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Algo en el ADN de los habitantes de los Andes parece ser diferente

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<p>En cualquier otro contexto&comma; consumir agua con una concentración de <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;r&percnt;C3&percnt;ADos-contaminados-en-per&percnt;C3&percnt;BA-un-desastre-ambiental-grave&sol;a-70064205">arsénico<&sol;a> muy por encima de <a rel&equals;"noopener follow" target&equals;"&lowbar;blank" class&equals;"external-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;who&period;int&sol;publications&sol;i&sol;item&sol;9789240045064" title&equals;"Enlace externo — los niveles recomendados">los niveles recomendados<&sol;a> por la <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;oms&sol;t-36416658">Organización Mundial de la Salud &lpar;OMS&rpar;<&sol;a> representaría un grave riesgo para la salud&period; Pero en San Antonio de los Cobres&comma; en el altiplano del noroeste argentino&comma; a más de 3&period;700 metros de altitud&comma; esa ha sido durante siglos –y probablemente milenios– una condición cotidiana de vida&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Antes de que se instalara un sistema de filtración en 2012&comma; el agua de la localidad contenía alrededor de 200 microgramos de arsénico por litro&period; El límite recomendado por la OMS es de apenas 10&period; Y&comma; aun así&comma; se trata de una zona ocupada por seres humanos desde hace al menos 7&period;000 años&comma; quizá incluso 11&period;000&period; La pregunta inevitable es&colon; ¿cómo es posible&quest;<&sol;p>&NewLine;<p>El arsénico no es precisamente un veneno menor&period; La exposición crónica se asocia <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;c&percnt;C3&percnt;A1ncer&sol;t-65353002">con cáncer&comma;<&sol;a> lesiones cutáneas&comma; malformaciones congénitas y muerte prematura&period; Cuando entra en el organismo&comma; las enzimas del cuerpo lo transforman a través de varias formas químicas&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Pero no todas tienen el mismo efecto&period; El compuesto monometilado&comma; o MMA&comma; resulta particularmente tóxico&comma; mientras que el dimetilado&comma; conocido como DMA&comma; se presta mejor a su eliminación urinaria&period; El problema es que&comma; en la mayoría de las personas&comma; el metabolismo del arsénico genera proporciones relativamente altas de ese compuesto intermedio más dañino antes de transformarlo en la forma que el organismo puede excretar con mayor facilidad&period;<&sol;p>&NewLine;<figure class&equals;"placeholder-image master&lowbar;landscape big"><img data-format&equals;"MASTER&lowbar;LANDSCAPE" data-id&equals;"76736298" data-url&equals;"https&colon;&sol;&sol;static&period;dw&period;com&sol;image&sol;76736298&lowbar;&dollar;formatId&period;jpg" data-aspect-ratio&equals;"16&sol;9" alt&equals;"San Antonio de los Cobres&comma; en el altiplano argentino&comma; es una de las comunidades que durante siglos convivió con niveles de arsénico en el agua muy por encima de los límites considerados seguros&period;" src&equals;"image&sol;gif&semi;base64&comma;R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw&equals;&equals;" &sol;><figcaption class&equals;"img-caption">San Antonio de los Cobres&comma; en el altiplano argentino&comma; es una de las comunidades que durante siglos convivió con niveles de arsénico en el agua muy por encima de los límites considerados seguros&period;<small class&equals;"copyright">Imagen&colon; Roland Brack&sol;imageBROKER&sol;picture alliance<&sol;small><&sol;figcaption><&sol;figure>&NewLine;<h2><strong>Un gen clave en la resistencia al arsénico<&sol;strong><&sol;h2>&NewLine;<p>A mediados de los noventa&comma; <a rel&equals;"noopener follow" target&equals;"&lowbar;blank" class&equals;"external-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;sciencedirect&period;com&sol;science&sol;article&sol;abs&sol;pii&sol;0926691795900667&quest;via&percnt;3Dihub" title&equals;"Enlace externo — un estudio">un estudio<&sol;a> identificó en esta población femenina un procesamiento inusual del arsénico&colon; el organismo acumulaba menos del derivado más tóxico y avanzaba con mayor eficacia hacia la forma eliminable por la orina&period; En otras palabras&comma; su metabolismo del arsénico era inusualmente eficiente&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Durante años&comma; el fenómeno quedó como una curiosidad bioquímica&period; Pero en 2015&comma; un equipo liderado por las biólogas evolutivas Carina Schlebusch y Lucie Gattepaille&comma; de la Universidad de Uppsala&comma; <a rel&equals;"noopener follow" target&equals;"&lowbar;blank" class&equals;"external-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;academic&period;oup&period;com&sol;mbe&sol;article&sol;32&sol;6&sol;1544&sol;1074042" title&equals;"Enlace externo — publicó en Molecular Biology and Evolution">publicó en <em>Molecular Biology and Evolution<&sol;em><&sol;a> una posible <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;la-gen&percnt;C3&percnt;A9tica-pesa-m&percnt;C3&percnt;A1s-de-lo-pensado-en-nuestra-esperanza-de-vida&sol;a-75735388">explicación genética&period;<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p>Para investigarlo&comma; los científicos analizaron el ADN de 124 mujeres de San Antonio de los Cobres y compararon sus datos con los de poblaciones de Perú y Colombia&period; Lo que encontraron fue revelador&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Los científicos centraron una parte clave de la explicación en torno a AS3MT&comma; un gen esencial en el metabolismo del arsénico&period; En su entorno detectaron variantes cuya presencia se relacionaba con un procesamiento biológico más eficiente del metaloide&period; Esas variantes aparecían con mucha mayor frecuencia en los habitantes de San Antonio de los Cobres que en poblaciones genéticamente similares de Perú y Colombia&comma; regiones donde los niveles ambientales de arsénico son mucho menores&comma; según el estudio&period;<&sol;p>&NewLine;<p>El análisis reveló además señales claras de lo que los genetistas llaman un "barrido selectivo”&comma; la huella que deja la selección natural cuando favorece rápidamente un rasgo en una población&period; En términos simples&comma; este patrón sugiere que las variantes protectoras del gen AS3MT pudieron conferir una ventaja en entornos con altos niveles de arsénico&period; Con el paso de las generaciones&comma; esa ventaja habría favorecido que dichas variantes se volvieran cada vez más frecuentes en la población&period;<&sol;p>&NewLine;<p>"La adaptación para tolerar el arsénico como factor de estrés ambiental probablemente ha impulsado un aumento en la frecuencia de variantes protectoras de AS3MT"&comma; escribió el equipo en su estudio&comma; que calificó el hallazgo como "la primera evidencia de adaptación humana a una sustancia química tóxica"&period;<&sol;p>&NewLine;<figure class&equals;"placeholder-image master&lowbar;landscape big"><img data-format&equals;"MASTER&lowbar;LANDSCAPE" data-id&equals;"76736342" data-url&equals;"https&colon;&sol;&sol;static&period;dw&period;com&sol;image&sol;76736342&lowbar;&dollar;formatId&period;jpg" data-aspect-ratio&equals;"16&sol;9" alt&equals;"Vista de San Antonio de los Cobres&comma; en la provincia de Salta&comma; enclavada en el altiplano andino argentino a más de 3&period;700 metros de altitud&period;" src&equals;"image&sol;gif&semi;base64&comma;R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw&equals;&equals;" &sol;><figcaption class&equals;"img-caption">Vista de San Antonio de los Cobres&comma; en la provincia de Salta&comma; enclavada en el altiplano andino argentino a más de 3&period;700 metros de altitud&period;<small class&equals;"copyright">Imagen&colon; Natacha Pisarenko&sol;AP Photo&sol;picture alliance<&sol;small><&sol;figcaption><&sol;figure>&NewLine;<h2><strong>Adaptación al arsénico en otras poblaciones andinas<&sol;strong><&sol;h2>&NewLine;<p>¿Se trata de un caso aislado&quest; Los datos sugieren que no&period; Un estudio posterior <a rel&equals;"noopener follow" target&equals;"&lowbar;blank" class&equals;"external-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;sciencedirect&period;com&sol;science&sol;article&sol;pii&sol;S0045653522012577&quest;via&percnt;3Dihub" title&equals;"Enlace externo — publicado en Chemosphere en 2022">publicado en <em>Chemosphere<&sol;em> en 2022<&sol;a> examinó poblaciones indígenas de los Andes bolivianos –grupos aimara-quechua y uru– y encontró señales igualmente fuertes de selección positiva cerca del mismo gen&period; De hecho&comma; los bolivianos presentaban la mayor frecuencia registrada hasta la fecha de alelos asociados a un metabolismo eficiente del arsénico&comma; y la señal de selección se situaba entre el 0&comma;5 &percnt; más intenso de todo el genoma&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Todo ello apunta a que la adaptación al arsénico no es un fenómeno local ni puntual&comma; sino un proceso evolutivo que podría haber ocurrido en paralelo en distintas comunidades andinas expuestas durante generaciones al mismo veneno natural&period; Cuando la presión ambiental persiste durante siglos&comma; la evolución puede favorecer adaptaciones similares en poblaciones expuestas a presiones ambientales comparables&period;<&sol;p>&NewLine;<h2><strong>Más allá del ADN&colon; la epigenética entra en escena <&sol;strong><&sol;h2>&NewLine;<p>La evolución humana&comma; sin embargo&comma; no siempre implica cambios directos en el ADN&period; Además de las mutaciones heredables&comma; existen <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;brasil-tiene-un-tesoro-gen&percnt;C3&percnt;A9tico-sus-supercentenarios-revelan-secretos-de-la-longevidad-humana-extrema&sol;a-75456728">mecanismos epigenéticos<&sol;a> que modifican la forma en que los genes se activan o se silencian en respuesta al entorno&period; Estas alteraciones no cambian la secuencia genética y pueden ser más flexibles&comma; ya que no siempre se transmiten de forma estable entre generaciones&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Mientras los genetistas buscaban respuestas en <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;google-deepmind-presenta-alphagenome-su-ia-para-descifrar-el-genoma-humano&sol;a-75732711">el código del genoma&comma;<&sol;a> otros han mirado precisamente en esta dirección&period; Por ejemplo&comma; más recientemente&comma; investigadores de la Universidad de Emory se preguntaron si la adaptación andina a la altitud –un enigma en sí mismo&comma; ya que los pueblos andinos no poseen el mismo "gen de la altitud" <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;las-mujeres-tibetanas-son-prueba-viviente-de-la-evoluci&percnt;C3&percnt;B3n-humana&sol;a-70568136">identificado en los tibetanos<&sol;a>– podría estar escrita no tanto en el ADN&comma; sino en la forma en que este se expresa&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Para explorarlo&comma; examinaron las marcas epigenéticas distribuidas a lo largo del ADN en 39 participantes de dos entornos muy diferentes&colon; los Andes ecuatorianos&comma; representados por los kichwa&comma; y la cuenca amazónica&comma; representada por los ashaninka&period; <&sol;p>&NewLine;<figure class&equals;"placeholder-image master&lowbar;landscape big"><img data-format&equals;"MASTER&lowbar;LANDSCAPE" data-id&equals;"76736276" data-url&equals;"https&colon;&sol;&sol;static&period;dw&period;com&sol;image&sol;76736276&lowbar;&dollar;formatId&period;jpg" data-aspect-ratio&equals;"16&sol;9" alt&equals;"Una mujer indígena en las laderas del volcán Chimborazo&comma; en los Andes ecuatorianos&comma; una de las regiones donde los investigadores estudiaron las marcas epigenéticas de la adaptación a la altitud&period;" src&equals;"image&sol;gif&semi;base64&comma;R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw&equals;&equals;" &sol;><figcaption class&equals;"img-caption">Una mujer indígena en las laderas del volcán Chimborazo&comma; en los Andes ecuatorianos&comma; una de las regiones donde los investigadores estudiaron las marcas epigenéticas de la adaptación a la altitud&period;<small class&equals;"copyright">Imagen&colon; S&period; Rocker&sol;blickwinkel&sol;picture alliance<&sol;small><&sol;figcaption><&sol;figure>&NewLine;<p>El estudio&comma; <a rel&equals;"noopener follow" target&equals;"&lowbar;blank" class&equals;"external-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;academic&period;oup&period;com&sol;eep&sol;article&sol;11&sol;1&sol;dvaf026&sol;8262899" title&equals;"Enlace externo — publicado en la revista Environmental Epigenetics&comma;">publicado en la revista<em> Environmental Epigenetics&comma;<&sol;em><&sol;a> detectó cambios epigenéticos en genes relacionados con el funcionamiento del sistema vascular y del músculo cardíaco&comma; además de señales en la vía PI3K&sol;AKT&comma; un circuito biológico implicado en procesos como el crecimiento muscular y la formación de nuevos vasos sanguíneos&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Según los investigadores&comma; estas diferencias epigenéticas podrían ayudar a explicar algunos rasgos fisiológicos característicos de las poblaciones andinas de gran altitud&comma; como el engrosamiento de las paredes arteriales y el aumento de la viscosidad sanguínea&period; Ambos podrían estar relacionados con la adaptación fisiológica a la hipoxia –la escasez de oxígeno propia de la altura–&comma; aunque también se han asociado con un mayor riesgo de hipertensión pulmonar&period;<&sol;p>&NewLine;<p>"Los hallazgos son particularmente interesantes porque no estamos viendo estas señales fuertes en el genoma&comma; pero cuando observamos el metiloma sí aparecen estos cambios"&comma; explica John Lindo&comma; profesor de antropología en Emory y autor principal del estudio&comma; <a rel&equals;"noopener follow" target&equals;"&lowbar;blank" class&equals;"external-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;eurekalert&period;org&sol;news-releases&sol;1108189" title&equals;"Enlace externo — en un comunicado de la institución&period;">en un comunicado de la institución&period;<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p>Más allá del caso concreto&comma; los cambios epigenéticos pueden constituir una respuesta más flexible al entorno y no siempre se transmiten de forma estable entre generaciones&period; Que estas modificaciones aparezcan en poblaciones cuya presencia en las tierras altas andinas se remonta a casi 10&period;000 años plantea una pregunta importante&colon; hasta qué punto la epigenética desempeña un papel constante en la adaptación humana a ambientes extremos&period;<&sol;p>&NewLine;<h2><strong>El modelo tibetano&colon; otra solución evolutiva a la hipoxia <&sol;strong><&sol;h2>&NewLine;<p>Para entender mejor cómo los seres humanos se adaptan a la vida a grandes altitudes&comma; conviene mirar otro laboratorio natural de la evolución&colon; la meseta tibetana&period; Allí&comma; la evolución habría tomado un camino distinto&period;<&sol;p>&NewLine;<p><a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;las-mujeres-tibetanas-son-prueba-viviente-de-la-evoluci&percnt;C3&percnt;B3n-humana&sol;a-70568136">Recientemente escribimos en DW sobre<&sol;a> un estudio publicado en PNAS&comma; liderado por la antropóloga Cynthia Beall de la Universidad Case Western Reserve&comma; analizó a 417 mujeres tibetanas de entre 46 y 86 años que vivían a altitudes de entre 3&period;000 y 4&period;000 metros en el Alto Mustang&comma; Nepal&period; El objetivo era identificar qué características fisiológicas se asociaban con mayor éxito reproductivo&comma; uno de los indicadores más directos de adaptación evolutiva&period;<&sol;p>&NewLine;<p>El resultado no fue el que muchos habían esperado&period; Las mujeres con más hijos –algunas llegaron a tener 14– no presentaban niveles excepcionalmente altos de hemoglobina&period; Por el contrario&comma; mantenían niveles cercanos al promedio&comma; pero con una mayor saturación de oxígeno en la sangre&period;<&sol;p>&NewLine;<figure class&equals;"placeholder-image master&lowbar;landscape big"><img data-format&equals;"MASTER&lowbar;LANDSCAPE" data-id&equals;"70567001" data-url&equals;"https&colon;&sol;&sol;static&period;dw&period;com&sol;image&sol;70567001&lowbar;&dollar;formatId&period;jpg" data-aspect-ratio&equals;"16&sol;9" alt&equals;"Una mujer en Kagbeni&comma; en la región del Mustang nepalés&comma; zona donde un estudio analizó la adaptación fisiológica de mujeres tibetanas a la vida en alta altitud&period;" src&equals;"image&sol;gif&semi;base64&comma;R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw&equals;&equals;" &sol;><figcaption class&equals;"img-caption">Una mujer en Kagbeni&comma; en la región del Mustang nepalés&comma; zona donde un estudio analizó la adaptación fisiológica de mujeres tibetanas a la vida en alta altitud&period;<small class&equals;"copyright">Imagen&colon; Frank Bienewald&sol;imageBROKER&sol;picture alliance<&sol;small><&sol;figcaption><&sol;figure>&NewLine;<p>Esa combinación se asocia con una mayor eficiencia en el transporte de oxígeno sin espesar la sangre&comma; evitando así la sobrecarga del corazón&period; Además&comma; las mujeres más fecundas mostraban mayor flujo sanguíneo hacia los pulmones y ventrículos cardíacos más anchos&comma; rasgos que mejoran la eficiencia del sistema circulatorio en condiciones de hipoxia&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Parte de esta adaptación tiene un origen inesperado&period; Una variante del gen EPAS1&comma; que regula la concentración de hemoglobina y es característica de las poblaciones tibetanas&comma; parece haber sido heredada de <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;el-misterioso-rostro-de-los-denisovanos-podr&percnt;C3&percnt;ADa-finalmente-surgir-tras-hallazgo-en-aguas-de-taiw&percnt;C3&percnt;A1n&sol;a-72221043">los denisovanos&comma;<&sol;a> una especie humana extinta que vivió en Siberia hace unos 50&period;000 años&period; Sus descendientes la habrían extendido al migrar hacia la meseta tibetana&period;<&sol;p>&NewLine;<p>"La adaptación a la hipoxia a gran altitud es fascinante porque el estrés es grave&comma; lo experimentan todos por igual a una altitud determinada y es cuantificable"&comma; explicó Beall en <em>Science Alert&period;<&sol;em> "Es un bello ejemplo de cómo y por qué nuestra especie presenta tanta variación biológica"&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Tomados en conjunto&comma; estos estudios dibujan un panorama que desafía la idea de que la evolución humana es un proceso ya cerrado&period; Más bien sugieren lo contrario&colon; nuestra especie sigue adaptándose a los entornos en los que vive&period; En los Andes&comma; poblaciones expuestas durante miles de años a toxinas naturales y escasez de oxígeno han desarrollado respuestas genéticas&comma; epigenéticas y fisiológicas distintas&period; En el Tíbet&comma; frente al mismo desafío de la hipoxia&comma; la evolución ha seguido una vía genética diferente&period; La biología humana&comma; al parecer&comma; sigue negociando con su entorno&period; &lpar;few&sol;chp&rpar;<&sol;p>&NewLine;<p> <&sol;p>&NewLine;

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