Economía
El FMI alerta de un impacto “grande y global” por la crisis en Irán
El Fondo Monetario Internacional (FMI) reitera que las consecuencias de la guerra en Oriente Próximo ponen en grave riesgo a la economía internacional que se enfrenta a un ‘shock’ de oferta “grande, mundial y asimétrico”, a pocos días de que comiencen las reuniones de primavera del organismo internacional y el Banco Mundial en las que ya han adelantado que rebajarán las previsiones de crecimiento.
Con una reducción del flujo diario de petróleo del 13% y de gas natural licuado (GNL) de hasta el 20%, los efectos de la crisis contarán con fuertes perturbaciones en la economía mundial que, sin embargo, afectarán en mayor medida a los países cercanos a los puntos de conflicto y a los que dependen de las importaciones de energía.
Así, en todos los casos contemplados por el FMI el impacto pondrá contra las cuerdas las expectativas de crecimiento durante este año. “Incluso nuestro escenario más optimista implica una revisión a la baja del crecimiento”, ha zanjado en el discurso de apertura de la reuniones de primavera la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
“Cuando recibamos a los ministros y gobernadores de bancos centrales en nuestras reuniones de primavera la próxima semana, nos centraremos en cómo afrontar mejor este último impacto y mitigar el sufrimiento de las economías y las personas”, ha asegurado.
El desarrollo del conflicto, con el actual frágil alto el fuego acordado por Estados Unidos e Irán, marcará la envergadura de las consecuencias económicas, pero el FMI ya ha advertido de que las economías sufrirán subidas de precios en los productos relacionados con la energía, incertidumbre en las expectativas de inflación y efectos en las condiciones financieras de los mercados.
La proyecciones de inflación tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos ya se han elevado en el corto plazo, aunque todavía mantienen sus previsiones en el largo. “Sabemos que, con el tiempo, una parte significativa del impacto se disipará, dejándonos en un nuevo equilibrio”, ha indicado.
El organismo internacional ha apuesto el foco en los daños de la infraestructura energética de los países del golfo Pérsico que sitúa como una de las razones para la rebaja de previsiones. Como ejemplo, Georgieva ha mencionado los ataques contra el complejo de gas natural licuado de Ras Laffan, en Qatar, que produce el 93% del GNL del Golfo y que tardará entre tres y cinco años en recuperar su capacidad completa.
Ante esta compleja situación, el FMI ha pedido a los gobiernos que no actúen de manera unilateral imponiendo controles a los mercados, lo que “solo” supondría “echar más leña al fuego”. Por el contrario, ha instado a mantenerse alerta para poder actuar de acuerdo a las necesidades de la crisis.
“Por ahora, conviene esperar y observar, mientras los bancos centrales enfatizan su compromiso con la estabilidad de precios, pero mantienen la calma, con una mayor disposición a actuar si su credibilidad se ve comprometida”, ha afirmado la directora del FMI.
Sin embargo, si “las expectativas de inflación amenazan con desestabilizarse y desencadenar una costosa espiral inflacionaria, los bancos centrales deberían intervenir con firmeza mediante aumentos de tasas”.
Las interrupciones en la oferta provocan consecuencias en cadena para la población mundial y, ante los problemas en las cadenas de suministro, la seguridad alimentaria de 45 millones de personas puede tambalearse, incrementado la cifra de personas en riesgo de pasar hambre hasta las 360 millones en todo el mundo.
Además, el FMI ha calculado que en el corto plazo el organismo internacional aumentará entre US$20,000 y US$50,000 millones su balanza de pagos para apoyar a los países.
Al respecto de este aviso, Kristalina Georgieva ha indicado que “este rango sería mucho mayor de no ser por la sólida formulación de políticas de muchas economías emergentes de mercado, incluidas algunas de las más grandes, a lo largo de las décadas”, y ha añadido que el FMI cuenta con “con los recursos suficientes para afrontar esta perturbación”.
Archivado en: crisis en IránFMI
