Ciencia y Tecnología
Para sobrevivir al fin del petróleo, China ha resucitado una vieja tecnología alemana de la Segunda Guerra Mundial: convertir carbón en plástico
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 <img src="https://i.blogs.es/6353be/guia-de-imagenes-destacadas-1-/1024_2000.jpeg" alt="Para sobrevivir al fin del petróleo, China ha resucitado una vieja tecnología alemana de la Segunda Guerra Mundial: convertir carbón en plástico ">
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<p>Mientras el mundo asume que la transición energética de China se basa exclusivamente en paneles solares y vehículos eléctricos —y, en parte, es así, consolidándose <a class="text-outboundlink" href="https://www.xataka.com/energia/era-petroestados-esta-terminando-china-primer-electroestado-mundo-no-su-moral-climatica" data-vars-post-title='La era de los petroestados está terminando: China es el primer "electroestado" del mundo y no por su moral climática' data-vars-post-url="https://www.xataka.com/energia/era-petroestados-esta-terminando-china-primer-electroestado-mundo-no-su-moral-climatica">como el primer gran 'electroestado'</a>—, la realidad esconde una cara mucho más oscura. Ante el estallido de la Tercera Guerra del Golfo, Pekín ni siquiera se ha inmutado. Más allá de sus inmensas reservas estratégicas de petróleo, el secreto de su resistencia reside en una maniobra aún más audaz: la resurrección de una tecnología alemana de la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p><!-- BREAK 1 --></p>
<p><strong>Una vieja tecnología alemana. </strong>Ante la inestabilidad de las importaciones de petróleo, China <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.nytimes.com/2026/04/06/business/china-oil-shock-iran-war.html">ha perfeccionado el uso del carbón</a> para producir productos petroquímicos. Esta tecnología de síntesis (conocida históricamente como el proceso de <em>Fischer</em>&#8211;<em>Tropsch</em>) fue desarrollada originalmente por Alemania para sostener su economía militar durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque es ampliamente conocida en la industria química, su principal defecto siempre fue la enorme contaminación que generaba.</p>
<p><strong>China lo ha mejorado. </strong>Lejos de conformarse con un proceso anticuado, los investigadores chinos lo han mejorado de forma radical. <a rel="noopener, noreferrer" href="https://english.news.cn/20251031/40523dfbba3746af90078a459ed2fb55/c.html">Según explica la agencia estatal <em>Xinhua</em></a>, un equipo de la Universidad de Pekín ha logrado un avance histórico al añadir una mínima cantidad de bromuro de metilo (cinco partes por millón) al proceso catalítico. Esto "apaga" quirúrgicamente la ruta que forma dióxido de carbono como subproducto, reduciendo estas emisiones del 30% a menos del 1% y abriendo la puerta a una fabricación casi verde para convertir gas de síntesis (syngas) derivado del carbón en olefinas, los componentes básicos de los plásticos.</p>
<p><!-- BREAK 2 --></p>
<p>A nivel industrial, la expansión ya es un hecho. <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.scmp.com/news/china/science/article/3348522/china-doubles-down-chemical-plant-expansion-tech-breakthrough-amid-iran-war">Como detalla <em>South China Morning Post</em></a>, en la prefectura de Turpan (Xinjiang) acaba de comenzar la construcción del proyecto de carbón a etilenglicol (un compuesto tóxico usado para plásticos y anticongelantes) más grande del mundo, con una asombrosa capacidad de 2,4 millones de toneladas anuales. Incluso, <a rel="noopener, noreferrer" href="https://dmto.dicp.ac.cn/dnl12eng/3.pdf">como destacó la revista <em>ACS Sustainable Chemistry &; Engineering</em></a>, se está investigando cómo integrar este proceso (denominado PFTO) para reciclar de forma química toneladas de residuos plásticos, convirtiéndolos en gas de síntesis y luego nuevamente en olefinas ligeras.</p>
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 <a href="https://www.xataka.com/energia/97-mineral-clave-para-europa-viene-china-espana-tiene-plan-197-millones-para-darle-vuelta" class="pivot-outboundlink" data-vars-post-title="El 97% del magnesio que España necesita viene de China. Así que va a empezar a minar el Macizo Ibérico para evitarlo"><br />
 <img alt="El 97% del magnesio que España necesita viene de China. Así que va a empezar a minar el Macizo Ibérico para evitarlo" width="375" height="142" src="https://i.blogs.es/b82d89/guia-de-imagenes-destacadas-1-/375_142.jpeg"><br />
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 <a href="https://www.xataka.com/energia/97-mineral-clave-para-europa-viene-china-espana-tiene-plan-197-millones-para-darle-vuelta" class="desvio-taxonomy-anchor pivot-outboundlink" data-vars-post-title="El 97% del magnesio que España necesita viene de China. Así que va a empezar a minar el Macizo Ibérico para evitarlo">En Xataka</a>
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<p> <a href="https://www.xataka.com/energia/97-mineral-clave-para-europa-viene-china-espana-tiene-plan-197-millones-para-darle-vuelta" class="desvio-title js-desvio-title pivot-outboundlink" data-vars-post-title="El 97% del magnesio que España necesita viene de China. Así que va a empezar a minar el Macizo Ibérico para evitarlo">El 97% del magnesio que España necesita viene de China. Así que va a empezar a minar el Macizo Ibérico para evitarlo</a>
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<p><strong>¿Se lo veían venir? </strong>No es la primera vez que China decide tomar partido y prevenir antes que curar. El gigante asiático ha decidido desvincular por completo su industria de las vulnerabilidades marítimas y de la influencia occidental. "Esta no es la guerra de China, pero Pekín empezó a prepararse para ella hace años", <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.nytimes.com/2026/04/06/business/china-oil-shock-iran-war.html">señala <em>The New York Times</em></a>. Todo se aceleró durante el primer mandato de Donald Trump, lo que llevó al presidente Xi Jinping a exigir una "autosuficiencia" total que aislara a China de cualquier interrupción en las cadenas de suministro extranjeras.</p>
<p><!-- BREAK 3 --></p>
<p><strong>El tiempo les ha dado la razón.</strong> La guerra en Irán ha encarecido el crudo de manera brutal, asfixiando a los competidores petroquímicos internacionales que dependen del oro negro. En contraste, el carbón local chino no ha hecho más que abaratarse. <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.reuters.com/business/energy/chinas-coal-chemicals-sector-cashes-iran-war-crushes-petrochemical-competitors-2026-03-25/">Según <em>Reuters</em></a>, esto ha sido un triunfo financiero: las acciones de empresas como Ningxia Baofeng Energy, que produce millones de toneladas de químicos a partir de carbón, subieron un 30% desde el inicio del conflicto, mientras que las refinerías tradicionales asiáticas como Rongsheng Petrochemical perdieron hasta un 27% de su valor en bolsa.</p>
<p>Además, los medios de comunicación chinos <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.carbonbrief.org/analysis-how-chinese-media-is-covering-the-iran-energy-crisis/">analizados por <em>Carbon Brief</em> </a>insisten en un mensaje nacionalista unánime: ante una emergencia real, el carbón es el único recurso que la nación controla verdaderamente, actuando como el gran "lastre" garante de su seguridad nacional.</p>
<p><!-- BREAK 4 --></p>
<p><strong>Un cambio a otros sectores. </strong>El viraje es innegable. <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-04-07/china-s-coal-giants-bet-on-chemicals-as-war-curbs-oil-supplies">Según revela <em>Bloomberg</em></a>, la principal minera de carbón del país, China Shenhua Energy, ha recortado su presupuesto general en un 16%, pero ha casi duplicado su inversión destinada a la conversión de carbón a químicos, pasando de 2.500 a 4.100 millones de yuanes para 2026. Pero a un ritmo devorador, ya que <em>The New York Times</em> <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.nytimes.com/2026/04/06/business/china-oil-shock-iran-war.html">aporta un dato</a> que dimensiona el fenómeno: en 2020, China usaba 155 millones de toneladas de carbón para fabricar químicos; para 2024, la cifra saltó a 276 millones, y en 2025 creció otro 15%, superando por sí solo el consumo total anual de carbón de todo Estados Unidos.</p>
<p>El centro de investigación <em>CREA</em> <a rel="noopener, noreferrer" href="https://energyandcleanair.org/wp/wp-content/uploads/2025/12/CREA_China-Climate-Transition-Outlook-2025.pdf">ratifica esta tendencia en su informe</a>, confirmando que el uso de carbón en la industria química creció un 20% interanual únicamente en la primera mitad de 2025. A esto se suma que, <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.nytimes.com/2026/04/06/business/china-oil-shock-iran-war.html">como explica el medio estadounidense</a>, el 80% del fertilizante nitrogenado chino (un tercio del suministro mundial) ya se fabrica con carbón en lugar de petróleo o gas, lo que le permite a Pekín mantener su producto a menos de la mitad del precio del mercado global.</p>
<p><!-- BREAK 5 --></p>
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<p><strong>Detrás hay un coste muy alto. </strong>Toda esta audaz maniobra industrial tiene un severo costo climático que ya enciende las alarmas internacionales. El borrador del 15º Plan Quinquenal de China (2026-2030) ha establecido metas climáticas sumamente cautelosas. <a rel="noopener, noreferrer" href="https://energyandcleanair.org/chinas-15th-five-year-plan-implications-for-climate-and-energy-transition/">Como explican los expertos de <em>CREA</em></a> y <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.ft.com/content/0d446a83-4b37-45b7-bbb1-276f2fde9dd3?syn-25a6b1a6=1">recoge <em>Financial Times</em></a>, el objetivo fijado de reducir la intensidad de carbono en solo un 17% es "decepcionante" y deja un margen para que las emisiones del país sigan creciendo entre un 3% y un 6% real en los próximos cinco años.</p>
<p><!-- BREAK 6 --></p>
<p>Este nuevo plan gubernamental da marcha atrás de facto en la promesa internacional de "reducir gradualmente" el consumo de carbón, sustituyéndola por una "meseta" de consumo y protegiendo explícitamente la expansión a gran escala de la industria petroquímica basada en carbón. Solo los proyectos químicos que ya están planificados para construirse de aquí a 2029 podrían incrementar las emisiones anuales de dióxido de carbono de China en un 2% adicional.</p>
<p><strong>Las previsiones son rotundas. </strong><a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-04-07/china-s-coal-giants-bet-on-chemicals-as-war-curbs-oil-supplies">Según <em>Bloomberg</em></a><em>, </em>para 2030, la hoja de ruta química de China dejará de utilizar el petróleo masivamente como combustible primario (gracias a la adopción de sus vehículos eléctricos) y aprovecharán sus modernizadas instalaciones para buscar una autosuficiencia del 85% en todos los materiales avanzados y químicos, desbancando a los gigantes tradicionales.</p>
<p><!-- BREAK 7 --></p>
<p><strong>Una temida crisis de sobrecapacidad</strong>. El laboratorio de ideas europeo <em>MERICS</em> <a rel="noopener, noreferrer" href="https://merics.org/de/kommentar/chinas-overcapacity-threatens-reshuffle-global-industrial-bases">advierte de las consecuencias colaterales</a>: la economía interna china, con una confianza del consumidor estancada desde la pandemia, no tiene manera de absorber toda esta gigantesca nueva producción de materiales y plásticos. Como resultado directo, las fábricas chinas se ven forzadas a exportar sus inmensos excedentes al resto del mundo a precios de liquidación.</p>
<p>Esta agresiva guerra de precios propulsó el superávit comercial de China al récord estratosférico de 1,2 billones de dólares en 2025. Según denuncia <em>MERICS</em>, estas exportaciones masivas están canibalizando la base industrial de otras naciones; únicamente en la Unión Europea se están perdiendo hasta 500 empleos manufactureros diarios por la total incapacidad de competir frente a este "dumping" de precios. Al final, las firmas chinas pueden soportar enormes pérdidas porque operan gracias al blindaje crediticio y los subsidios de las autoridades locales y centrales.</p>
<p><!-- BREAK 8 --></p>
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 <a href="https://www.xataka.com/movilidad/no-tenemos-ninguna-posibilidad-esto-visita-a-fabrica-china-ceo-honda-dijo-voz-alta-que-industria-murmura" class="pivot-outboundlink" data-vars-post-title='"No tenemos ninguna posibilidad": tras visitar una fábrica china, el CEO de Honda admitió en alto el runrún de la industria'><br />
 <img alt='"No tenemos ninguna posibilidad": tras visitar una fábrica china, el CEO de Honda admitió en alto el runrún de la industria' width="375" height="142" src="https://i.blogs.es/06a130/honda/375_142.jpeg"><br />
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 <a href="https://www.xataka.com/movilidad/no-tenemos-ninguna-posibilidad-esto-visita-a-fabrica-china-ceo-honda-dijo-voz-alta-que-industria-murmura" class="desvio-taxonomy-anchor pivot-outboundlink" data-vars-post-title='"No tenemos ninguna posibilidad": tras visitar una fábrica china, el CEO de Honda admitió en alto el runrún de la industria'>En Xataka</a>
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<p> <a href="https://www.xataka.com/movilidad/no-tenemos-ninguna-posibilidad-esto-visita-a-fabrica-china-ceo-honda-dijo-voz-alta-que-industria-murmura" class="desvio-title js-desvio-title pivot-outboundlink" data-vars-post-title='"No tenemos ninguna posibilidad": tras visitar una fábrica china, el CEO de Honda admitió en alto el runrún de la industria'>"No tenemos ninguna posibilidad": tras visitar una fábrica china, el CEO de Honda admitió en alto el runrún de la industria</a>
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<p><strong>Un 'electroestado', pero&#8230; </strong>China ha logrado consolidar una de las dualidades estratégicas más fascinantes y contradictorias de la era moderna. Por un lado, mantiene su imagen exterior de líder en la transición verde mundial, alcanzando récords inauditos en la instalación de energías renovables e inundando el planeta con millones de vehículos eléctricos. Por el otro, ha blindado su inquebrantable hegemonía manufacturera resucitando y perfeccionando la tecnología fósil más negra de la historia: exprimir químicos, tejidos y plásticos directamente del carbón.</p>
<p><!-- BREAK 9 --></p>
<p>Como explican los analistas, el estallido de la Tercera Guerra del Golfo y la creciente asfixia de la guerra comercial y arancelaria con Washington no han hecho más que darle la razón a la paranoia geoestratégica del presidente chino. El resto del mundo podrá sufrir y paralizarse ante el fin del petróleo, pero la gran fábrica global ya ha encontrado en la tierra de sus propias minas la fórmula magistral para sobrevivir y seguir dominando el futuro.</p>
<p><!-- BREAK 10 --></p>
<p>Imagen | <a rel="noopener, noreferrer" href="https://unsplash.com/photos/a-factory-with-a-lot-of-smoke-coming-out-of-it-7U4bTHtvTg8?utm_source=unsplash&;utm_medium=referral&;utm_content=creditCopyText">Unsplash</a></p>
<p>Xataka | <a class="text-outboundlink" href="https://www.xataka.com/energia/chile-tiene-litio-necesario-para-salvar-al-mundo-combustibles-fosiles-problema-que-esta-extrayendo-a-ciegas" data-vars-post-title='Chile tenía que elegir entre convertir al litio en su "nuevo sueldo" y proteger los salares. Y su elección es cada vez más clara' data-vars-post-url="https://www.xataka.com/energia/chile-tiene-litio-necesario-para-salvar-al-mundo-combustibles-fosiles-problema-que-esta-extrayendo-a-ciegas">Chile tenía que elegir entre convertir al litio en su "nuevo sueldo" y proteger los salares. Y su elección es cada vez más clara</a></p>
<p> &#8211; <br /> La noticia<br />
 <a href="https://www.xataka.com/energia/para-sobrevivir-al-fin-petroleo-china-ha-resucitado-vieja-tecnologia-alemana-segunda-guerra-mundial-convertir-carbon-plastico?utm_source=feedburner&;utm_medium=feed&;utm_campaign=08_Apr_2026"><br />
 <em> Para sobrevivir al fin del petróleo, China ha resucitado una vieja tecnología alemana de la Segunda Guerra Mundial: convertir carbón en plástico </em><br />
 </a><br />
 fue publicada originalmente en<br />
 <a href="https://www.xataka.com/?utm_source=feedburner&;utm_medium=feed&;utm_campaign=08_Apr_2026"><br />
 <strong> Xataka </strong><br />
 </a><br />
 por <a href="https://www.xataka.com/autor/alba-otero?utm_source=feedburner&;utm_medium=feed&;utm_campaign=08_Apr_2026"><br />
 Alba Otero<br />
 </a><br />
 . </p>
<p> Mientras el mundo asume que la transición energética de China se basa exclusivamente en paneles solares y vehículos eléctricos —y, en parte, es así, consolidándose como el primer gran 'electroestado&#8217;—, la realidad esconde una cara mucho más oscura. Ante el estallido de la Tercera Guerra del Golfo, Pekín ni siquiera se ha inmutado. Más allá de sus inmensas reservas estratégicas de petróleo, el secreto de su resistencia reside en una maniobra aún más audaz: la resurrección de una tecnología alemana de la Segunda Guerra Mundial.<br />
Una vieja tecnología alemana. Ante la inestabilidad de las importaciones de petróleo, China ha perfeccionado el uso del carbón para producir productos petroquímicos. Esta tecnología de síntesis (conocida históricamente como el proceso de Fischer-Tropsch) fue desarrollada originalmente por Alemania para sostener su economía militar durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque es ampliamente conocida en la industria química, su principal defecto siempre fue la enorme contaminación que generaba.<br />
China lo ha mejorado. Lejos de conformarse con un proceso anticuado, los investigadores chinos lo han mejorado de forma radical. Según explica la agencia estatal Xinhua, un equipo de la Universidad de Pekín ha logrado un avance histórico al añadir una mínima cantidad de bromuro de metilo (cinco partes por millón) al proceso catalítico. Esto "apaga" quirúrgicamente la ruta que forma dióxido de carbono como subproducto, reduciendo estas emisiones del 30% a menos del 1% y abriendo la puerta a una fabricación casi verde para convertir gas de síntesis (syngas) derivado del carbón en olefinas, los componentes básicos de los plásticos.<br />
A nivel industrial, la expansión ya es un hecho. Como detalla South China Morning Post, en la prefectura de Turpan (Xinjiang) acaba de comenzar la construcción del proyecto de carbón a etilenglicol (un compuesto tóxico usado para plásticos y anticongelantes) más grande del mundo, con una asombrosa capacidad de 2,4 millones de toneladas anuales. Incluso, como destacó la revista ACS Sustainable Chemistry &; Engineering, se está investigando cómo integrar este proceso (denominado PFTO) para reciclar de forma química toneladas de residuos plásticos, convirtiéndolos en gas de síntesis y luego nuevamente en olefinas ligeras.</p>
<p> En Xataka</p>
<p> El 97% del magnesio que España necesita viene de China. Así que va a empezar a minar el Macizo Ibérico para evitarlo</p>
<p>¿Se lo veían venir? No es la primera vez que China decide tomar partido y prevenir antes que curar. El gigante asiático ha decidido desvincular por completo su industria de las vulnerabilidades marítimas y de la influencia occidental. "Esta no es la guerra de China, pero Pekín empezó a prepararse para ella hace años", señala The New York Times. Todo se aceleró durante el primer mandato de Donald Trump, lo que llevó al presidente Xi Jinping a exigir una "autosuficiencia" total que aislara a China de cualquier interrupción en las cadenas de suministro extranjeras.<br />
El tiempo les ha dado la razón. La guerra en Irán ha encarecido el crudo de manera brutal, asfixiando a los competidores petroquímicos internacionales que dependen del oro negro. En contraste, el carbón local chino no ha hecho más que abaratarse. Según Reuters, esto ha sido un triunfo financiero: las acciones de empresas como Ningxia Baofeng Energy, que produce millones de toneladas de químicos a partir de carbón, subieron un 30% desde el inicio del conflicto, mientras que las refinerías tradicionales asiáticas como Rongsheng Petrochemical perdieron hasta un 27% de su valor en bolsa.<br />
Además, los medios de comunicación chinos analizados por Carbon Brief insisten en un mensaje nacionalista unánime: ante una emergencia real, el carbón es el único recurso que la nación controla verdaderamente, actuando como el gran "lastre" garante de su seguridad nacional.<br />
Un cambio a otros sectores. El viraje es innegable. Según revela Bloomberg, la principal minera de carbón del país, China Shenhua Energy, ha recortado su presupuesto general en un 16%, pero ha casi duplicado su inversión destinada a la conversión de carbón a químicos, pasando de 2.500 a 4.100 millones de yuanes para 2026. Pero a un ritmo devorador, ya que The New York Times aporta un dato que dimensiona el fenómeno: en 2020, China usaba 155 millones de toneladas de carbón para fabricar químicos; para 2024, la cifra saltó a 276 millones, y en 2025 creció otro 15%, superando por sí solo el consumo total anual de carbón de todo Estados Unidos.<br />
El centro de investigación CREA ratifica esta tendencia en su informe, confirmando que el uso de carbón en la industria química creció un 20% interanual únicamente en la primera mitad de 2025. A esto se suma que, como explica el medio estadounidense, el 80% del fertilizante nitrogenado chino (un tercio del suministro mundial) ya se fabrica con carbón en lugar de petróleo o gas, lo que le permite a Pekín mantener su producto a menos de la mitad del precio del mercado global.</p>
<p>Detrás hay un coste muy alto. Toda esta audaz maniobra industrial tiene un severo costo climático que ya enciende las alarmas internacionales. El borrador del 15º Plan Quinquenal de China (2026-2030) ha establecido metas climáticas sumamente cautelosas. Como explican los expertos de CREA y recoge Financial Times, el objetivo fijado de reducir la intensidad de carbono en solo un 17% es "decepcionante" y deja un margen para que las emisiones del país sigan creciendo entre un 3% y un 6% real en los próximos cinco años.<br />
Este nuevo plan gubernamental da marcha atrás de facto en la promesa internacional de "reducir gradualmente" el consumo de carbón, sustituyéndola por una "meseta" de consumo y protegiendo explícitamente la expansión a gran escala de la industria petroquímica basada en carbón. Solo los proyectos químicos que ya están planificados para construirse de aquí a 2029 podrían incrementar las emisiones anuales de dióxido de carbono de China en un 2% adicional.<br />
Las previsiones son rotundas. Según Bloomberg, para 2030, la hoja de ruta química de China dejará de utilizar el petróleo masivamente como combustible primario (gracias a la adopción de sus vehículos eléctricos) y aprovecharán sus modernizadas instalaciones para buscar una autosuficiencia del 85% en todos los materiales avanzados y químicos, desbancando a los gigantes tradicionales.<br />
Una temida crisis de sobrecapacidad. El laboratorio de ideas europeo MERICS advierte de las consecuencias colaterales: la economía interna china, con una confianza del consumidor estancada desde la pandemia, no tiene manera de absorber toda esta gigantesca nueva producción de materiales y plásticos. Como resultado directo, las fábricas chinas se ven forzadas a exportar sus inmensos excedentes al resto del mundo a precios de liquidación.<br />
Esta agresiva guerra de precios propulsó el superávit comercial de China al récord estratosférico de 1,2 billones de dólares en 2025. Según denuncia MERICS, estas exportaciones masivas están canibalizando la base industrial de otras naciones; únicamente en la Unión Europea se están perdiendo hasta 500 empleos manufactureros diarios por la total incapacidad de competir frente a este "dumping" de precios. Al final, las firmas chinas pueden soportar enormes pérdidas porque operan gracias al blindaje crediticio y los subsidios de las autoridades locales y centrales.</p>
<p> En Xataka</p>
<p> "No tenemos ninguna posibilidad": tras visitar una fábrica china, el CEO de Honda admitió en alto el runrún de la industria</p>
<p>Un 'electroestado', pero&#8230; China ha logrado consolidar una de las dualidades estratégicas más fascinantes y contradictorias de la era moderna. Por un lado, mantiene su imagen exterior de líder en la transición verde mundial, alcanzando récords inauditos en la instalación de energías renovables e inundando el planeta con millones de vehículos eléctricos. Por el otro, ha blindado su inquebrantable hegemonía manufacturera resucitando y perfeccionando la tecnología fósil más negra de la historia: exprimir químicos, tejidos y plásticos directamente del carbón.</p>
<p>Como explican los analistas, el estallido de la Tercera Guerra del Golfo y la creciente asfixia de la guerra comercial y arancelaria con Washington no han hecho más que darle la razón a la paranoia geoestratégica del presidente chino. El resto del mundo podrá sufrir y paralizarse ante el fin del petróleo, pero la gran fábrica global ya ha encontrado en la tierra de sus propias minas la fórmula magistral para sobrevivir y seguir dominando el futuro.</p>
<p>Imagen | Unsplash</p>
<p>Xataka | Chile tenía que elegir entre convertir al litio en su "nuevo sueldo" y proteger los salares. Y su elección es cada vez más clara</p>
<p> &#8211; La noticia</p>
<p> Para sobrevivir al fin del petróleo, China ha resucitado una vieja tecnología alemana de la Segunda Guerra Mundial: convertir carbón en plástico </p>
<p> fue publicada originalmente en</p>
<p> Xataka </p>
<p> por<br />
 Alba Otero</p>
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