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Economía

Subsidio a los combustibles: ¿de la abundancia a la escasez?

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Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente hace cuatro semanas atrás, se ha disparado a niveles históricos el costo semanal del subsidio a los principales combustibles de uso general, con el fin de mitigar el impacto demoledor de las enormes alzas en las cotizaciones internacionales del oro negro y de los derivados del petróleo.

En este sentido, el presidente Abinader acaba de anunciar que, para no tener que traspasar estos aumentos en su totalidad a los precios de las gasolinas, los gasoils y el gas licuado de petróleo (GLP), se ha consignado una partida de RD$10,000 millones adicionales al presupuesto 2026. ¿Será suficiente esta asignación? ¿Cuánto tiempo adicional el país se está comprando? ¿Serán necesarias decisiones más dolorosas en caso de que siga el conflicto más allá de mitad del año?

¿Qué podemos observar del subsidio a los combustibles por lo que va del año 2026? Desde el inicio del año, o sea apenas 13 semanas, el subsidio informado semanalmente por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) acumula un total de RD$6,357.2 millones, lo que representa un poco más de la mitad de lo que costó subsidiar los combustibles durante todo el año 2025 (se estiman unos RD$12,530.1 millones).

Peor aún, el promedio semanal de las pasadas tres semanas alcanza el elevadísimo valor de RD$1,524.7 millones, por lo que, de mantenerse este valor promedio durante el segundo trimestre, el costo del subsidio acumulado para la primera mitad del año 2026 alcanzaría unos RD$26,177.9 millones, superando netamente los RD$22,500.0 millones contemplados ahora para el año completo. En otras palabras, a partir de la segunda mitad de junio 2026, ya se estaría sobregirando el nuevo presupuesto del subsidio a los combustibles. Esta es una situación altamente peligrosa.

Y es que, más allá de la subida del precio del petróleo, son las cotizaciones de la gasolina y del gasoil, como productos terminados, las que marcan la tendencia explosiva del costo de los subsidios.

En el caso del petróleo referencia West Texas Intermediate (WTI), el precio promedio del barril de 42 galones se encuentra en US$93.05 para la semana cerrando el 25-03-2026 de acuerdo con los datos publicados por la Energy Information Agency (EIA) de los Estados Unidos, lo que indica que, desde el cierre del año 2025 cuando se cotizaba en US$57.42, los precios del petróleo han sufrido un incremento de US$35.63, equivalente a 62%.

En el caso de la gasolina importada, mientras cerraba el año 2025 en US$71.63, su precio promedio para la semana en curso se había disparado a US$130.17, equivalente a un enorme salto de US$58.54 (81.7%); en otras palabras, el diferencial de precio entre el barril de gasolina y el barril de petróleo pasó de US$14.21 (al cierre de 2025) a US$37.12 (a marzo 2026).

Peor aún, en el caso del gasoil importado, mientras había cerrado el año 2025 en US$89.06, su precio promedio para la semana en curso se había duplicado a US$178.95, equivalente a un enorme salto de US$89.89 (100.9%); en otras palabras, el diferencial de precio entre este barril de gasoil y el barril de petróleo pasó de US$31.64 (al cierre de 2025) a US$85.90 (a marzo 2026).

Esto demuestra claramente que se requiere actualizar la narrativa mediática que solamente menciona los precios del petróleo, mientras lo que realmente importa el país son productos terminados como gasoils y gasolinas cuyas cotizaciones se han disparado considerablemente por encima de los precios del propio petróleo crudo.

De hecho, los datos del Banco Central revelan que, de los 77.74 millones de barriles importados (en base anual a septiembre 2025), apenas 7.64 millones corresponden a importaciones de crudo refinado en Refidomsa, o sea debajo del 10% del total importado, mientras se importaban 12.09 millones de barriles de gasolinas y 9.45 millones de gasoils; el resto de las importaciones se concentra más especialmente en el gas natural con 26.70 millones de barriles equivalentes (casi exclusivamente para generación eléctrica) y el GLP con 11.63 millones de barriles.

Sería recomendable que se publiquen semanalmente los precios de referencia del gasoil, de las gasolinas y del GLP, y que los informes explicativos del presupuesto los contengan además del precio del petróleo WTI, ya que son precisamente estas tensiones en los “premiums” de las gasolinas y gasoils vs. WTI que explican una parte muy significativa del incremento en el costo del subsidio semanal.

La semana en curso, el costo del subsidio semanal se ubicó en RD$1,682 millones, apenas por debajo de los RD$1,702.2 millones de la semana anterior que representa el nivel más alto del subsidio semanal desde la semana del 18 de junio de 2022 cuando alcanzaba RD$1,765 millones.

Lamentablemente, el Ministerio de Industria y Comercio (MICM) a partir de la semana del 7 de marzo 2026 ha dejado la sana práctica transparente de publicar el monto del subsidio correspondiente a cada tipo de combustible, lo que permitía, tanto a los profesionales del sector, como al público en general, apreciar mejor cuán relevante era este subsidio, y poder descifrar cual hubiese sido el precio de venta de no contar con este subsidio.

En este sentido, la última semana disponible (la del 27 de febrero 2026) se publicaron estos valores para cada uno de los combustibles beneficiados por el subsidio: RD$18.87 para el gasoil óptimo; RD$17.64 para el gasoil regular; RD$3.57 para el GLP; y RD$2.87 para la gasolina regular; con lo que se deducía que la gasolina premium no estaba subsidiada en aquella semana. En esta semana, el valor del subsidio fue de apenas RD$188 millones.

Hace dos semanas atrás, el MICM tuvo que recurrir a incrementos parciales en los precios de las gasolinas y de los gasoils (primero RD$5.00 y luego RD$10.00) manteniendo inalterado (¿por ahora?) los precios del GLP, como una manera de mantener el costo del subsidio semanal por debajo de los RD$2,000 millones. ¿Cuánto representaron estos aumentos?

Los informes mensuales de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) indican que el consumo semanal promedio de combustibles subsidiados alcanza un volumen en torno a 30.82 millones de galones semanales, de los cuales 11.64 millones corresponden a ambas gasolinas, 9.67 millones al GLP y 9.52 millones a ambos gasoils, por lo que, por cada peso que sube el valor del subsidio por galón, el impacto semanal para las finanzas públicas es de unos RD$31 millones adicionales, pero si solamente se toma en cuenta el volumen de combustibles excluyendo GLP (21.15 millones de galones) entonces se hablaría mejor de unos RD$21 millones de subsidios por cada peso que suba o baje el valor del subsidio.

Fácilmente se deduce entonces que, de no haber incrementado en RD$15.00 estos combustibles, el costo del subsidio hubiese subido otros RD$315 millones semanales. Esto es altamente sensible y nos muestra que una manera eficiente de poder estirar el presupuesto para subsidios es aumentando paulatinamente el precio de venta de estos combustibles.

Finalmente, estamos estimando que, en el caso del gasoil, el subsidio de esta semana vigente anda en torno a RD$103/galón, lo que equivaldría a un costo semanal de unos RD$980 millones, mientras en el caso de las gasolinas, el subsidio estaría en torno a unos RD$50/galón, equivalente a un costo semanal de unos RD$582 millones, lo que dejaría un estimado de RD$120 millones para el GLP lo que correspondería a unos RD$12.40/galón.

Desde ahora, hay que ir preparando alternativas sostenibles para el segundo semestre, tanto desde un punto de vista fiscal como social; parece que se acabó la abundancia de subsidios generalizados, y que habrá de manejar con criterio de escasez subsidios reducidos y mejor focalizados.

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