until-tablet\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3072\" height=\"2048\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"Xi Jinping saluda a la delegaci\u00f3n estadounidense.\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/05\/14\/17787280637977.jpg\" \/><\/div><figcaption class=\"ue-c-article__media-caption\">Xi Jinping saluda a la delegaci\u00f3n estadounidense.Kenny HolstonAP<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Pero la imagen m\u00e1s reveladora aparec\u00eda unos metros m\u00e1s atr\u00e1s, entre empresarios, banqueros y ejecutivos tecnol\u00f3gicos que observaban cada gesto de la ceremonia conscientes de que buena parte de sus negocios depende de lo que ocurra durante estas 48 horas de reuniones en Pek\u00edn. <strong>Elon Musk levantaba el m\u00f3vil para fotografiar el desfile<\/strong> militar mientras conversaba con <strong>Jensen Huang,<\/strong> el consejero delegado de Nvidia, en una escena que resum\u00eda mejor que cualquier comunicado oficial el verdadero trasfondo de la cumbre: la batalla por el comercio, la inteligencia artificial y el control de las cadenas globales de suministro que sostienen la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">En un gesto inusual, como muestran im\u00e1genes emitidas por la televisi\u00f3n estatal china, los l\u00edderes empresariales de la delegaci\u00f3n estadounidense entraron a la sala de reuniones donde Xi y Trump manten\u00edan conversaciones. En su discurso de apertura, Trump dijo que hab\u00eda tra\u00eddo a los principales l\u00edderes empresariales de su pa\u00eds para \"rendir homenaje a Xi y a China\".<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\"><strong>Las profundas diferencias entre ambas potencias quedaron reflejadas incluso en la forma de contar la propia cumbre.<\/strong> Mientras el comunicado oficial difundido por Pek\u00edn puso el foco en la seguridad y en la advertencia de Xi sobre Taiwan, la versi\u00f3n de Washington evit\u00f3 cualquier referencia directa a la isla y se concentr\u00f3 casi exclusivamente en cuestiones comerciales, energ\u00e9ticas y econ\u00f3micas.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">La lectura de la Administraci\u00f3n Trump destac\u00f3 el <strong>inter\u00e9s chino en aumentar las compras de petr\u00f3leo estadounidense<\/strong> e insisti\u00f3 en la cooperaci\u00f3n contra el tr\u00e1fico de precursores del fentanilo. Pek\u00edn, por su parte, present\u00f3 la reuni\u00f3n como el inicio de un nuevo marco de \"estabilidad estrat\u00e9gica constructiva\" entre ambas superpotencias, una formulaci\u00f3n diplom\u00e1tica completamente ausente en el comunicado estadounidense y que refleja hasta qu\u00e9 punto China intenta proyectar la idea de una relaci\u00f3n entre iguales con Washington.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Tras las conversaciones en el Gran Sal\u00f3n del Pueblo, la caravana conjunta de Xi y Trump abandon\u00f3 el coraz\u00f3n pol\u00edtico de Pek\u00edn atravesando avenidas completamente vaciadas de tr\u00e1fico rumbo al Templo del Cielo, el complejo imperial del siglo XV donde los emperadores de las dinast\u00edas Ming y Qing rezaban por buenas cosechas. Entre pabellones de madera lacada, cipreses centenarios y tejados circulares cubiertos con tejas azules, ambos l\u00edderes realizaron un breve paseo cuidadosamente coreografiado para las c\u00e1maras oficiales.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Pek\u00edn quiso utilizar el simbolismo del lugar para proyectar una imagen de armon\u00eda y continuidad hist\u00f3rica en una relaci\u00f3n bilateral marcada en los \u00faltimos a\u00f1os por los aranceles, las sanciones tecnol\u00f3gicas y las tensiones militares. Trump, fascinado desde hace tiempo por la grandilocuencia ceremonial china, se mostr\u00f3 especialmente c\u00f3modo durante el recorrido, deteni\u00e9ndose varias veces para contemplar la arquitectura imperial mientras Xi ejerc\u00eda de anfitri\u00f3n solemne y contenido.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Horas m\u00e1s tarde, ya ca\u00edda la tarde sobre la capital china, ambos mandatarios regresaron al Gran Sal\u00f3n del Pueblo para asistir al gran banquete de Estado. La mesa principal, decorada con flores de loto y peque\u00f1as reproducciones de monumentos emblem\u00e1ticos de Pek\u00edn, fue dise\u00f1ada al detalle para subrayar la importancia hist\u00f3rica que el Partido Comunista quiso otorgar a la visita. Frente a una larga fila de empresarios, ministros y altos cargos de ambos pa\u00edses, Xi levant\u00f3 su copa durante el brindis y pronunci\u00f3 uno de los mensajes m\u00e1s pol\u00edticos de toda la jornada.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">El presidente chino defini\u00f3 el viaje de Trump como <strong>\"una visita hist\u00f3rica\" <\/strong>y lanz\u00f3 un gui\u00f1o cuidadosamente calculado al universo pol\u00edtico del mandatario republicano al afirmar que \"la gran revitalizaci\u00f3n de la naci\u00f3n china y el regreso de Estados Unidos a la grandeza pueden coexistir, complementarse y beneficiar al mundo\".<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">La frase, interpretada inmediatamente en Pek\u00edn como una referencia directa al lema trumpista Make America Great Again (MAGA), buscaba presentar la competencia entre ambas potencias no como un juego de suma cero, sino como una convivencia posible entre dos proyectos nacionales ambiciosos. \"Ambos creemos que <strong>la relaci\u00f3n entre China y EEUU es la relaci\u00f3n bilateral m\u00e1s importante del mundo<\/strong>\", a\u00f1adi\u00f3 Xi. \"Debemos hacer que funcione y nunca arruinarla\".<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Trump respondi\u00f3 con un tono mucho m\u00e1s emocional y personal, colmando nuevamente de elogios a Xi Jinping y alabando la \"incre\u00edble hospitalidad\" china. El presidente estadounidense asegur\u00f3 que nunca hab\u00eda visto \"una recepci\u00f3n tan espectacular\" y afirm\u00f3 que la relaci\u00f3n personal entre ambos ser\u00e1 clave para evitar una escalada entre Washington y Pek\u00edn.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Al final de su intervenci\u00f3n, Trump invit\u00f3 a Xi y a la primera dama, Peng Liyuan, a visitar la Casa Blanca, indicando la fecha del 24 de septiembre.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Detr\u00e1s de las sonrisas, los brindis y la escenograf\u00eda imperial, ambos l\u00edderes trataban de transmitir al mundo una idea fundamental: que, pese a la rivalidad creciente entre las dos superpotencias, ninguno est\u00e1 dispuesto -al menos por ahora- a empujar la relaci\u00f3n hacia una ruptura irreversible.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">El cara a cara del jueves entre los dos l\u00edderes m\u00e1s poderosos del mundo, en medio de las actuales turbulencias globales, desnuda una l\u00ednea indiscutible en estos momentos: pese a la guerra comercial y la pugna tecnol\u00f3gica, las dos superpotencias, a\u00fan muy dependientes la una de la otra, siguen condenadas a entenderse. <strong>Tanto Trump como Xi necesitan proyectar fortaleza<\/strong> y vender resultados ante sus respectivas audiencias, aunque las urgencias pol\u00edticas son muy distintas a ambos lados del Pac\u00edfico.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">El presidente estadounidense, sometido al pulso permanente de las encuestas y del calendario electoral, sabe que necesita regresar a Washington con titulares concretos: grandes compras chinas de productos agr\u00edcolas, industriales y energ\u00e9ticos estadounidenses, adem\u00e1s de promesas de inversi\u00f3n capaces de presentar la visita como un triunfo econ\u00f3mico personal.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Xi, en cambio, juega otra partida. En una China donde el poder se ha concentrado como nunca alrededor de la figura del l\u00edder del Partido, su posici\u00f3n interna no admite contestaci\u00f3n. <strong>Pek\u00edn no tiene prisa electoral; tiene paciencia estrat\u00e9gica.<\/strong> Y precisamente por eso, Trump llega a esta cumbre sabiendo que, esta vez, es \u00e9l quien necesita m\u00e1s un acuerdo visible.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">En el patio geopol\u00edtico, Washington quiere que Pek\u00edn utilice su influencia sobre Ir\u00e1n para empujar conversaciones de paz y garantizar la reapertura plena del Estrecho de Ormuz, la arteria mar\u00edtima por la que transita aproximadamente la mitad de las importaciones chinas de petr\u00f3leo. Pek\u00edn ha observado el conflicto iran\u00ed con cautela calculada. Pero la crisis energ\u00e9tica tambi\u00e9n amenaza directamente a China.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\"><strong>El otro gran asunto inevitable es Taiwan.<\/strong> Durante la reuni\u00f3n, Xi manifest\u00f3 que la isla es el <strong>\"tema m\u00e1s importante en las relaciones de China y EEUU\".<\/strong> A\u00f1adi\u00f3 que la \"independencia de Taiwan y la paz en el estrecho son incompatibles\".<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">En diciembre, Washington aprob\u00f3 un paquete r\u00e9cord de armas para Taip\u00e9i valorado en 11.000 millones de d\u00f3lares, aunque parte de esos env\u00edos contin\u00faan paralizados. Pek\u00edn presiona desde hace meses para modificar incluso el lenguaje diplom\u00e1tico estadounidense sobre la isla: ya no le basta con que Washington \"no apoye\" la independencia taiwanesa; aspira a que Estados Unidos se oponga expl\u00edcitamente a ella. En Zhongnanhai, el complejo donde reside la \u00e9lite del Partido, existe la percepci\u00f3n de que Trump podr\u00eda mostrarse m\u00e1s flexible que administraciones anteriores si obtiene concesiones econ\u00f3micas significativas a cambio.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Sobrevolando toda esta cumbre aparece tambi\u00e9n la <strong>nueva guerra fr\u00eda tecnol\u00f3gica<\/strong>. EEUU y China ya no compiten \u00fanicamente por comercio o influencia militar: compiten por dominar la inteligencia artificial, los semiconductores y las cadenas globales de innovaci\u00f3n. La Casa Blanca acusa a Pek\u00edn de robo masivo de propiedad intelectual en laboratorios de IA estadounidenses; China responde denunciando el bloqueo tecnol\u00f3gico impulsado por Washington.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\"><strong>\"En una guerra comercial no hay ganadores. <\/strong>La esencia de la relaci\u00f3n econ\u00f3mica y comercial entre China y EEUU es el beneficio mutuo y la cooperaci\u00f3n en la que todos ganan\", le dijo Xi a Trump durante las conversaciones, seg\u00fan recoge la agencia <i>Xinhua<\/i>.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">La visita de Trump est\u00e1 marcada por un definido car\u00e1cter econ\u00f3mico. El republicano se encuentra en Pek\u00edn acompa\u00f1ado por la delegaci\u00f3n empresarial m\u00e1s poderosa jam\u00e1s vista en un viaje presidencial estadounidense a China. En el Air Force One viajaron <strong>directivos de Tesla, Nvidia, Apple, BlackRock, Boeing, Goldman Sachs, Citigroup, GE Aerospace, Qualcomm, Micron Technology, Blackstone y Cargill.<\/strong> Gigantes corporativos con una capitalizaci\u00f3n combinada superior a los diez billones de d\u00f3lares y una exposici\u00f3n anual al mercado chino que supera los 300.000 millones.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Cada ejecutivo aterriz\u00f3 en Pek\u00edn persiguiendo algo concreto. Elon Musk necesita evitar nuevos aranceles que destruyan los m\u00e1rgenes de Tesla en Shangh\u00e1i. Jensen Huang busca licencias que permitan a Nvidia seguir vendiendo chips en el mayor mercado de IA del planeta. <strong>Tim Cook <\/strong>intenta preservar la compleja cadena de suministro china de Apple, valorada en decenas de miles de millones. Boeing aspira a desbloquear pedidos congelados desde 2019. Wall Street, mientras tanto, presiona para acceder plenamente al sistema financiero chino.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">M\u00e1s que una visita diplom\u00e1tica,<strong> la delegaci\u00f3n parec\u00eda una gigantesca misi\u00f3n de rescate corporativo.<\/strong> Y Xi lo sabe. Despu\u00e9s de a\u00f1os resistiendo la presi\u00f3n arancelaria de Trump y utilizando como arma las exportaciones de tierras raras -esenciales para la industria militar y tecnol\u00f3gica estadounidense-, Pek\u00edn acog\u00eda esta cumbre con el convencimiento de que el tiempo juega a su favor.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los mandatarios coinciden en que Teher\u00e1n \"nunca deber\u00e1 tener armas nucleares\" y defienden la necesidad de garantizar la reapertura plena del Estrecho de Ormuz\u00a0Leer\u00a0Los mandatarios coinciden en que Teher\u00e1n \"nunca deber\u00e1 tener armas nucleares\" y defienden la necesidad de garantizar la reapertura plena del Estrecho de Ormuz\u00a0Leer\u00a0\u00a0\u00a0 Bajo una espesa neblina de humedad pequinesa y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":31234,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"amp_status":"","footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-31233","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31233","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31233"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31233\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/31234"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ermdigital.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}