Economía
La banca dominicana observa efectos de la crisis global en el crédito
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<p>El sistema bancario de República Dominicana mantiene una posición de cautela frente al actual contexto internacional, marcado por presiones inflacionarias y volatilidad en variables clave como el precio del petróleo.</p>
<p>Así lo explicó Manuel González, director técnico de la la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA), quien indicó que el sistema parte de una base de fortaleza, con altos niveles de capital, provisiones y una cartera de crédito que se mantiene dentro de sus rangos históricos.</p>
<p>Aun así, el directivo enfatizó que, aunque el sector muestra solidez en capitalización y provisiones, el comportamiento futuro dependerá de la duración e intensidad de los choques externos. González explicó que la banca, junto a las autoridades económicas, se mantiene en un proceso de evaluación constante para determinar si los choques externos serán transitorios o persistentes.</p>
<p>Uno de los principales factores de preocupación es el comportamiento del petróleo. El directivo señaló que el barril ha alcanzado niveles cercanos a los US$110 en el caso del Brent y hasta US$114 en el WTI, cifras superiores a los US$65 contemplados en el presupuesto. Este diferencial, de mantenerse, podría traducirse en presiones inflacionarias adicionales.</p>
<p>De hecho, ese escenario tendría implicaciones directas sobre los hogares y las empresas, reduciendo el poder adquisitivo y afectando la capacidad de pago. “Podría reflejarse también en las carteras”, advirtió González, durante una visita a elDinero donde se referió al posible deterioro del crédito si las condiciones se prolongan.</p>
<p>Insistió en que el sistema no ha activado medidas extraordinarias, a la espera de mayor claridad sobre el comportamiento del entorno. “Si se resuelve rápido, el petróleo se cae para atrás… ahora, si dura, ahí sí que va a haber que sentarse todo el mundo”, explicó, en alusión a eventuales acciones coordinadas entre autoridades, banca y otros sectores.</p>
<p>En este contexto, la posición de la banca se sustenta en indicadores de solvencia y cobertura que reflejan una acumulación de capital significativa. González precisó que el índice de solvencia promedio del sistema se sitúa por encima del 16%, nivel que supera los requerimientos regulatorios y proporciona margen para absorber choques.</p>
<p>A esto se suma el comportamiento de las provisiones. Tras la pandemia, las entidades financieras elevaron de forma considerable sus reservas para cubrir posibles deterioros en la cartera. El aumento superó los RD$50,000 millones en un solo año, en un esfuerzo por anticipar riesgos asociados al proceso de normalización económica.</p>
<p>Ese fortalecimiento llevó los niveles de cobertura a más de cinco veces la cartera vencida en el período posterior al covid-19. “Llegamos a tener 400% y 500%”, explicó González. Aunque esos niveles han disminuido con el crecimiento del crédito, el sistema mantiene actualmente una cobertura en torno a 2.5 veces, es decir, aproximadamente 256% por cada peso de cartera vencida.</p>
<p>En cuanto a la morosidad, el sistema ha experimentado una normalización desde los niveles atípicamente bajos registrados durante las medidas de flexibilización. La cartera vencida, que se redujo a casi cero en ese período, se ubica actualmente en torno a 1.3%.</p>
<p>“Ese 1.3% es lo que históricamente hemos tenido”, indicó el directivo, al señalar que el indicador se mantiene dentro de parámetros considerados normales para el sistema.</p>
<p>El incremento observado se ha concentrado principalmente en el crédito de consumo, en particular en tarjetas, donde los clientes son más sensibles a cambios en las condiciones económicas. En contraste, la cartera hipotecaria ha mostrado estabilidad, contribuyendo a sostener el promedio general.</p>
<p>Sobre los castigos de cartera, dijo que han generado interpretaciones erróneas en algunos análisis. Explicó que cifras cercanas a RD$50,000 millones pueden parecer elevadas en términos absolutos, pero representan aproximadamente el 2% de la cartera total, un nivel consistente con la trayectoria histórica. “Cuando tú lo llevas a indicador, es lo mismo de siempre”, afirmó, al enfatizar la necesidad de contextualizar los datos en función del tamaño del sistema, cuyos activos han crecido de forma significativa en las últimas dos décadas.</p>
<p>En efecto, el tamaño del sector financiero nacional medido por sus activos ya supera los RD$3.4 billones, con una participación más elevada de los bancos múltiples, lo que implica una expansión de más de seis veces en relativo poco tiempo. Este crecimiento explica, en parte, el aumento en los montos absolutos de castigos y provisiones.</p>
<p>El proceso de castigo, además, se realiza bajo condiciones estrictas. Para que un crédito sea castigado, debe estar provisionado al 100%, lo que limita su impacto en los resultados de las entidades. “No puedes castigar un crédito si no lo tienes cubierto”, explicó González.</p>
<h2>Regulación</h2>
<p>Desde la perspectiva regulatoria, el sistema ha fortalecido sus mecanismos de control desde la crisis bancaria de principios de los 2000. La supervisión actual permite a las autoridades monitorear diariamente las operaciones de las entidades, lo que reduce el riesgo de eventos inesperados. “Hoy la supervisión sabe lo que ocurrió ayer en un banco”, señaló, destacando el nivel de detalle en la información disponible.</p>
<p>No obstante, González advirtió sobre la necesidad de mantener un equilibrio en la política económica. En particular, cuestionó enfoques excesivamente restrictivos que podrían afectar la actividad productiva. Explicó que un aumento significativo en las tasas de interés puede superar la rentabilidad de las empresas, generando procesos de descapitalización.</p>
<p>“Si el costo financiero está por encima de la rentabilidad, la empresa se descapitaliza”, indicó, al destavar el vínculo entre estabilidad macroeconómica y sostenibilidad empresarial.</p>
<p>Este equilibrio es especialmente relevante en el contexto actual, donde las decisiones de política monetaria deben considerar tanto el control de la inflación como el impacto sobre el crecimiento económico.</p>
<p>Estos indicadores, según González, reflejan una banca con capacidad de absorción y margen para enfrentar escenarios adversos, aunque condicionada por la evolución del entorno externo.</p>
<h2>Medidas del sistema</h2>
<p>Manuel González, director técnico de la la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA), destacó los cambios estructurales en la banca tras la crisis de 2003, que derivaron en regulaciones más estrictas y una supervisión más cercana. Actualmente, la Superintendencia accede a información operativa diaria, lo que reduce riesgos de eventos inesperados.</p>
<p>Además, subraya que el negocio bancario implica gestionar un equilibrio entre riesgo y rentabilidad, en contraste con enfoques que buscan eliminar totalmente el riesgo. En ese sentido, indicó que la toma de decisiones regulatorias debe considerar la dinámica real del mercado, evitando medidas que puedan limitar el crédito y afectar la actividad económica.</p>
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